• Cotizaciones
    sábado 27 de junio de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Entrevista a Fernando Mañé Garzón

    Edad: 77 - Ocupación: médico pediatra e historiador de la medicina - Señas particulares: simpatiquísimo, acopiador de libros, contrario a las modas en pediatría tiene seis hijos

    ¿Supo cambiar pañales? Nunca di una mamadera ni cambié un pañal. Una vez me preguntaron si me gustaban los niños y un discípulo mío muy gracioso contestó: “Sí, pero cuando están enfermos”.

    ¿Es pediatra de sus nietos? A medias, trato de no serlo.

    ¿En algún momento se puso celoso de alguna de sus cinco hijas? No. Elenita (su señora, que murió) era una mujer extraordinaria para educarlas. Nunca nos dieron un disgusto, son todas tan cariñosas... Lo que sí es que ahora estoy más vigilado que antes (ríe).

    Leyendo sus libros aparecen casos médicos muy duros, como cuando rescató a una niña que se creía muerta. ¿cómo lo ha marcado esta profesión? Tiene sus cosas tristes, pero son más las satisfacciones.

    ¿Qué tan cierto es que los niños y bebés son muy fuertes y luchan por vivir? Lo que tienen es a la mamá. Siempre digo que cuando uno trata a un niño de algo grave, cuando lo ve por segunda vez no tiene que mirar al niño: con mirarle la cara a la madre ya está.

    Se habla de que hay algo así como una “crisis de maternidad”, que las madres huyen de sus niños y se van a trabajar. ¿lo ve así? Las madres que trabajan tienen sentimiento de culpa y siempre les digo que las mujeres nunca estuvieron, porque antes se iban a tomar el té, iban al Centro y acá y allá. En la casa no estaban nunca (ríe fuerte). Las de ahora son lo mismo o mejor. o sea que siempre rajaron un poco. Siempre rajaron y lo bien que hacen. Las madres tienen que relacionarse con el mundo y así educar mejor. Es como el pájaro, llevan al nido lo mejor de afuera.

    ¿Qué les dice a las madres que se quejan porque están cansadas? Cuando vienen con el primer bebé les digo esa frase de Manuel Machado: “Madre, para descansar, morir”. Nunca más descansan. Cuando es chico porque es chico, cuando es grande porque sale, cuando se casa también.

    La gente desarrolla un amor especial por su pediatra. en su caso, ¿a qué punto ha llegado? Es verdad. Van pasando los años y voy asistiendo a todos los demás, porque uno se convierte un poco en el médico de familia. Estos días me está llamando una señora que tiene 87 años (ríe).

    Usted es poco hincha de las leches en polvo. ¿qué otros paquetes se venden? ¡Aaaay... Dios mío! La industria de las leches en polvo maneja más plata que la de la cocaína. Es una inmoralidad muy grande. Dicen que tiene agregado no sé qué y está probado que eso no tiene valor ninguno. Nunca las receté. Cuando las madres me dicen que les cuestan 300 pesos les digo que en vez de eso, le compren una botella de whisky al marido.

    ¿Qué opina de los libros de José Pedro Barrán, que cuestionan el poder médico? Mi querido amigo José Pedro es un historiador de primera, pero en eso del poder médico estuvo mal asesorado. Y lo otro por lo que nos peleamos siempre es porque los libros los escribe sin índice, lo que los hace muy difíciles de consultar.

    ¿Es verdad que se levanta a las cinco de la mañana a leer? Es verdad. También me gusta hacerlo de noche y me encanta meterme en la cama a leer.

    ¿Cómo hace para convivir con la cantidad de libros que tiene? Es una lucha. Tengo dos garajes llenos; los autos duermen afuera. Pero a la vez es un placer: es un vicio que no deja resaca. Estoy en un período compulsivo, vengo con paquetes enormes y lo que más me divierte es hojear. Vengo de Tristán Narvaja, me siento frente a la estufa con un whisky y empiezo a hojear libros.

    ¿Qué hace los fines de semana? Me voy para afuera, tengo campo en Flores y sólo dejo de ir en junio y julio por el frío. Después tengo casa en Punta del Diablo y también me voy solo. Y me paso leyendo y caminando. Lo mismo hago en Montevideo: voy al Jardín Botánico y me siento a leer al sol. Me encanta porque ahí no me puede llamar nadie.

    Escucha mucha música. ¿Cuáles son sus preferencias? Al que le gusta la música, le gusta toda, desde los Beatles hasta la ópera. Pero lo que más me gusta son los compositores de fin del siglo XIX.

    Ha tenido una vida muy interesante y a la vez divertida. a riesgo de quedar como un cascarrabias, ¿considera que la vida antes era mejor? Soy muy contrario a aquello de que lo de antes era mejor. Mi abuela Casaravilla decía: la vida es muy linda, pero para atrás no voy ni un día. Yo digo lo mismo.

    Ha cultivado mucho la amistad y está lleno de amigos. ¿De dónde sacó esa costumbre? En mi casa nunca comíamos sólo la familia, siempre había gente interesante de visita. Es verdad: tengo mis amigos de la profesión, los historiadores, de la vida social. Me gusta mucho salir a cenar con amigos, todos los miércoles salgo con un grupo distinto.

    Siendo tan salidor, ¿cuándo fue la última vez que bailó? Hace muy poco. En alguna soirée o algún bailongo que organizamos.