En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Gobiernos se acostumbraron a “no cuestionar” a las farmacéuticas; hay “lobby” y “chantaje”
Una “guerra” en pie: la judicialización como mecanismo para acceder a medicación que el Estado no preveía financiar va “contra cualquier criterio de democracia”
imagen de Gobiernos se acostumbraron a “no cuestionar” a las farmacéuticas; hay “lobby” y “chantaje”
“Los ministerios no tienen el coraje político para decir que los precios son injustos. Las evidencias más claras para los economistas es que estos costos son un robo. Punto”, dijo el médico italiano Gianni Tognoni frente a sus colegas uruguayos durante la I Jornada de Farmacoepidemiología “¿Qué estamos haciendo y qué podemos hacer?”, organizada por el Departamento de Farmacología Terapéutica de la Facultad de Medicina de la Universidad de la República. Tognoni es consultante senior del Departamento de Investigación Cardiovascular del Instituto de Investigación Farmacológica Mario Negri en Milán, Italia.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
“No es una crítica a Uruguay”, aclaró, porque no es únicamente un tema uruguayo. Los altos precios de los medicamentos, la presión que recibe el gobierno para financiarlos, un sistema judicial que exige al sistema de salud esta financiación en algunos casos puntuales que llegan a la Justicia mientras los pacientes velan por sus intereses individuales y el Estado vela por todos, son problemas casi globales y por eso hace falta “una política de países”, incluso “de regiones”, opinó Tognoni.
“Es una historia de robo económico (los laboratorios) están experimentado, lo han escrito. Están experimentando cuánto es sustentable la subida frente a la cotización. ¿Por qué los gobiernos no enfrentan estas cosas? Bueno, hay intereses de los dos lados”, consideró. “Esto se debe hacer con una justificación transparente de los costos, algo que no se hace. Son las mismas leyes que se aplican en el negocio de las armas, que son secretas. Estamos en la guerra”, opinó el médico. Para Tognoni, la judicialización como mecanismo para que los enfermos accedan a medicación que el Estado no tenía previsto financiar “está en contra de cualquier criterio de democracia”.
A continuación la entrevista a Tognoni con Búsqueda.
—La salud vive un momento crítico a escala mundial porque, según le comentó a sus colegas, hay temas vinculados a los medicamentos en los que no se está avanzando. ¿Cuál es la situación?
—En el sector de medicamentos hay, como en todos los sectores en general, ciclos históricos. A lo largo de la década de 1980 y parte de los 1990 los sistemas de salud armaron una serie de redes internacionales que habían tenido muchos resultados. Yo mismo fui uno de los fundadores de una sociedad internacional sobre información de medicamentos que fue capaz de establecer una red de información alternativa muy buena en más o menos 50 países, la Sociedad Internacional de Boletines Independientes de Medicamentos (ISDB, por sus siglas en inglés, trabaja para incrementar la circulación de información de calidad sobre tratamientos y medicación entre países. Comenzó a funcionar en 1986 y es apoyada por la Organización Mundial de la Salud). Sigue existiendo pero con un poder que evidentemente ha disminuido y ha cambiado el sistema de información. Lo mismo ha ocurrido con las redes de producción de los medicamentos, antes había un rol más importante de la sociedad civil y de la investigación independiente. Paulatinamente, todo el poder público bajo la presión de la crisis no hace más inversiones de investigación independiente y les deja todo a los laboratorios.
—Quienes promueven la investigación independiente en medicamentos también son conscientes de que los costos son tan altos en este rubro que solo los laboratorios pueden afrontarlos.
—Sí, pero los costos asociados se crean. Si uno declara que hace una ley bajo la presión de los laboratorios que dicen que para hacer un ensayo deben pagar no sé cuánto a los clínicos, aumentan los costos. Hemos hecho, con tanta gente, tantos estudios internacionales donde los costos podrían ser 10 veces menos… Sería un poco como plantearle a alguien que recibe un sueldo de 50.000 euros, ¿cómo puede vivir uno que tiene un sueldo de 2.000 euros? Le va a responder que es imposible, que no puede.
