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    Más de la mitad de los uruguayos quieren más mujeres en el poder

    Casi la mitad de los hombres con mayor nivel educativo son los más reticentes a que se adopten acciones legislativas para promover una mayor presencia femenina en cargos políticos; en tanto, 57% de la población en general apoya la aplicación de la ley de cuotas o de paridad para las próximas elecciones, según un sondeo de la empresa Cifra

     A casi dos años de las elecciones nacionales en las que se aplicó por primera vez la ley de cuotas, la mayoría de los uruguayos consideran que en un futuro debería haber más mujeres en cargos legislativos y ministeriales, y que tendría que avanzarse en otras acciones afirmativas para romper la brecha de género que existe, según datos surgen de una reciente encuesta de la Consultora Cifra. Sin embargo, el mismo relevamiento mostró que hay un sector de la población en el que esa posición no es tan favorable: el de los hombres con nivel terciario. Son ellos, los varones más instruidos, quienes están más en contra de promover a futuro una nueva ley de cuotas o de paridad (ver recuadro); y también plantean reparos acerca de la necesidad de que haya más mujeres en puestos de decisión.

    El estudio de Cifra —que fue presentado el martes 6 en el Palacio Legislativo ante dirigentes de todos los partidos políticos, bajo el título “Actitudes hacia la participación de mujeres en política y mecanismos de acción afirmativa en Uruguay”— se realizó de manera telefónica entre el 9 y el 19 de junio, y abarcó 803 casos en todo el país. ONU Mujeres y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) encargaron la encuesta para conocer el impacto que tuvo en la opinión pública la aplicación de la ley de cuotas en las elecciones nacionales de 2014 y en las municipales de 2015, explicó a galería Magdalena Furtado, oficial del Programa en Uruguay de ONU Mujeres.

    En líneas generales, la población uruguaya es proclive a profundizar las acciones de género. Y las opiniones negativas entre los hombres más capacitados tienen que ver con una razón concreta: son quienes se sienten más amenazados ante el avance de las mujeres en esos puestos de decisión.

    “Los hombres más educados son los que más tiran para abajo”, explicó a galería la socióloga Mariana Pomies, socia de la Consultora Cifra. El hecho de que sean los representantes de ese grupo quienes habitualmente llegan a los ámbitos de poder hace que sean ellos quienes tienen más reparos en que las mujeres pasen a ocupar sus puestos.

    El 66% de los uruguayos consideran que debería haber más mujeres legisladoras y ministras. Sin embargo, al observar solo la opinión de los hombres con nivel educativo terciario, la cifra desciende a 49%; y 33% cree que el número actual ya es suficiente. Entre hombres con menor nivel educativo, las cifras son más altas: 68% para quienes tienen Primaria; y 63% para quienes tienen Secundaria. “Los hombres más educados se ven amenazados. Hay una explicación que dice que cuanto más educación tenés, más elementos manejás, y entonces los más educados son los que dicen 'vayamos a la preparación, lo importante es la formación y la experiencia, y los hombres están más preparados que las mujeres'. Eso no es cierto, las mujeres tienen más preparación que los hombres”, dijo Pomies.

    La encuesta también reveló que solo 39% de los hombres de nivel educativo terciario están de acuerdo con que en la próxima elección haya algún tipo de acción afirmativa para promover una mayor presencia femenina. También entre mujeres de ese nivel educativo el porcentaje es inferior a la mitad (49%). A Pomies eso tampoco la sorprendió porque, según explicó, en ese sector de la población femenina es donde está más instalado el discurso de que las mujeres tienen que llegar a esos puestos porque se “lo han ganado en la cancha” y no quieren concesiones.Si bien seis de cada diez uruguayos se manifestaron de acuerdo con que en la última elección se aplicara la ley de cuotas, también entre los sectores más instruidos quienes defienden esa posición son los menos. El 62% de los hombres con nivel terciario dijeron estar en contra de esa medida, y en el caso de las mujeres con nivel terciario, 46% dijeron estar a favor y 47% en contra.Por el contrario, los hombres con educación primaria y secundaria defienden la aplicación de esa ley en la última elección (73 y 63%, respectivamente); y lo mismo ocurre con las mujeres de esos niveles educativos (62 y 73%, respectivamente).Para el futuro, más de la mitad de la población (57%) considera favorable que para las próximas elecciones haya alguna acción, ya sea la ley de cuotas (22%) o de paridad (35%). Los votantes frenteamplistas son los más entusiastas ante ese tipo de acciones (63%), seguidos por los colorados (49%) y luego los blancos (47%).

    LEJOS DE LA COCINA. Más allá de la posición de ese grupo de hombres, de la encuesta se desprenden varios resultados positivos con respecto a reclamar una mayor presencia femenina en cargos de gobierno.

