En sus retiros, a los que denomina Rewild & Renew, guía a las personas a reconectar con la presencia, el propósito y la inteligencia natural del cuerpo a través del trabajo con caballos. En sus sesiones los animales actúan como espejos del sistema nervioso humano, reflejando nuestros sentimientos (miedo, ira, etc.), aun sin darnos cuenta. De esta manera, ayudan a las personas a activar su sistema parasimpático, salir del modo supervivencia y dar inicio a la sanación.
Del 27 de noviembre al 1º de diciembre, esta médica estará haciendo su primer retiro en Uruguay. Una experiencia de cinco días en la Estancia Vik (José Ignacio) donde, a través de la equinoterapia, la medicina de la longevidad, la inmersión en la naturaleza y el descanso intencional, los participantes podrán reconectar con el momento presente y salir del estado de estrés crónico. “Antes de hablar de suplementos o biohacks (prácticas de automejora a través del cambio de hábitos, comportamientos, dieta y ejercicio), comenzamos con la presencia. Esa es la verdadera base de la longevidad”, señaló. El retiro promete aportar a los participantes herramientas para la regulación y la autoconexión, de forma de encontrar en la vida diaria el equilibrio y la vitalidad.
Básicamente, la medicina que he practicado toda mi vida. Crecí en una familia de médicos, soy médico de cuarta generación, y practiqué deportes toda mi vida. Durante mis estudios de medicina, realicé una investigación sobre los habitantes de Okinawa (Japón) y cómo llegaban a vivir 100 años. También fui niñera de una familia donde un miembro tenía cáncer. Yo me encargaba de preparar la comida. Entonces empecé a interesarme por la cocina macrobiótica (prioriza el consumo de cereales integrales, verduras de temporada, legumbres y semillas, y restringe los productos de origen animal, los azúcares, los alimentos procesados y los estimulantes como el café, en busca del equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu). Luego, me formé en medicina ayurvédica (de origen indio, que busca restaurar el equilibrio del cuerpo, la mente y el espíritu para promover la salud y el bienestar general) en el Instituto Ayurvédico de Albuquerque (Nuevo México). En un principio, practiqué la medicina preventiva, la que luego se convirtió en medicina del antienvejecimiento.
Dice que la verdadera base de la longevidad es la presencia. ¿Cómo se traduce eso en la vida cotidiana?
La longevidad significa ralentizar el envejecimiento con intención. Esa intención nos ralentiza incluso si estamos ocupados. Me muevo rápido en mi vida, pero hago una pausa para respirar antes de un procedimiento o una reunión. Esa respiración es presencia. Si no estás presente, no notarás cuando tu ritmo cardíaco se eleve o cuando tu cuerpo se acelere como un coche atascado en primera. Si sigues acelerando así, desgastarás el sistema. La presencia te permite cambiar de marcha adecuadamente, protegiendo tu cuerpo sin dejar de lograr lo que necesitas.
Caballo retiro Kathryn Dundas
Hay un índice, que se llama variabilidad de la frecuencia cardíaca (VFC), que describe cómo varía el intervalo entre un latido y otro. Hoy se puede medir con los smartwatches. A mayor variación, más flexibilidad, adaptación del sistema nervioso, resiliencia, recuperación y performance. A menor variación, más estrés y fatiga. Así no podemos recuperarnos, es señal de que estamos “quemados”. Para mejorar este índice se debe trabajar con la respiración, la hidratación, el sueño profundo y la luz del sol. En definitiva, el VFC te dice si tu cuerpo está viviendo plenamente o en modo supervivencia.
¿Por qué sus retiros se llaman Rewild & Renew?
Rewild significa “recordar que no estamos separados de la naturaleza”. A veces, pareciera que nos hemos olvidado de que somos naturaleza. Renew es permitir que la restauración eche raíces, tanto fisiológica como emocionalmente. Juntos crean la base de una verdadera longevidad.
Dice que en sus retiros la ciencia se encuentra con el alma. ¿Cómo se logra ese equilibrio entre ciencia y espiritualidad?
En mis retiros, intento reconectar a las personas con quienes son y lograr que estén presentes. Necesitan estar presentes. Creo que, para procesar las cosas de nuestra vida, experiencias que nos moldean, las conexiones cerebrales o cómo responde físicamente nuestro cuerpo, necesitamos bajar el ritmo.
