El Club Trouville vivió una noche cargada de emoción, memoria y proyección hacia el futuro con la inauguración de sus nuevas obras, luego del incendio que en 2024 afectó al tradicional Salón Rojo.
La institución del barrio Pocitos reabrió espacios tras el incendio de 2024, homenajeó a sus campeones de 2006-2007 y vivió una noche de encuentro entre socios, jugadores y vecinos
El Club Trouville vivió una noche cargada de emoción, memoria y proyección hacia el futuro con la inauguración de sus nuevas obras, luego del incendio que en 2024 afectó al tradicional Salón Rojo.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl presidente de la institución, Juan Abó, recordó el origen de este proceso de renovación. Señaló que el incendio, ocurrido hace dos años, obligó a detenerse y pensar hacia dónde debía ir el club. “Lejos de ser un drama, fue el puntapié inicial para replantearnos cómo seguir creciendo”, expresó, destacando que las obras inauguradas son el resultado de ese proceso colectivo.
La noche también tuvo un fuerte componente histórico. En el marco de los 20 años del campeonato de la Liga Uruguaya de Básquetbol obtenido en la temporada 2006-2007, el club rindió homenaje a los integrantes de aquel plantel, muchos de los cuales estuvieron presentes y fueron ovacionados por el público. El reconocimiento se extendió además a Álvaro Rodríguez, expresidente de la institución, cuya gestión dejó una huella importante en el crecimiento del club.
Uno de los momentos más esperados fue el corte de cinta oficial. A partir de allí, los asistentes pudieron recorrer y conocer de primera mano las nuevas instalaciones, símbolo de una etapa renovada.
La celebración reunió a una amplia comunidad: socios, jugadores de distintas épocas, vecinos del barrio y allegados al club se acercaron para compartir un encuentro que combinó emoción, pertenencia y alegría. La música acompañó toda la jornada, con asistentes que disfrutaron de propuestas gastronómicas en línea con el espíritu social que caracteriza a Trouville.
“Desde hace 20 años el club no ha parado de crecer”, concluyó Abó, sintetizando el espíritu de una noche que no solo celebró lo construido, sino también todo lo que está por venir.