De jefe militar a líder opositor
Eisenkot fue jefe del Estado Mayor entre 2015 y 2019. Entró en política en 2022 con Unidad Nacional, la alianza de Benny Gantz, y el año pasado fundó su propio partido.
Tras los ataques del grupo islamista Hamás del 7 de octubre de 2023, se sumó como observador al gabinete de guerra. En 2024 lo abandonó, luego de acusar a Netanyahu de no tener una estrategia para Gaza.
En una carta enviada a otros miembros del gabinete, les advirtió que confundían avances graduales en el campo de batalla con decisiones que realmente podrían neutralizar a Hamás y hacer a Israel más seguro.
Sin embargo, sus críticas no se centraban en el nivel de destrucción en Gaza ni en el elevado número de civiles muertos, factores que provocaron indignación mundial. Al igual que casi todos los rivales del actual primer ministro, ha respaldado en términos generales las operaciones militares israelíes en Gaza, Líbano e Irán.
“Es todo lo que Netanyahu no es”, había dicho antes de las elecciones Gideon Rahat, investigador principal del centro de pensamiento Instituto Israelí para la Democracia (Jerusalén).
“No polariza, no es un populista como Netanyahu, e intentará unificar al país”.
“Se presenta como un hombre común, un reflejo del israelí corriente”, escribió por su parte Joshua Leifer, columnista del diario israelí ‘Haaretz’. Es “una especie de antipolítico”, afirmó.
Un contraste con Netanyahu
Eisenkot, de 66 años e hijo de inmigrantes judíos marroquíes, contrasta marcadamente con Netanyahu, un miembro de la élite formado en Estados Unidos que actualmente es juzgado por corrupción.
A diferencia del primer ministro, Eisenkot proviene de una familia trabajadora, su inglés no es refinado y pasó cuatro décadas en el Ejército.
Tampoco hizo campaña haciendo alarde de su cercanía con el presidente estadounidense, Donald Trump. Su hijo de 25 años, Gal Meir Eisenkot, murió en combate en Gaza, mientras que el hijo de Netanyahu, un podcaster, vivía parte del tiempo en Florida.
La pérdida de un hijo y de dos sobrinos en la guerra ha elevado el perfil de Eisenkot entre los israelíes y le ha dado credibilidad como alguien que, tras haber pagado el precio máximo, no sacrificará soldados innecesariamente.
Seguridad y “Servicio para Todos”
Su plataforma incluye el compromiso de fortalecer la seguridad nacional de Israel, incluso mediante la cooperación regional, aunque ha dicho que apoya los asentamientos judíos que estén “en línea con los intereses de Israel” en Cisjordania.
Asimismo, ha adoptado el lema “Servicio para Todos”, en alusión a la imposición del servicio militar obligatorio a las comunidades ultraortodoxas.
La Doctrina Dahiyeh
Pese a que ha recalcado que la diplomacia es la vía para abordar los desafíos de seguridad de Israel, a Eisenkot también se le atribuye la formulación de la llamada “Doctrina Dahiyeh” de Israel, nombrada así por los suburbios del sur de Beirut donde el grupo Hezbolá tiene un bastión.
Eisenkot amplió la doctrina en una entrevista en 2008 con el diario israelí ‘Yedioth Ahronoth’, después de desempeñarse como alto mando militar durante la guerra de Israel con Líbano en 2006.
“Lo que ocurrió en el barrio Dahiyeh de Beirut en 2006 ocurrirá en cada aldea desde la que se disparen tiros en dirección a Israel”, dijo Eisenkot. “Ejerceremos un poder desproporcionado contra cada aldea desde la que se dispare contra Israel, y causaremos un daño y una destrucción inmensos. Desde nuestra perspectiva, esas son bases militares”, agregó.
El difícil camino de formar gobierno
Eisenkot podría intentar formar un gobierno en minoría con los aliados naturales de su partido Yashar!, es decir, Juntos, Los Demócratas e Israel Nuestro Hogar. Ese gobierno se sostendría con el apoyo de los dos partidos árabes de Israel, Ra’am y la Lista Conjunta, aunque estos no integren la coalición.
La coalición de Eisenkot sumaría 48 escaños, y con los 19 de los partidos árabes alcanzaría la mayoría en un Parlamento de 120 miembros, suficiente para resistir mociones de censura.
Pero aun si Eisenkot da marcha atrás con su promesa de campaña de no incluir a partidos árabes en el gobierno y acepta su apoyo, sería difícil de aceptar para muchos israelíes. Su actitud hacia la minoría árabe del país se endureció todavía más desde el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023.
Israel Nuestro Hogar, el partido del dirigente de derecha Avigdor Lieberman, descartó en reiteradas ocasiones desde las elecciones formar un gobierno en minoría con los partidos árabes.
Netanyahu centró su campaña en deslegitimar el apoyo árabe. Por ahora, solo Los Demócratas, un partido de centroizquierda, pidieron públicamente que se los incluya.
En 2021, Ra’am se sumó al gobierno del ex primer ministro Naftali Bennett, que hoy lidera el partido Juntos y es uno de los socios de Eisenkot. Ese gobierno cayó a los 18 meses, en parte por diferencias sobre Cisjordania ocupada.
Esta vez, partidos árabes recomendaron a Eisenkot para formar gobierno y afirmaron que están dispuestos a trabajar con el bloque opositor para impedir que Netanyahu vuelva al poder.
"Podemos avizorar o podemos prever tres escenarios posibles. El primero, el más probable es que Eisenkot tenga que negociar con dos listas árabes, pero esto no es plato de buen agrado para el exjefe del Estado Mayor, ni tampoco para algunos de sus aliados...Segundo escenario posible es que también puede invitar a los partidos ultraortodoxos judíos a formar gobierno con él. Pero el problema es que Eisenkot, como exmilitar y exjefe del Estado Mayor quiere imponer el servicio militar a los judíos ultraortódoxos, lo cual sería rechazado seguramente por estos dos partidos que podrían eh aportar tres escaños", dice a France 24 la analista Susana Mangana.
"Y en tercer lugar sería, por ejemplo, venirse a trabajar conjuntamente con Netanyahu y compartir el gobierno", remata.
Con AP, EFE, Reuters y medios locales
FUENTE:FRANCE24