Ya en 2006, Dakota Fanning, en el personaje de Fern, luchó por salvar a Wilbur, el cerdo de la granja de su familia en La telaraña de Charlotte. Dos años más tarde, la pequeña actriz volvió a tener un fuerte vínculo con un cerdito —Mu, la mascota de su niñera— en Pequeñas grandes amigas. A través de personajes como Wilbur, Babe, Piglet, Porky, y la preferida hoy por los niños, Peppa Pig, los cerdos lograron salir del estatus de animales de granja —con su consiguiente fama de sucios, glotones y olorosos— y ser valorados por las nuevas generaciones para conquistar un importante lugar en los hogares. Esto se potenció cuando estrellas como Miley Cyrus, George Clooney, las hermanas Kardashian, Megan Fox, Elizabeth Hurley, Paris Hilton y los Beckham eligieron a los mini pigs como mascotas y marcaron el camino.
A pesar de que demoró unos años en llegar, Uruguay no es ajeno a la incorporación de los cerditos a la vida doméstica. Aunque aún no alcanzó el estatus de moda entre las personalidades del espectáculo, la lista de espera para comprar una de estas mascotas es cada vez más larga en los dos únicos criaderos habilitados para venderlos.
Más pequeños, mejor carácter
Si bien mini pig no es una raza en sí misma y su existencia es el resultado de múltiples cruzas con la finalidad genética de obtener un animal más pequeño y de mejor carácter, se los clasifica en cuatro categorías dependiendo del tamaño. Los que se venden en Uruguay pertenecen a la segunda categoría, llegan a pesar entre 12 y 15 kilos y tienen un tamaño similar al de un bulldog francés. Sin embargo, si se los sobrealimenta correrán el riesgo de engordar y lastimar sus articulaciones.
Al ser una mascota no tradicional, los dueños suelen tener dudas acerca de su cuidado. Algunas de las preguntas más frecuentes refieren a su tamaño, comportamiento en el hogar, alimentación e higiene. El veterinario Pablo San Martín dijo a galería que los mini pigs requieren de un espacio donde puedan caminar y hacer ejercicio. En cuanto a su comportamiento, son animales muy parecidos a los perros, cariñosos, compañeros e inteligentes.
Mercedes Souto convive con Ramona desde hace cuatro meses y cuenta que es supercompañera y siempre la sigue a todos lados. “Hago todo con ella, desde limpiar y cocinar hasta, literalmente, bañarme, porque si no la dejo entrar al baño empieza a pegarle a la puerta”, dice entre risas.
Manchados, lisos, pelirrojos
En Libertad, en el departamento de San José, funciona el criadero Mini Pigs Uruguay, que fue el primero en registrarse para comercializarlos en el país y tiene tres animales en su plantel reproductor. Está a cargo del técnico agropecuario Luis Carlos Megga, quien contó a galería que llevan vendidos alrededor de 35 cerditos a un precio que ronda entre los 1.000 y 1.500 dólares, dependiendo del color. “Los más buscados son los rosaditos con cerdas blancas, no sé si es porque la gente los asocia con la película Babe. Los más oscuros son los más baratos”. En una misma camada pueden nacer alrededor de seis crías y ser todas de distintos colores. Hay manchados, lisos, marrones, negros, blancos y pelirrojos.
Este criadero también vende a extranjeros, como sucedió con Camila Papanicolás, quien se contactó con el lugar a través de las redes sociales y decidió comprarles uno porque le generaba más confianza que los criaderos de Buenos Aires, la ciudad donde vive. Siempre acostumbró a tener perros, pero la dulzura y ternura de los cerditos llevaron a que, desde hace cinco meses, Romeo sea la nueva incorporación de la familia. Es “algo obediente”, pero no lo suficiente como para que no se coma todas las plantas del jardín. Siempre que Camila llega a su casa, el cerdito la recibe con un chillido particular, una suerte de saludo de bienvenida. La dueña cuenta que Romeo tiene actitudes reconocibles, como enrollar la cola cuando huele comida, escarbar con su nariz y taparse con su manta al momento de dormir.
