En un entorno de campo abierto, naturaleza y silencio, lejos del ruido de la ciudad, se emplaza Rückenwind Polo, el nuevo campo de polo impulsado por el alemán Ingo Schirrmann en José Ignacio.
El lugar fue escenario de una jornada de polo en la que se disputaron varios partidos
En un entorno de campo abierto, naturaleza y silencio, lejos del ruido de la ciudad, se emplaza Rückenwind Polo, el nuevo campo de polo impulsado por el alemán Ingo Schirrmann en José Ignacio.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSchirrmann llegó por primera vez a Uruguay hace siete años. Lo que comenzó como una visita, se transformó con el tiempo en un proyecto de vida: dos años después de aquel primer viaje, decidió mudarse de manera definitiva junto con su pareja, apostando por el país y por un estilo de vida más conectado con la naturaleza.
El nombre del campo, Rückenwind, tiene un significado profundamente personal. Proviene de una canción alemana que Ingo aprecia especialmente y que se convirtió en un símbolo de fortaleza y resiliencia en uno de los momentos más difíciles de su vida. Cuando construyó su primera casa, su madre intentó conocerla, pero falleció de cáncer antes de poder hacerlo. En el momento en que recibió la noticia, Schirrmann se encontraba sentado en el auto junto a su hija, escuchando justamente esa canción. Desde entonces, la asocia con una energía positiva, con la idea de seguir adelante y mirar hacia el futuro. Por eso, elegir ese nombre para su casa en Uruguay —y ahora para su campo de polo— fue una decisión cargada de sentido y emoción.
La visión de Rückenwind Polo es clara: crear un espacio de polo cercano, auténtico y sin pretensiones, pensado principalmente para vecinos y jugadores locales, con la participación ocasional de algunos argentinos que se suman durante la temporada. “La clave es generar un ambiente agradable para amigos y familia”, resume Schirrmann, quien prioriza el encuentro, el disfrute y la camaradería.
Esa filosofía se vivió plenamente el pasado 28 de diciembre, cuando el campo fue escenario de una jornada a puro polo. A lo largo de la tarde se disputaron varios partidos, mientras familiares y amigos de los jugadores acompañaban desde reposeras y camionetas, disfrutando de una vista espectacular, el juego en la cancha y un atardecer que terminó de coronar una experiencia tan simple como especial.
Rückenwind Polo se consolida así como un nuevo punto de encuentro en José Ignacio, donde el deporte, la naturaleza y las historias personales se cruzan para dar lugar a un proyecto con identidad propia y espíritu de comunidad.