Un proyecto de ley que plantea que los legisladores deben rendir y devolver los viáticos que reciben cuando viajan en misiones oficiales desató una áspera discusión en el Senado este martes 3.
Unos 200 legisladores viajaron en el primer año y medio de la legislatura; la coalición republicana dijo que el proyecto oficialista es solo un “parche” y planteó suspender las misiones oficiales
Un proyecto de ley que plantea que los legisladores deben rendir y devolver los viáticos que reciben cuando viajan en misiones oficiales desató una áspera discusión en el Senado este martes 3.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl debate parlamentario, que se extendió desde el mediodía hasta casi las 17.00, incluyó acusaciones cruzadas de hipocresía, demagogia y doble discurso, mea culpa y advertencias sobre el riesgo de la aparición de outsiders por la mala imagen del sistema político.
Legisladores del oficialismo y de la oposición expresaron “vergüenza” y “tristeza” por la calidad del debate, mientras que otros valoraron que el tema se haya puesto en agenda y pidieron atender las demandas de la ciudadanía por más transparencia.
Finalmente, el proyecto —presentado por la bancada de senadores oficialista— fue aprobado en general por los senadores de todos los partidos, aunque el articulado solo tuvo los votos del Frente Amplio porque la coalición republicana advirtió sobre una eventual inconstitucionalidad porque invade la autonomía de las intendencias.
El texto, que pasará a la Cámara de Diputados, extiende a legisladores y a quienes ocupen cargos políticos y de particular confianza en los gobiernos departamentales y municipales la obligación de rendir y devolver viáticos que rige para los funcionarios del Poder Ejecutivo.
Al informar sobre la iniciativa, el senador Daniel Caggiani justificó el proyecto en la necesidad de una mayor “transparencia” en el uso de dineros públicos. El blanco Sergio Botana dijo que la coalición respaldaría todos los proyectos que fueran en esa línea, pero planteó que lo central era “terminar con el abuso de los viajes”.
Durante la discusión, el colorado Tabaré Viera propuso votar en el momento, como grave y urgente, un proyecto de ley presentado por Pedro Bordaberry en agosto que va más allá y propone prohibir los viajes de los legisladores financiados por el Estado, salvo excepciones que deben ser autorizadas por mayoría especial de las cámaras. Sin embargo, la moción solo fue votada por la oposición, por lo que esa iniciativa no se aprobó.
“Lamentamos muchísimo que no se vote”, dijo Viera. “Quedó claro que la intención es solo hacer un pequeño parche”, añadió.
El senador blanco Sebastián da Silva, uno de los más vehementes en el debate, acusó a los legisladores frenteamplistas de ser los que “más viajan” y dijo que las misiones oficiales del Parlamento no “sirven para nada”. Es “turismo parlamentario” financiado por jubilados, taxistas y maestras, reprochó. “Son los reyes de los viajes con la plata de la gente”, añadió.
A continuación, el senador aludió, sin nombrarla, a la senadora frenteamplista Blanca Rodríguez, porque durante un reciente viaje a España “inauguró una calle con el nombre de (José) Mujica con la plata de la gente”. El municipio de Oleiros, en la provincia de La Coruña, inauguró en octubre el Paseo Pepe Mujica, en homenaje al expresidente de la República, fallecido en mayo de 2025.
“Vamos a dejarnos de doble discurso”, insistió Da Silva. “No le pidan al taxista que les pague el delirio místico socialista”.
La frenteamplista Constanza Moreira reprochó la “ignorancia” sobre la función de las misiones del Parlamento, que implican, por ejemplo, participar en instancias de Naciones Unidas como el Exámen Periódico Universal al que deben someterse los Estados sobre el cumplimiento de los derechos humanos. “No respondería si no me sintiera insultada”, protestó. “¿Quieren que salgamos de Naciones Unidas? Porque esa es otra discusión. Mientras estemos, el Estado tiene que estar” en esas instancias, planteó.
El senador comunista Óscar Andrade aportó cifras. Dijo que desde que inició la legislatura hasta junio de 2026 fueron 201 los parlamentarios que participaron en misiones oficiales. De ellos, 108 pertenecen al Frente Amplio y 93 a los partidos de la oposición. Cerca del 90% de los viajes respondieron a misiones vinculadas al Parlasur, el Parlatino y la Unión Interparlamentaria.
Andrade remarcó que legisladores de todos los partidos viajan y dijo que lo importante era acordar un criterio “homogéneo” para rendir los viáticos. Puso como ejemplo que tras un reciente viaje a Panamá él devolvió US$ 600 de viáticos, mientras que legisladores “del sector de Da Silva” devolvieron US$ 60.
