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Sebastián Marset cambia abogados, acusa de extorsión a agentes de la DEA y reivindica su inocencia
“No soy culpable de los cargos de los que se me acusa y estoy preparado para probarlo”, escribió Marset en una carta dirigida a la jueza días antes de una nueva audiencia
A una semana de la próxima instancia judicial que enfrenta en Estados Unidos, el presunto narcotraficante uruguayo, Sebastián Marset, dio un giro a su defensa: decidió cambiar a todo su equipo de abogados, denunció que fue extorsionado por oficiales de la DEA y se declaró inocente de los cargos por los que lo acusan.
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La nueva estrategia quedó reflejada en mociones presentadas el miércoles 24 a la jueza Rossie Alston Jr. del Tribunal de Distrito Este de Virginia, según documentos analizados por Búsqueda. Uno de ellos es una carta escrita de puño y letra por Marset enviada la magistrada desde el Centro de Detención de Alexandria, donde el uruguayo está detenido mientras dure el juicio.
“El acusado Sebastian Enrique Marset Cabrera, por conducto de los abogados que se indican a continuación, presenta ante este Honorable Tribunal una moción no objetada para retirar de inmediato a la defensa de la totalidad de este asunto. Solicitamos que esta moción se resuelva mediante presentación por escrito; por consiguiente, los abogados no deberán comparecer a la audiencia de estado procesal del 1 de julio de 2026, salvo que este Tribunal ordene lo contrario”, dice la moción mediante la cual informa sobre el cambio de defensores.
Marset tenía tres abogados: Gene Rossi, Michael Padula y Rodrigo da Silva. Fueron sustituidos ahora por Robert Feitel, Sandi S. Rhee y Joseph Douglas King.
Feitel trabajó 22 años en el Departamento de Justicia de Estados Unidos y tuvo una larga experiencia liderando casos de narcotráfico y lavado de activos. Según su página web, se especializa en “casos internacionales compejos”.
El cambio dispuesto por Marset se produce una semana antes de que se llevara adelante una audiencia judicial clave en su caso. Dos meses atrás, los anteriores abogados del uruguayo y los fiscales de Estados Unidos habían pedido al juez postergar la siguiente audiencia hasta el miércoles 1 de julio. Entre los motivos para fundamentar la solicitud plantearon que necesitaban tiempo para “continuar las negociaciones de un posible acuerdo de culpabilidad”, informó Búsqueda en mayo.
Presunta extorsión de agentes de la DEA
Los motivos del cambio de defensa quedaron reflejados en una carta que le envió Marset a la jueza, fechada el 17 de junio e incorporada este miércoles a la causa.
El acusado comenzó su carta, de cuatro carillas, planteando que sus “derechos fundamentales” han sido “violados” desde el momento en que fue detenido en Bolivia.
Tras permanecer cuatro años prófugo de la Justicia de Paraguay, Marset fue arrestado el 13 de marzo en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en un operativo conjunto entre la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) de Bolivia, la Secretaría Nacional Antidrogas de Paraguay y la Administración de Control de Drogas (DEA) de Estados Unidos, país que lo requería internacionalmente desde mayo de 2024 y al cual fue inmediatamente enviado tras su detención.
Información-Marset-Arresto-Traslado-Avión-AFP
Escoltado por agentes de la DEA, Sebastián Marset camina en el Aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz de la Sierra rumbo a un avión que lo trasladó a Perú.
AFP
Marset sostiene en su carta que fue sacado de su casa a las tres de la mañana sin una “orden de allanamiento o de arresto”, ni un proceso formal de extradición. Fue expulsado de Bolivia y entregado ese mismo día a agentes de la DEA, lo que “consistuye una rendición irregular que viola los tratados internacionales”, dice.
De acuerdo con ese relato, el 14 de marzo, al aterrizar en el aeropuerto internacional de Washington-Dulles, pidió de manera verbal un abogado, lo cual “fue ignorado”. Asegura que fue sometido a un interrogatorio “sin representación legal, en directa violación de sus derechos”. Durante el interrogatorio “los agentes me amenazaron con que nunca volvería a ver a mis hijos otra vez y pasaría el resto de mi vida en prisión si no cooperaba”, agrega.
El uruguayo dice que el sumario de su interrogatorio fue “falsificado” porque contiene frases que nunca dijo, mientras que otras cosas que negó fueron incorporadas como si las hubiese avalado. “Esto constituye una alteración fraudulenta de un documento oficial”, dice la nota.
Marset ABC Color
Sebastián Marset tras su captura en Bolivia.
ABC Color - Paraguay
Mientras era trasladado al centro de detención, los agentes Michael Greisen y Tyler Ganzel “exigieron que les proveyera acceso a mi billetera de critpomonedas, valuada en unos $ 4 millones de USDT”, denuncia Marset. “Este intento de extorsión está documentado: Los agentes subsecuentemente contactaron a mi madre (...) solicitándole fotos de una libreta conteniendo las llaves de acceso”, añade. Según la carta, esos “mensajes fueron preservados y constituyen evidencia escrita de la conducta extorsiva”.
Marset dice que los abogados que tenía hasta el miércoles se negaron a reportar esos hechos o presentar una moción para que la jueza removiera al fiscal federal adjunto Anthony T. Aminoff, quien lleva adelante la acusación.
El 19 de mayo, los abogados notificaron finalmente al fiscal sobre las “conductas extorisvas” de las que habría sido víctima Marset, pero Aminoff no hizo nada, dice la nota. Esto constituyó una “violación de sus obligaciones”, agrega.
El presunto narcotraficante uruguayo dice que Aminoff lo ha presionado “persistentemente” para que acepte un acuerdo para declararse culpable de delitos sobre los que Estados Unidos “carece de validez jurídica, porque ninguna de las conductas presuntamente delictivas ocurrieron” en su territorio. “Enfrentado a la inacción de mis abogados, mi familia se vio obligada a presentar quejas formales” ante el FBI, al Departamento de Justicia y otros “organismos federales de contralor”, señala.
Marset se declara inocente
Marset asegura que no le permitieron durante un tiempo consultar con los abogados que finalmente contrató.
Tras describir todas esas presuntas irregularidades, Marset le pidió al juez que se asegure de que los agentes de la DEA involucrados en el caso no participen en sus traslados desde el centro de detención a las audiencias, “dado el riesgo que implica” para su “seguridad e integridad”.
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Además, le solicita que tenga en cuenta todas las “irregularidades” descritas en la carta, que pronto “serán objeto de mociones presentadas por sus nuevos abogados”.
“No soy culpable de los cargos de los que se me acusa y estoy preparado para probarlo”, escribió en su nota. Y agregó: “Mi único deseo es tener acceso a una adecuada representación legal y un proceso justo”.
La nota sostiene cerca del final que Marset confía en la “independencia e imparcialidad” del tribunal y se disculpa si sus planteos implicaban un retraso en el juicio. “Son pasos necesarios, dado que mi libertad y mi vida están en juego”, asegura.
Si es condenado culpable por conspiración para cometer lavado de dinero, Marset se enfrenta a hasta 20 años de prisión, seguidos de tres años de libertad supervisada. También podría ser multado con no menos de US$ 500.000.