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Molesto con sindicalistas, Sendic evalúa tercerizar parte de Alur
Los universitarios que llegan a Bella Unión van para hacer “experimentos revolucionarios” y “a dar manija” a los trabajadores, dijo el presidente de ANCAP
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En cada inicio de zafra del proyecto sucro-alcoholero de Bella Unión, los directivos de Alcoholes del Uruguay (Alur) ya saben que están a las puertas de un conflicto sindical. Apenas un año después de su creación en 2006, la empresa (propiedad en un 90% de la petrolera estatal ANCAP) debió lidiar con al menos dos conflictos anuales.
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Cansados de esta “permanente conflictividad” y de que varios dirigentes gremiales crean que porque es una empresa del Estado “pueden tirar de la piola” de manera “infinita”, la Dirección de Alur analiza tercerizar con empresas privadas algunos sectores de la compañía, dijo a Búsqueda el presidente de ANCAP y director de Alur, Raúl Sendic.
Ubicada al norte del departamento de Artigas, Bella Unión es un enclave de la producción de azúcar de caña en el país. Hasta la creación de la planta de biodiesel en Montevideo en 2009, Alur —que inauguró esta semana en Capurro su segunda planta de biodiesel— centró toda su operativa en el norte de Artigas con un proceso de fuerte inversión estatal que superó los U$S 100 millones, algo que fue criticado por la oposición.
Aunque el impulso estatal fue bienvenido por los trabajadores de la zona, que vieron renacer el ingenio azucarero, la luna de miel duró muy poco y ya en 2007 comenzaron los primeros conflictos sindicales encabezados por la Unión de Trabajadores de Azúcar de Artigas (UTAA), el sindicato creado en 1961 por el histórico líder tupamaro Raúl Sendic, padre del actual presidente de ANCAP.
Así, en marzo del 2008, febrero y agosto del 2009, enero del 2010, febrero y junio del 2011, agosto del 2012 y marzo y junio del 2013, se dieron algunos de los conflictos más importantes entre los sindicatos del sector y la empresa. En la mayoría de los casos las medidas de lucha incluyeron los piquetes que cortan el ingreso a la planta o en otros la ocupación de la fábrica.
“Frente a la permanente conflictividad que tenemos, analizamos seriamente tercerizar varios servicios de Alur”, dijo Sendic. Agregó que esta decisión se está considerando con mayor firmeza en el área agrícola de la empresa, nucleada en su subsidiaria Agroalur.
Fue el sindicato de esa empresa el que inició a fines de mayo el último de los conflictos en Bella Unión con un piquete frente a la planta en reclamo de mejoras salariales. Su decisión fue apoyada por los dirigentes de UTAA.
Ante esta situación la Dirección de Alur decidió parar los trabajos de la planta, lo cual produjo el cese de 700 “peludos” que viven del corte de la caña.
Tras una mediación en el Ministerio de Trabajo se llegó a un acuerdo.
Patrón del campo.
Agroalur tiene una serie de equipos e infraestructura para prestar los servicios de cosecha a varios productores a los que se les compra la caña en pie. Los trabajadores van a su predio a levantarla cortándola en forma mecanizada. La empresa tiene 91 empleados.
“Una posibilidad que manejamos es que, si se mantiene este nivel de conflictividad que nos ha complejizado la zafra, estos servicios en vez de ser prestados por Agroalur pasen a ser prestados por terceros, para lo que ya hay interesados”, explicó el presidente de ANCAP.
Según el jerarca, “muchos de los trabajadores no terminan de ubicar bien la relación que tienen con una empresa que es del Estado. Como es del Estado se creen que pueden tirar permanentemente de la piola y que eso puede ser infinito”.
“En su momento, cuando planteamos la idea de Agroalur, el presidente Mujica tuvo alguna duda sobre si la gente iba a entender al Estado patrón del campo y hoy confirmamos esa dificultad: hay una parte que no lo entiende”, agregó.
Sendic sostuvo que no tiene problemas con los conflictos sindicales. “Son válidos siempre que haya una transición normal en la que se planteen los problemas y se dialogue, no cuando se empieza un conflicto con un piquete”.
“En Bella Unión no hay nadie que no esté en un sindicato, y eso está bien, hay ejemplos de buenos hábitos. Yo pensé que el día que metimos la primera cosechadora mecánica iba a ser un lío bárbaro y no lo fue: se asumió con responsabilidad, al aumentar el área de cultivo no hubo problemas y hoy se combina el trabajo manual con el mecánico”, agregó.
“Tendríamos que haber arrancado hace un mes la zafra grande, pero con todos los conflictos… creo que no hubo una comprensión de parte de algunos actores de la importancia que tiene el proyecto para esta zona y la necesidad que tienen todos ellos de defenderlo”, señaló.
Revolucionarios.
Dentro del área de extensión de la Universidad de la República está el Centro de Formación Popular Bella Unión, “un espacio de formación cogestionado por la Universidad de la República y organizaciones de trabajadores rurales y agroindustriales de Bella Unión”, según su sitio web.
Entre sus objetivos está el de “promover el acceso a la tierra para trabajadores como forma de superar los condiciones de vida signadas por situaciones de desigualdad y pobreza” y el fortalecimiento de las organizaciones de trabajadores y pequeños productores de Bella Unión.
Pero a juicio de Sendic lo que hacen los enviados de la Udelar son “experimentos revolucionarios”.
“Es un grupo de personas que no terminó de comprender el alcance y la profundidad que tiene lo que hemos hecho. Van allá a dar manija, a exigir lo que la empresa no puede dar”, agregó.
Sostuvo que las propuestas de los universitarios “en la teoría se pueden analizar de manera muy idealista en algún boliche de Montevideo, pero cuando las van a aplicar en una chacra de Bella Unión generan un perjuicio enorme al proyecto”.
“Cuando hicimos el proyecto con las colonias y los primeros repartos de tierra, pedimos cooperación a la Universidad para que los asistieran y en vez de mandar agrónomos mandaron psicólogos —ejemplificó—. Entonces hacían unas terapias preciosas pero no resolvían la productividad de la chacra. Nosotros en la colonia Raúl Sendic pusimos nuestro propio equipo técnico. Hoy es el área con la mayor productividad de toda Bella Unión, con la mayor cantidad de toneladas de caña por hectárea”.