Wilmar Valdez. Foto: Javier Calvelo/ adhocFotos

Walter Alcántara, un empresario ligado al deporte, generó la renuncia de Wilmar Valdez a la AUF luego de que lo grabara varias veces cuando discutían posibles remodelaciones al Estadio Centenario

Diez horas de conversaciones privadas a cargo de un protagonista impensado desataron una nueva crisis en el fútbol uruguayo

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Nº1980 - al de Agosto de 2018

En la noche del viernes 27, Wilmar Valdez continuaba con su campaña para ser reelecto como presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF). Le tocaba cerrar el día en la sede del Centro Atlético Fénix, donde explicaría, como ya había hecho en otros clubes de Primera División, cuáles eran sus proyectos de cara a los próximos cuatro años de gestión. Sin embargo, a la hora prevista para la reunión Valdez no apareció. Pasaron los minutos y no había novedades. Casi una hora después, con algunos dirigentes de Fénix ya algo irritados, finalmente apareció.

Lo hizo desganado, con pocas intenciones de hablar. Quienes participaron de la reunión contaron a Búsqueda que Valdez estuvo mayormente con la cabeza en otra cosa y prácticamente no dijo una palabra sobre su proyecto de gobierno. “Se pasó comiendo las uñas”, relató un asistente, en una imagen muy distante del dirigente seguro, atildado, que venía de defender su reelección con energía en distintos medios de comunicación. Tan débil era el ánimo de Valdez que quien habló por él fue Ignacio Alonso, secretario de Asuntos Económicos y Financieros de la AUF.

En ese momento los dirigentes de Fénix creyeron que se trataba simplemente del cansancio generado por una campaña dura, con tres candidatos en posiciones parejas y donde las acusaciones personales habían subido de nivel con la cercanía de las elecciones. Nadie imaginó que eran testigos de las últimas horas de Valdez como presidente, que estaba por comenzar lo que popular y jocosamente hoy se denomina “AUF of cards”, un episodio que derivó en una inesperada renuncia con motivos secretos, rumores sobre coimas, un conductor de televisión como protagonista, el hijo ingeniero del presidente de la República aludido, advertencias de futbolistas y la intervención de la Justicia.

Una presión indebida. 

El sábado 28 a la mañana se publicó en Twitter la noticia de que el presidente de la AUF había decidido retirarse de la carrera electoral. El periodista deportivo Diego Muñoz afirmó que desconocía los motivos, pero que en horas Valdez lo iba a hacer oficial. Su colega Federico Buysan añadió que Valdez le confirmó la noticia e iba a explicar sus razones en un comunicado. Al mediodía la versión ya ocupaba lugares destacados en los portales de Internet.

A la tarde, antes del partido entre Nacional y Rampla Juniors por el torneo Clausura, los presidentes de ambos clubes, José Luis Rodríguez e Ignacio Durán, negaron haber escuchado una supuesta grabación que comprometía éticamente al entonces presidente de la AUF y cuya existencia se había anticipado en algunos portales y se rumoreaba en redes sociales.

Finalmente, Valdez reconoció públicamente su renuncia, aunque no mediante un comunicado sino en el programa Punto Penal, de Canal 10, el domingo 29 a la mañana. La entrevista estaba agendada desde el martes 24, dijeron a Búsqueda fuentes de la producción. Iba a ir a hablar como candidato. El domingo, en el estudio, los productores no sabían que iba a anunciar su renuncia, dijeron desde Punto Penal. Entrevistado por el conductor Julio Ríos, reconoció que había sido grabado en una conversación privada con un tercero. “Escuché solo un audio y me arrepiento de haberle dicho a una persona ciertas cosas en determinado contexto. Hay veces que uno en el fragor de la lucha no se da cuenta lo que dice”.

Búsqueda confirmó que las grabaciones fueron realizadas por Walter Alcántara, exdirector ejecutivo del programa Deporte Total, que estuvo en el aire de 1985 a 2002 y de 2005 a 2008.

La decisión de Valdez de comunicar la renuncia en un programa televisivo sorprendió a dirigentes de clubes y de la AUF, indicaron varios de ellos a Búsqueda. También el hecho de que guardara silencio sobre el contenido de los audios, dando paso a que los rumores fueran cada vez más fuertes y variados. El lunes 30 pocos de esos dirigentes le creyeron cuando oficializó su renuncia en una carta en donde afirmó que las razones de su salida eran “estrictamente familiares” y descartó haber sufrido alguna “presión indebida, amenaza o extorsión”.