Nada de chiquero
“Es necesario darles una buena alimentación, una ración que sirva para todo su desarrollo”, destacó San Martín. Luego del destete comen unos 70 gramos de ración diaria, que pueden estar divididos en dos comidas. Al crecer, la ración puede aumentarse a 100 gramos e intercalar esa comida con verduras o frutas. “Por su naturaleza, los mini pigs siempre piden comida y convidarlos todo el tiempo no es lo correcto, no solo por el aumento de su tamaño, sino por la salud del animal”, afirmó Silvia Triver, dueña del criadero Mini Pig Uruguay Pets. De todos modos, Megga aclaró que si se les da más comida de lo indicado, deberían crecer pero nunca superar el tamaño asociado a su categoría. La bolsa de cinco kilos de ración dura más de un mes y cuesta alrededor de 650 pesos, una cifra similar al gasto alimentario de un perro mediano.
En cuanto a la higiene, estos cerditos suelen acostumbrarse a hacer sus necesidades en sanitarios similares a los de los gatos, lo que desafía la extendida fama de sucios. Es recomendable bañarlos una vez por semana, o cada 10 días, con shampoo que hidrate su piel, y secarlos con toalla y secador suave. También conviene que salgan a hacer ejercicio y gastar energía, utilizando un pretil en vez de correa, para mayor seguridad.
Inteligentes y ruidosos
Como sucede con toda mascota, la tenencia de un mini pig tiene ventajas y desventajas. De hecho, existen algunos casos en los que la convivencia no resultó muy exitosa. Los ruidos molestos y las quejas de los vecinos llevaron a que Agustina Bentancur tuviera que regalar a su cerdita Antonia. “El instinto de los chanchos es gritar y no se les puede enseñar a no hacerlo, como sí se puede hacer con los perros”, contó. En esta como en otras situaciones, el final no fue el deseado. Sin embargo, los que saben aseguran que para evitar llegar hasta este punto, resulta fundamental enseñarles desde pequeños (pues sí son capaces de aprender), marcarles los límites que deben ser respetados y pedir paciencia a los vecinos durante el período de adaptación al nuevo hogar.
Por otro lado, son animales muy inteligentes, con un coeficiente intelectual equivalente al de un niño de tres años. Contrario a la creencia popular, no tienen olor, porque no poseen glándulas sudoríparas. Además, no pierden el pelo y son hipoalergénicos, lo que los hace una compañía ideal para una persona alérgica a los pelos de animal o asmática, e incluso logran convivir muy bien con otras mascotas como perros y gatos.
El comportamiento de los cerditos enanos, como también se los conoce, no depende de su sexo, sino del carácter y crianza que se les dé. La única diferencia que existe entre los machos y las hembras es que los primeros se venden castrados para impedir la reproducción irresponsable, prevenir enfermedades y cambios de conducta.
Cuidados y controles
Estos cerditos viven entre 12 y 14 años y, como todo mamífero, pueden tener enfermedades transmisibles al ser humano, como por ejemplo parásitos. Por esa razón, es necesario desparasitarlos cada tres meses y vacunarlos a los 90 días de vida, a los 30 días después de la primera dosis, y luego cada un año.
El criadero Mini Pig Uruguay Pets, ubicado en el departamento de Canelones, tiene un plantel reproductor de cinco mini pigs. Su dueña, Silvia Triver, contó que estos animales son entregados entre los 30 y 45 días de vida con carnet de pertenencia y vacunación, desparasitados y chipeados con número de registro.
Además, los criaderos deben cumplir con los controles sanitarios exigidos por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, que debe hacer varias visitas al año para comprobar que, entre otras cosas, el lugar y la comida sean los apropiados. También chequean que el tamaño de los padres sea acorde a los cánones que definen a los mini pigs.
“Es bueno saber en dónde están esos animales por si alguna vez se enferman”, dijo a galería Gustavo Castro, asesor técnico en la Dirección General de Servicios Ganaderos de ese ministerio, institución que lleva un registro de todos los cerditos enanos que se venden legalmente en el país. Algunas de las enfermedades que pueden tener son la peste porcina clásica, la fiebre aftosa y la peste porcina africana, que son denunciables y la Organización Mundial de Sanidad Animal exige que sean reportadas. El especialista agregó que “todos los mini pigs reproductores que están en Uruguay ingresaron informalmente, ya que nadie solicitó un permiso en la dependencia del MGAP, encargada de controlar el tránsito de los animales en pie”.
En cifras
En Uruguay existen dos criaderos habilitados.
Los mini pigs son entregados con 30 a 45 días de vida.
Su precio ronda los 1.000 y 1.500 dólares.
Llegan a pesar entre 12 y 15 kilos.
Deben comer entre 70 y 100 gramos de ración diaria.
Viven entre 12 y 14 años.
El primer criadero de Uruguay lleva vendidos alrededorde 35 mini pigs.