En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Árboles arrancados de raíz que cortaban la calle, ramas enormes que se desprendieron de cuajo, autos aplastados o dados vuelta a causa de las ráfagas de viento intenso, cableado eléctrico caído, vidrios explotados por la presión del viento. Según el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) el fenómeno climático intenso que asoló parte de Montevideo el martes 3 y provocó esos destrozos duró apenas dos minutos y estuvo bien circunscripto a una zona geográfica.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Pero esos 120 segundos en los que la tormenta abruptamente se desató sobre la capital uruguaya fueron suficientes para generar consecuencias importantes. No pasó mucho tiempo antes de que los usuarios de las redes sociales expresaran su malestar porque el Instituto Uruguayo de Meterología (Inumet) pasó a la alerta naranja cuando el peor evento ya había sucedido, con lo cual no se pudieron realizar acciones para prevenir riesgos. Hubo 17 personas heridas y ayer, miércoles 4, se reportaron 119 autos dañados en Montevideo, según datos del Banco de Seguros del Estado.
Ese día Inumet también retiró la advertencia naranja para pasar a amarilla en los departamentos de Artigas y Salto, que tenían aún riesgo de tormentas fuertes. Para esas zonas se preveían lluvias copiosas, probable actividad eléctrica, ocasionales granizadas y rachas de viento fuerte de entre 60 y 75 km/h.
El mediodía del martes regía una alerta amarilla con probables vientos de hasta 75 km/h. En ese momento la Terminal Cuenca del Plata registró que el viento en la zona portuaria de la capital llegaba a los 134 km/h. En conferencia de prensa la presidenta de Inumet, Madeleine Renom, reconoció que hubo 'cierto error' que generó una demora de 10 minutos entre el paso de advertencia de amarilla a naranja.
Renom, investigadora, meteoróloga y primera licenciada en Ciencias Metereológicas de la Universidad de la República, explicó que este fenómeno climático fue similar al que se produjo a fines de diciembre en San Carlos, Maldonado. La jerarca explicó que no había forma de prever este fenómeno de irrupción repentina y escasa duración en el tiempo. Sin embargo, Marcelo Barreiro, colega de Renom, dijo a “El Observador” ayer, miércoles 4, que Uruguay carece de un radar que sí poseen Argentina, Paraguay y Brasil, que permitiría adelantar la llegada de eventos climáticos como estos.
Luego del tornado de Dolores, Renom y Barreiro elaboraron un informe que aseguraba que la compra de un radar permitiría detectarlo con 10 o 20 minutos de anticipación. “No tenemos el instrumental, un radar doppler, para poder pronosticar o ver las posibilidades de la ocurrencia de un tornado en una región un poquito más acotada, más centrada”, dijo Renom en una entrevista con el programa radial “En perspectiva”, el 19 de abril de 2016.
Las limitaciones de Inumet tienen que ver con que dispone del código de advertencia climático (amarilla, naranja, roja) y es capaz de especificar si se generarán tormentas intensas, pero no puede determinar qué clase de fenómeno climático será, en qué zona del territorio y en qué horario acaecerá.
Barreiro señaló que un radar en el centro del país alcanzaría para cubrir casi todo el territorio uruguayo y agregó que el valor del aparato ronda U$S 1 millón. A su vez, el radar tendría que contar con personal que pueda emplearlo correctamente, para lo que se requeriría formación.
El martes por la tarde Metsul comunicó a través de Twitter que Montevideo sufrió los efectos de un “viento descendente” y respaldó como “correcto” el informe de Inumet. “No hay cómo advertir un viento descendente. Pronóstico de Inumet era tormentas puntualmente intensas. Correcto”, señaló la empresa brasileña.
En la conferencia de prensa del martes 3, Renom explicó lo que sucedió. “Es una corriente descendente dentro de una tormenta. No fueron más de dos minutos”, dijo. Agregó que Inumet habló específicamente de la zona costera porque en la estación meteorológica del Prado “no hubo registro de vientos fuertes”. Por este motivo, la situación metereológica no ameritaba una alerta roja. Dijo que Inumet seguía monitoreando porque “son tormentas de desarrollo muy rápido” que pueden variar en cualquier momento. Indicó que cuando la alerta es de color rojo se esperan velocidades de viento mayores a 120 km/h, granizo importante y lluvias muy intensas.
“Estamos bajo una masa de aire muy inestable. Hay un frente frío que quiere ingresar pero está trancado en la zona de Argentina. Esto genera mucha inestabilidad, tormentas muy intensas y hay que advertir a la población para que esté atenta”, señaló la jerarca. Agregó que en la mañana la tormenta se activó en la parte sur, por el Río de la Plata y afectó a “la zona bien costera, de hecho, hacia el interior de Montevideo no tuvo efectos. Fue una corriente descendente”. Renom agregó que en ese momento les “preocupaba” más “seguir la evolución (de la tormenta) en Cerro Largo, Treinta y Tres y la parte sur de Rivera”.
En la conferencia, Renom reconoció el desacierto. En la actualización de la información sobre las 12 del mediodía dieron alerta amarilla, y cuando ya el fenómeno estaba ocurriendo subieron el alerta a naranja. “En ese momento tuvimos un cierto error, y se actualizó a naranja, pero involucró a todos los departamentos que estaban hacia el este. Porque hubo un fuerte viento en Montevideo, pero siguió impactando también hacia la zona este del país”, explicó.
Renom agregó que “la fuerte actividad eléctrica” se apreció en “toda la zona donde teníamos advertencia naranja”.
Cuando en la conferencia se repreguntó sobre el “error” Renom dijo: “Porque a las 12.10 horas salió una actualización al amarillo, y era naranja, errores humanos... No más que eso. El otro día tuvimos un error de poner, en lugar de no más de 40 km/h, 440 km/h”, señaló. “No ameritaba roja, porque (hay que ver) dónde va a pasar: ¿vas a sacar una roja para Ciudad Vieja, Carrasco y la zona costera? No tiene predictibilidad, es imposible hacer un pronóstico. Estas son tormentas severas bien organizadas”.
La jerarca describió cómo se produce este fenómeno climático que no puede definirse como turbonada: “Cuanto más verticales son las nubes, más fríos son los topes: de 70 u 80 grados bajo cero. Se genera por un ascenso de aire por el lado trasero de la tormenta y un descenso por la parte delantera. Son varias cumulus nimbus en un espacio muy chico y la escala espacio-temporal se mantiene: es un tiempo muy corto, acá no fueron más de dos minutos”.
En cuanto a la impredictibilidad, Renom concluyó: “Hay partes caóticas: la atmósfera es caótica y cuanto más baja es la escala, más rápida es la dinámica, entonces no hay modelo ni imagen ni tecnología que te permita asegurar hasta dónde va a tocar (el fenómeno climático)”.