El tema se puso más borroso cuando Ríos, quien lo había entrevistado, dijo el lunes 30 en su programa de Radio 1010 que él había recibido los audios y se los había mostrado a Valdez. Arturo Del Campo, junto a Eduardo Abulafia uno de los rivales de Valdez en la lucha por presidir la AUF, admitió poco después ese mismo día que a él también le enviaron los audios y decidió compartirlos con Valdez.

Búsqueda confirmó que las grabaciones fueron realizadas por Walter Alcántara, exdirector ejecutivo del programa Deporte Total, que estuvo en el aire de 1985 a 2002 y de 2005 a 2008. También fue uno de los socios de Coliseo Deportes, un complejo de canchas de césped sintético ubicado en el tercer nivel del Club Neptuno. Fuentes allegadas a Alcántara manifestaron que lo conoce a Valdez desde su época como presidente de Rentistas (2004-2008) y que a fines de 2015 volvió a contactarlo interesado en una convocatoria de la Comisión Administradora del Field Oficial (CAFO) para brindar ideas para la remodelación del Estadio Centenario hacia la candidatura compartida de Uruguay al Mundial de la FIFA 2030.

De acuerdo a las fuentes se trata de 15 grabaciones de conversaciones que, sobre ese tema, Alcántara y Valdez mantuvieron en la vía pública. Tienen aproximadamente 40 minutos de duración cada una y Alcántara recurrió a ellas, sin el conocimiento de Valdez, “para su propio resguardo”. En uno de los audios Valdez hace referencia a presiones que existieron del gobierno para que en ciertas reformas de infraestructura deportiva participe una empresa a la que asesora uno de los hijos del presidente, Javier Vázquez.

La Fiscalía investiga. 

24 horas antes de que se llevaran a cabo, las elecciones en la AUF estaban encapotadas. El presidente renunciante y uno de los candidatos habían admitido la existencia de grabaciones privadas no autorizadas; Ríos, por su parte, dijo en su programa del lunes 30 que consultó a un abogado penal (el presidente de Peñarol, Jorge Barrera) para conocer las eventuales consecuencias legales que le implicaba divulgar públicamente las grabaciones.

Ante la baja de Valdez, la Conmebol notificó a la AUF que ni Del Campo ni Abulafia estaban habilitados a ser presidentes por no haber cumplido el examen de idoneidad que establece la FIFA. La Mutual de Futbolistas Profesionales, que al igual que el plantel de la selección apoyaba la reelección de Valdez, sostuvo que no estaban dadas las condiciones para las elecciones por la “falta de transparencia”. Incluso el excapitán de la selección, Diego Lugano, criticó en Twitter “las miserias humanas” de los dirigentes de la AUF.

Frente a ese escenario tan incierto y complicado el fiscal de Corte, Jorge Díaz, envió la información sobre el caso a la fiscal que estaba de turno, Silvia Pérez, quien decidió iniciar una investigación de oficio por la renuncia de Valdez.

En su declaración de una hora y media ante la fiscal Pérez, Valdez agregó mensajes de texto como pruebas y se comprometió a entregar más evidencias en los próximos días. Declaró además que se sentía “perseguido”.

El primero en acudir a la Fiscalía fue Ríos, quien aseguró que recibió cinco audios por WhatsApp de un número que no tenía agendado y que no los difundió en público porque le podían entablar una demanda penal. Del Campo llevó otros 15 audios, algunos iguales a los del conductor. De acuerdo a las averiguaciones de Búsqueda, en todos los casos se trató de extractos de las grabaciones originales realizadas por Alcántara.

En su declaración de una hora y media ante la fiscal Pérez, Valdez agregó mensajes de texto como pruebas y se comprometió a entregar más evidencias en los próximos días. Declaró además que se sentía “perseguido” y creía que desde hacía tiempo lo venían grabando en una posible operación en su contra. Responsabilizó por las grabaciones a Alcántara.

Los allegados a Alcántara explicaron a Búsqueda que en la Fiscalía él “dirá la absoluta verdad”: que lo conoce a Del Campo “desde hace años” a través de Deporte Total; que volvió a contactarlo la semana pasada para mencionarle las grabaciones y demostrarle que Valdez “no tenía las condiciones” para ser el presidente de la AUF; que Del Campo se mostró “sumamente interesado” en los audios y le pidió que se los enviara; que así lo hizo sin que “en ningún momento hubiera un ofrecimiento ni exigencia de dinero o nada que se parezca de por medio”; y que “no tiene idea” como algunas de esas grabaciones le llegaron a Ríos.

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