Bordaberry sostuvo que limitar los viajes de los legisladores era una “cuestión de ética política”. Y también aportó cifras: entre marzo de 2025 y junio de este año hubo 73 viajes al exterior pagados por el Senado, lo que equivalió a 430 días fuera del país en total. En ese período el Senado gastó US$ 140.000 en viáticos, de los que se devolvieron solo US$ 38.000.
“Que tengamos que legislar sobre la devolución es en sí un síntoma”, consideró. Y enumeró algunas de los sitios visitados: Ginebra, Taskent, Valparaíso, Varsovia, Nueva York, Panamá, México, China, Madrid, Brasilia.
“Voy a completar 15 años en esta casa. Nunca acepté viajar pagado por el Parlamento, ni lo voy a hacer, porque no corresponde”, afirmó, e insistió en que “los legisladores ganan bien, mejor que la mayoría de los uruguayos”, por lo que deberían costearse sus viajes.
Para el senador Viera, el texto propuesto por la bancada del Frente “mejora muy poco” la ley aprobada en diciembre de 2020, durante el gobierno pasado, sobre la rendición de los viáticos en el Estado (Ley 19.924). “Tenemos que cortar grueso”, afirmó, y pidió votar el texto de Bordaberry.
“No voy a participar de este concurso de demagogia”, expresó el senador oficialista Eduardo Brenta, y planteó que prohibir los viajes de los legisladores supone limitar de forma significativa sus funciones.
Da Silva retrucó que los legisladores oficialistas son los “campeones de la demagogia” por plantear un proyecto “descolgado de las palmeras” para “tratar de limpiar la imagen” de los que viajan y provocar un “debate sin sentido”.
“Esto arrima agua al molino de los outsiders o los fascistas que están apareciendo en otros países, porque la gente empieza a descreer de la política”, advirtió el senador socialista Gustavo González. La senadora Patricia Kramer lamentó que se instale la idea de que todo lo que hacen los políticos “es sospechoso”.
“Participar de un debate de esta calaña da poco menos que vergüenza”, opinó el senador nacionalista Rodrigo Blás. También consideró que el proyecto del Frente Amplio “no cambia nada” y reprochó a propios y ajenos la “hipocresía”.
“Termina todo en una autoflagelación”, afirmó. “Hay que ser pelotudos para hacer una sesión para exponernos así”, insistió, y reprochó a quienes hacen intervenciones “pensando en TikTok”. “Estoy indignado con los propios y ajenos y conmigo mismo por participar de una discusión que nunca debió pasar”, agregó. El frenteamplista Aníbal Gloodtdofsky se expresó en una línea similar. “Este debate ha sido vergonzoso. Esto no le hace bien a nadie”.
La senadora Graciela Bianchi pidió “bajar la espuma” de la discusión. Advirtió que el sistema político enfrenta una “crisis de confianza” y pidió no abonar a su descalificación. “Estamos haciendo mal las cosas con los viajes”, admitió, y agregó: “Acá no hay ningún santo”.
Bianchi dijo que instituciones como el Parlasur o el Parlatino son “curros” , aunque opinó que no está de acuerdo con que haya que suprimir todos los viajes. A su juicio, sí hay que regularlos, fundamentarlos y rendir cuentas de los viáticos. “Va de suyo que los viáticos hay que liquidarlos como corresponde. Yo quiero que la ciudadanía nos tenga confianza”, dijo.
Y agregó que los viajes deberían ser autorizados por las cámaras. “Lo dije en el período pasado cuando éramos gobierno, y me trajo problemas. Yo estoy acá y quien justificaba todas esas cosas vive en París y gana 20.000 dólares”, remató, en referencia a la también nacionalista Beatriz Argimón, exvicepresidenta y actual embajadora ante la Unesco.
El blanco José Luis Falero estuvo de acuerdo en regular los viajes y pidió trabajar en los dos proyectos para “mejorar la imagen que tenemos hacia la ciudadanía”. También planteó no alimentar el “desprestigio” de la política discutiendo el tema en la prensa.
“Me da mucha pena cómo se ha dado este debate. La imagen de los políticos tenemos que defenderla. Cuando no hubo políticos ya sabemos lo que tuvimos”, dijo la frenteamplista Liliam Kechichian. Y el senador Daniel Borbonet acotó: “Es increíble. Llevamos cuatro horas discutiendo, cuando lo que estamos intentando votar es que se devuelva lo que no se gastó”.