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El rumor es que la cúrcuma es una especia buena para todo: antioxidante, antiinflamatoria, antiséptica, que potencia el sistema inmunológico y ayuda a eliminar el colesterol LDL (conocido como malo). Miles de años de medicina ayurvédica respaldan estas teorías, que se refuerzan en la revolución mundial actual por comer más sano y elegir alimentos que beneficien al organismo.
Garance Leureux, el autor de Cocinar con cúrcuma, es un cocinero francés especializado en la publicación de libros de recetas de cocina vegetariana y saludable. En 79 páginas propone 40 recetas y se adentra en las propiedades de este rizoma (tallo subterráneo) que se puede encontrar en el mercado crudo o en polvo, y que es pariente del jengibre, el cardamomo y el galangal.
Además de en la cocina, la cúrcuma se usa como tinta de ropa y ungüento, y se la considera de las más poderosas de la despensa. Al manipularla es preciso saber que mancha mucho, tanto la ropa como las manos, y tendrá varios días con las uñas pintadas de amarillo.
Según explicó Leureux, existen algunos trucos para aumentar el poder de la cúrcuma como superalimento, como por ejemplo al combinarla con pimienta. Si se mezcla con hortalizas, además, conserva mejor su betacaroteno. Con este polvo se puede hacer, también, té, aceite, mayonesas y más, solo es cuestión de saber usarla.
Garance Leureux incluye en su libro, además, algunos consejos de uso para aprovechar la cúrcuma, también desde la belleza.
Piel seca: mezclar una cucharadita de cúrcuma con una cucharada de miel y aplicar la preparación en el rostro. Dejar actuar 10 minutos y retirar con agua.
Para la caspa: cúrcuma en polvo con aceite de oliva o coco, masajear el cuero cabelludo. Dejar actuar 10 a 15 minutos y lavar el pelo.
Malestar estomacal: Infusión de cúrcuma. Disolver media cucharadita de cúrcuma en 250 ml de agua, agregar pimienta en grano y media cucharadita de jengibre en polvo. Hervir la mezcla durante cinco minutos, retirar del fuego y endulzar con una cucharadita de miel.
Suavizar la piel: cúrcuma en polvo con copos de avena y un poco de agua hasta obtener una pasta espesa. Utilizar como exfoliante corporal para purificar, alisar y dar luminosidad a la piel.
Marcas de estrías: una cucharadita de cúrcuma con 1 o 2 cucharadas de yogur natural y aplicar en la zona afectada. Dejar actuar 10 a 15 minutos y retirar con agua tibia. Repetir dos veces al día hasta que las marcas se atenúen.
Smoothie verde
Los smoothies verdes se han convertido en emblema de un estilo saludable, y no sin motivo, ya que son una forma simple y deliciosa de beberse las cinco piezas de fruta y verdura al día.
Para 1 persona
2 melocotones o mangos
1 cdta. de cúrcuma
2 puñados de espinacas tiernas o de hojas de ensalada tiernas
1 banana
Primero bata los melocotones o mangos junto con la cúrcuma. Lave las espinacas y vaya añadiéndolas gradualmente a la batidora. Por último, agregue la banana. Diluya la mezcla hasta obtener la consistencia que prefiera. Sírvalo de inmediato.
Smoothie de kéfir con frutos rojos
El kéfir, el lassi, el buttermilk, estas bebidas de leche fermentada forman parte de una tradición demasiado buena para confinarla a los libros de historia; facilitan la digestión y mantienen sano el intestino.
Para 1 persona
4 vasitos de leche fermentada
200 g de frutos rojos variados, frescos o congelados
4 cdas. de sirope de agave
1 cdta. de cúrcuma
Mezcle todos los ingredientes en una batidora de vaso. La cúrcuma aporta matices intensos a este smoothie saludable. Decórelo con frutos rojos y sírvalo muy frío.
Crema de boniato
La harina de avena es tan versátil como la de trigo, pero mucho menos propensa a irritar los estómagos sensibles. En esta receta se ha utilizado como espesante para otorgar una textura cremosa a esta reconfortante crema de boniato. Y a diferencia de la harina de trigo, la avena no repercutirá negativamente en su peso.
Para 4 personas
500 g de boniatos
500 ml de leche de avena
1,5 l de agua
2 cdas. de harina de avena
1 diente de ajo
1 cda. de aceite de oliva
1 cdta. de cúrcuma en polvo
Pimienta negra en grano
Precaliente el horno a 180 ºC. Pele los boniatos y córtelos en rodajas. Colóquelas en una bandeja de horno y cúbralas con la leche de avena. Hornéelas durante 30 minutos, o hasta que se ablanden.
Triture el boniato asado en un robot de cocina. Ponga el puré de boniato en una cacerola a fuego lento junto con el agua, añada la harina de avena y remueva bien. La harina le dará a la sopa una textura deliciosamente espesa y aterciopelada. Deje cocer a fuego lento durante 5-10 minutos.
Mientras, en un cuenco, mezcle el diente de ajo mojado con el aceite de oliva y la cúrcuma en polvo y bata bien. Agregue una pizca generosa de pimienta negra recién molida. Rocíe la sopa con este aderezo antes de servirla.
Crackers de cúrcuma
Estas galletas deliciosamente crujientes están repletas de vitaminas y minerales, por lo que son muy nutritivas.
Para 4 personas
50 g de semillas de lino
50 g de semillas de girasol
200 g de harina de centeno
2 pizcas de sal marina
1 cdta. de cúrcuma
2 cdtas. de miel
3 cdtas. de aceite de oliva
Precaliente el horno a 150 ºC. Reserve unas cuantas semillas enteras de lino y de girasol. Triture groseramente el resto de las semillas en un robot de cocina o molinillo de café. Mezcle en un cuenco la harina con la sal, la cúrcuma, las semillas enteras y las trituradas. Forme un hueco en el centro de la preparación y vierta la miel y el aceite. Trabaje la masa con las manos dándole forma de bola. Su consistencia debe ser un poco más pegajosa que la de la masa para tarta, de modo que deberá añadir un poco de agua o de leche de soja si fuera necesario. Estire la masa sobre papel sulfurizado hasta obtener una lámina lo más fina posible. Corte las crackers en rectángulos de 3 por 5 cm y colóquelas sobre papel sulfurizado ligeramente engrasado con aceite. Deben hornearse lentamente durante 30 minutos para que pierdan toda el agua y estén crujientes.
Arroz con leche aromatizado con cúrcuma y chutney de jengibre
El jengibre rallado otorga textura y vibrantes estallidos de sabor a este arroz con leche vegano. Si lo pone en botes de yogur y lo introduce en la heladera, se conservará durante mucho tiempo y así podrá disfrutar de desayunos y postres exóticos muchos días después de prepararlo.
Para 6 personas
1 l de leche de arroz aromatizado con vainilla (o de leche de coco)
50 g de chutney de jengibre confitado
150 g de arroz blanco (el arroz Arborio o el arroz de grano corto funcionan bien)
1 cdta. de cúrcuma
3 cdas. de miel
una pizca de canela
Reserve un vaso grande de la leche de arroz. Corte el jengibre en trozos pequeños. Enjuague el arroz. Ponga el jengibre y el arroz junto con la leche de arroz restante en una cacerola. Mantenga la cocción a fuego lento durante 35-45 minutos. Retire el arroz con la leche del fuego y agregue el vaso de leche reservado. Remuévalo bien y cubra la cacerola. Mezcle la cúrcuma con la miel e incorpore la preparación al arroz para endulzarlo. Añada una pizca de canela, si lo desea.