Sobre todo, los eventos adversos de la infancia pueden reconfigurar el cerebro para que sea más neurodiverso y crear problemas que requieren una liberación somática. De esta manera, nuestro cuerpo puede quedar atrapado en un estado simpático de lucha o huida, de supervivencia o, incluso, en un estado de bloqueo, lo que puede provocar inflamación, alterar el sistema inmunitario y elevar el cortisol. Esto afecta a las hormonas. Cuando las personas regulan su sistema nervioso y la variabilidad y la coherencia de la frecuencia cardíaca mejoran, la salud también mejora.
La equinoterapia o las experiencias con la naturaleza crean estos cambios. La ciencia demuestra que el canto de los pájaros, acariciar a un perro o incluso oír el viento en los árboles tiene efectos mensurables. Pero a menudo estamos demasiado ocupados para dejarlos entrar.
¿Por esta razón es que sostiene que necesitamos menos “hacer” y más “ser”?
Sí, hoy en día, todas las personas necesitamos menos “hacer” y más “ser”. Es fácil marcar tareas; es más difícil darse cuenta de cómo te sientes realmente. Una vez me pasó que mi pareja me preguntó: “¿Qué tal tu día?”. Y respondí enumerando la cantidad de cosas que había hecho. Entonces, él me dijo: “No, ¿qué tal tu día?”. Eso me ayudó a darme cuenta de la frecuencia con la que desconectamos por estar ocupados. Al cuerpo no le importa si lo ignoras, sigue respondiendo, pero, sin pausas, la fisiología se degrada y va provocando oxidación, estrés, desgaste del sistema. Si no estás presente y regulado, podrías tomar suplementos hasta la muerte, pero no importará. El cortisol y la química del estrés bloquearán la absorción y la curación. La presencia es esencial.
Retiro Rewild & Renew de Kathryn Dundas
En los retiros, trabaja con caballos como espejos del sistema nervioso humano. ¿Cómo explica el poder curativo de la equinoterapia?
Los caballos son animales de presa con corazones muy grandes, creando un fuerte campo energético. Perciben las cosas antes que las personas. Actúan como espejos del sistema nervioso humano. Esa presencia les permite reflejar lo que emitimos, nos demos cuenta o no. Miedo, ira, vacilación: todo se refleja en la respuesta del caballo, el cual responde a cómo estás. A través de su biofeedback no verbal, ayudan a las personas a entrar en coherencia cardíaca: un estado donde el sistema parasimpático se activa, el cuerpo sale del modo de supervivencia y comienza la verdadera sanación. Con los caballos, el cuerpo procesa y cambia incluso sin palabras.
¿Por qué eligió Uruguay, y Estancia Vik en particular, como escenario para este retiro?
Uruguay es un país mágico. En cuanto uno pone un pie allí, siente la paz y la energía de la tierra. Yo llamo a la tierra un cofacilitador. Al igual que la naturaleza modifica la fisiología, la tierra y el medio ambiente apoyan o dificultan el proceso de curación. La historia, la comunidad y los amplios espacios abiertos de Uruguay crean una pausa, conectando a las personas con la presencia. La Estancia Vik en sí es impresionante, 1.600 hectáreas de naturaleza. Es remota, pero no aislada. Está a solo 10 minutos del pueblo, pero lejos del bullicio. Cada habitación está llena de obras de artistas uruguayos, así que estás inmerso en el arte y rodeado de naturaleza. Esa combinación es un apoyo único para este trabajo.
¿Qué pueden esperar los participantes de estos cinco días, más allá de la experiencia inmediata?
A menudo, después de unas vacaciones o un retiro, las personas pierden la sensibilidad en cuanto regresan a casa. Por eso, creamos experiencias que transforman la fisiología, pasando del sistema simpático al parasimpático. Ese cambio físico se convierte en un recuerdo que el cuerpo puede recordar, como el aroma del perfume de una madre, que devuelve la emoción al instante. Cuando vinculas la sanación a un recuerdo físico, puedes volver a anclarte en él más tarde. El trauma funciona de la misma manera, pero mantiene a las personas estancadas. El retiro ayuda a liberar esas ataduras y a reemplazarlas con anclas saludables, con herramientas para la regulación diaria y la autoconexión.
¿Es el primer retiro que organiza en Uruguay?
En marzo de este año me invitaron a ser parte de un Vikasa Retreat (Estancia Vik), donde ofrecí sesiones de equinoterapia. Pero este es el primero que organizo yo y en el que estaré presente en el lugar las 24 horas. Además de las sesiones grupales, los participantes pueden tener sesiones particulares conmigo. Quizás hay algo que quieran decir que no se animaron a decir antes, a veces, memorias o un sueño, y quieren entender qué les pasa. Yo estaré a disposición de los participantes.