El sector de los medicamentos es cada vez más uno de los sectores críticos del sistema económico. El problema es cómo garantizar un bien común como la salud, una sustentabilidad de tipo también económica, es un desafío político. Es algo que una agencia internacional no ve, la Organización Mundial de la Salud no tiene más poder… Se precisa una agencia que ponga en evidencia cuál es el nivel mínimo imprescindible de gasto público de medicamento y no permitir la presión del mercado y transformar todo el gasto público en un sector del privado.
Por eso es que al final uno podría decir: ¿y si no pongo al medicamento o la salud como un derecho universal, y lo pongo como un bien que puedo vender al mercado al mejor comprador? Por eso estas cosas se discuten.
—¿Cuánto incide el alto precio de los medicamentos innovadores en el problema?
—Es un pequeño problema que se hace muy grande. Ha sido una estrategia muy clara de la industria que dijo: “Vamos a ver hasta cuándo podemos aumentar inventando precios de medicamentos”. Han puesto precios que estaban fuera de cualquier expectativa, que no tienen nada que ver con el gasto de la investigación. Mantienen una situación de secreto en la relación entre el precio y la inversión. No por nada este proceso se ha acelerado en los últimos años. Se ve a nivel económico toda la presión sobre la economía que prevalece sobre los derechos de los pacientes, de la autoridad y en la sociedad. Imagine lo que pasa si en su casa alguien debe recibir un medicamento que cuesta medio millón de dólares. Usted se podría plantear: ¿por qué tiene que costar medio millón? ¿Quién ha decidido?
El problema es que los gobiernos se han acostumbrado a no cuestionar a la industria farmacéutica. Es un poco como un chantaje. Acá hay un lobby muy restringido de las industrias que se respaldan entre todas, que compran muchísimo con el beneficio de los políticos.
—¿Cómo se sale de esto?
—Se sale. Algunos Estados han salido. India tomó una decisión como Estado de producir los medicamentos.
—Hay quienes cuestionan la calidad de esos medicamentos.
—No, no. Pero nunca ha sido posible probarlo. Han probado que había una capacidad de los laboratorios de enmascararse de productores de genéricos para producir genéricos malos y para decir eso. O para mezclar informaciones que tenían que ver con tráfico de medicamentos y no con mercado de medicamentos. Es evidente que si uno quiere puede falsificar algo, lo han hecho en China. Bayer y otros han enviado a producir en China sus productos y decían que hacían un control que no hacían. El producto salía como Bayer y era malo. Si uno quiere poner calidad o no a un medicamento hoy es tecnológicamente una de las cosas más sencillas de hacer. La calidad es una cosa muy sencilla. Los medicamentos en su producción se pueden controlar si quieren. Si el Estado no quiere, es inútil.
Ahora la ventaja es que en un mercado global a los productores no les interesa hacer cosas de muy baja calidad con una excepción que es otro problema: el mercado ilegal de medicamentos.
El mercado de los medicamentos es un sector complicado y muy rentable y por eso tienen muchos intereses. No hay que mezclar, hay objetivos de salud pública que deberían ser enfrentados como un problema de mercado. En la Organización Mundial del Comercio (OMC) hay una regla muy clara que ha sido establecida desde el comienzo. Apenas hay una razón de salud pública, las reglas del costo de mercado de patente no valen.
—¿Pero se ha hecho valer esto? Para acceder a la financiación de medicamentos, protegidos por patentes, por parte del Estado los enfermos suelen recurrir a la Justicia.
—Se puede hacer valer, lo han hecho valer, sí. Si después se descubre que es más útil hacer los procedimientos de judicialización porque hay intereses, prefieren utilizar eso. El precio del medicamento se puede enfrentar después a los gastos legales que uno tiene que pagar, para documentar cuál es el beneficio.
—¿Qué opina sobre la judicialización?
—Está en contra de cualquier criterio de democracia.