¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
$ Al año*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
$ por 3 meses*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
stopper description + stopper description

Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

Suscribite a Búsqueda
DESDE

UYU

299

/mes*

* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

Tres escuelas de surf que consolidan la cultura del mar en Punta del Este

De la enseñanza familiar a los proyectos sociales, el deporte gana continuidad y nuevas generaciones en la costa esteña

Redactora de Sociales de Galería

En un destino atravesado por el océano, no sorprende que el surf haya ganado espacio. Punta del Este­ tiene condiciones, historia y una comunidad que, verano tras verano­, vuelve a mirar las olas con otros ojos. La costa se llena de tablas y de alumnos que se animan a empezar, sin importar la edad ni la experiencia previa.

El surf dejó de ser solo una imagen asociada al verano para convertirse en una práctica habitual. En diferentes playas del balneario, tres escuelas sostienen esa actividad con trabajo constante, equipos familiares y propuestas que trascienden la clase puntual.

En la parada 1 y 1/2 de la Brava, La Brava Surf School funciona desde hace 10 años como empresa familiar. La inició Franklin Rodríguez, luego continuó su hermano Luciano y hoy está a cargo de Mauro Rodríguez, que trabaja con su madre y su hermana. Han tenido alumnos desde los 3 hasta los 65 años. Las clases se dictan hasta marzo, de 9 a 16.30 horas; la clase individual cuesta 35 dólares y el pack de cuatro, 120. Una vez por semana realizan un taller de surf inclusivo sin costo, una iniciativa que acerca el mar a chicos que de otro modo no tendrían esa oportunidad.

En la parada 8 de la Brava, Salty Surf School organiza su jornada con agenda previa y horarios escalonados desde las 8 hasta las 16. Las clases duran una hora y cuestan 35 dólares, o 120 el curso de cuatro. La tabla y el traje están incluidos. Allí conviven turistas, que buscan probar la experiencia por un día, con quienes regresan cada temporada para seguir avanzando. El aprendizaje es progresivo: primero el contacto con la tabla, después el intento de ponerse de pie y sostenerse sobre la ola.

En la parada 1 de la Brava, la Escuela de Surf Los Dedos funciona desde 2003, fundada por Germán y Javier Aguirre, profesores de Educación Física. Con el tiempo sumaron un local y hoy la actividad no se limita al verano: la escuela funciona durante todo el año, incluso en invierno. Las clases duran una hora, incluyen tabla acorde al nivel del alumno y traje de neopreno, y se coordinan con agenda previa. Para principiantes utilizan tablas soft top, más anchas y estables, que facilitan el aprendizaje. El costo es de 40 dólares por persona.

Además de la enseñanza regular, desarrollan proyectos sociales que amplían el acceso al surf. Participan en Surf Inclusivo con la Intendencia de Maldonado y llevan adelante Cerca del Mar, una iniciativa que brinda clases gratuitas a chicos de distintos barrios de Maldonado. Durante enero y febrero, alumnos del barrio Kennedy asisten cada miércoles a las 9 para dar sus primeros pasos en el deporte.

En un balneario acostumbrado a reinventarse cada temporada, las escuelas de surf aportan continuidad. Más que una actividad estacional, sostienen una cultura del mar que se construye con el tiempo y se mantiene viva gracias a quienes enseñan y vuelven, año tras año, a la misma orilla.

// Leer el objeto desde localStorage