    De todas maneras, Pomies advirtió que hay algunos puntos a tomar en cuenta. “El problema en este tipo de evaluaciones es que se conjugan dos cosas: por un lado, el discurso políticamente correcto respecto a la discriminación, y por eso hay una respuesta afirmativa. Pero está otro elemento tradicional en Uruguay: si uno mira la historia hubo muy poco espacio para las mujeres. Cuando se cocinan las cosas, la mujer queda afuera”, explicó.

    Según Pomies, el ascenso de las mujeres en la política tiene que ver con las “estructuras bastante tradicionales” de los partidos políticos. “Los partidos tienen una presencia masculina tradicional y envejecida en sus capas de dirección. Por eso dificultan el acceso a las mujeres, que están muy presentes en las bases y en los mandos medios de los partidos”, agregó.

     Tanto en la opinión pública como en las elites políticas son muchos los que sostienen que las mujeres que llegan a cargos de dirección deben hacerlo por su preparación y no por cuota. Ese “discurso” en Uruguay “no es viable”, indicó Pomies. “En Uruguay las mujeres tienen, en promedio, más educación que los hombres. Eso significa que las mujeres están igual o mejor preparadas que los varones. Capaz que en otros lados sí, porque en otros lugares de América Latina las mujeres han quedado atrás en el sistema educativo. Pero en Uruguay no”, agregó.

    ENTRE PARTIDOS. Los resultados de la última encuesta también muestran diferencias entre los partidos. Por ejemplo, ante la pregunta de si debería haber más mujeres legisladoras y ministras, 73% de los que votaron al Frente Amplio en la elección pasada respondieron de manera afirmativa; en los votantes colorados la cifra fue de 64%, y entre los blancos, 53%. “Tradicionalmente, la izquierda, y no solo en Uruguay, ha sido más permeable a este tipo de políticas que los partidos de centro o de derecha”, explicó Pomies.

    En general, en la encuesta, los que se identificaron como votantes del Partido Nacional en la última elección fueron quieren mostraron porcentajes más bajos en relación con las políticas de género en comparación con otras colectividades.

    Según Pomies, eso responde a que el Partido Nacional tiene más arraigo en el interior del país, donde el electorado es más conservador que en la capital.

    Casi ocho de cada diez uruguayos (77%) consideran positivo que en diez años haya una mujer presidente. “Los que dan una opinión negativa son muy pocos (14%) y en general dicen que tiene que ver con que depende de quién sea la mujer. Lo cierto es que hay un buen clima”, dijo Pomies.

    En lo que respecta a las edades, el grupo de entre 30 y 44 años es el que tiene el porcentaje más alto de personas que consideran positivo que haya una mujer presidente (85%).

    EN BUSCA DE LA PARIDAD

    La bancada del Frente Amplio presentó en junio un proyecto de ley que establece que, para las elecciones nacionales y departamentales, las listas de candidatos deberán estar integradas en forma paritaria por los dos sexos. La iniciativa, a estudio de la Comisión de Constitución y Legislación del Senado, necesita dos tercios de los votos de cada Cámara para ser aprobada, y aún no se sabe si se contará con ellos, pues la propuesta solo fue firmada por los legisladores oficialistas, dijo a galería la senadora frenteamplista Mónica Xavier.

    Xavier explicó que la idea es discutir el proyecto lo más alejado posible del próximo ciclo electoral, y también contó que se analizará una iniciativa presentada por la recientemente fallecida senadora colorada Martha Montaner. Ese proyecto establece la extensión de la cuota por otro período electoral, y además determina que en caso que el titular de la banca renuncie, ese lugar debe ser ocupado por alguien del mismo sexo. Con esto se intenta evitar una de las “trampas” a la iniciativa, que tiene que ver con el hecho  de que las mujeres sean electas pero renuncien a sus bancas para que sean ocupadas por un hombre. En la última elección, por ejemplo, Graciela Bianchi fue electa senadora por el Partido Nacional porque iba en el tercer lugar de la la lista del sector Todos. Sin embargo, renunció al Senado para quedarse en Diputados y su lugar en la Cámara Alta lo ocupó Álvaro Delgado.

    Según Xavier, si el proyecto de paridad no prospera se buscará alguna alternativa a partir del proyecto de Montaner, para evitar el “retroceso” que a su modo de ver sería que en la próxima elección no existiera ninguna acción para promover una mayor presencia femenina.

    La exposición de motivos del proyecto de paridad destaca que Uruguay ocupa el lugar 80 de 43 posiciones en la Clasificación Mundial de Mujeres en los Parlamento,s elaborada por la Unión Interparlamentaria; y el número 12 entre 18 países de América Latina. “La paridad tiene como objetivo combatir la exclusión de las mujeres de los puestos de decisión política, exclusión que no es accidental sino estructural. Más que un objetivo cuantitativo, lo que se pretende es la redistribución del poder”, se señala en la iniciativa.

    El proyecto tiene siete artículos y establece que en la confección de listas de titulares y suplentes se deba incluir en forma alternada y consecutiva personas de los dos sexos.

     

    GALERIA
    2016-09-08T00:00:00