En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Los hospitales, sanatorios y centros de salud son cada vez más complejos y, para pacientes y acompañantes, recorrerlos no siempre resulta sencillo. Entre consultas, estudios, tratamientos e internaciones, una indicación, una orientación o una mano que ayude pueden hacer la diferencia, especialmente cuando la preocupación y el miedo ocupan buena parte de la atención.
Registrate gratis y seguí leyendo
Accedé a artículos gratuitos y newsletters de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En el Hospital Británico, esa necesidad se aborda también desde el Departamento de Hospitalidad, un área que acompaña a pacientes, familiares y visitantes en cuestiones que van más allá de la atención médica. Orientar, escuchar, facilitar un trámite o ayudar a alguien que no conoce la institución pueden parecer acciones menores, pero adquieren otra dimensión cuando una persona está enferma, cuidando a un familiar o lejos de su casa.
La idea parte de una realidad concreta: en un centro de salud no solo están los tratamientos y los diagnósticos. También están las esperas, las internaciones, el cansancio de quienes cuidan, la llegada de un nuevo integrante de la familia y una variedad de situaciones que aparecen sin haber sido previstas. En esos momentos, incluso una tarea sencilla puede convertirse en un obstáculo.
La pandemia dejó una imagen clara de esa necesidad. En aquellos meses, entrar a un hospital podía generar temor e incertidumbre. No siempre estaba claro por dónde ingresar, qué medidas tomar o incluso dónde conseguir un tapabocas.
En esos días, una persona llegó al Hospital Británico sin tapabocas y con miedo a ser rechazada. En lugar de un reproche, encontró a alguien que la recibió amablemente y le ofreció uno para poder circular por la institución. Ese gesto, en un contexto de tanta incertidumbre, tuvo un efecto tranquilizador.
Situaciones como esa ayudan a explicar el sentido de la hospitalidad en el ámbito de la salud. No se trata de resolver los aspectos médicos, sino de acompañar aquello que los rodea: orientar a una persona, responder una duda, ayudarla a encontrar un lugar o simplemente ofrecer una respuesta cuando no sabe qué hacer.
La hospitalidad, además, no está dirigida únicamente a quien llega como paciente. También alcanza al acompañante, al visitante, a quien concurre por un motivo puntual y al extranjero que no conoce la institución ni la ciudad y puede sentirse solo o perdido.
La diferencia con un hotel está justamente en el contexto. En un hospital, a la necesidad de orientación se suman la preocupación, el malestar, el cansancio y lo imprevisto. Incluso capacidades que habitualmente damos por sentadas, como moverse con facilidad o prestar atención a varias indicaciones, pueden verse afectadas.
No es casual que hospital y hospitalidad compartan raíz. La palabra hospital proviene del latín hospitle, asociado al alojamiento para huéspedes, y deriva de hospes (“huésped o forastero”). Una relación que, siglos después, vuelve a aparecer en la forma de recibir y acompañar a quienes llegan a una institución de salud.
En el Hospital Británico, esta forma de entender el cuidado se vincula con una cultura que se ha construido a lo largo de 170 años, en la que la atención médica de calidad convive con la calidez y el trato humano.