La colección de joyas de oro que diseñó Pablo Atchugarry

El artista llegó de Italia para instalarse en Manantiales y así poner a rodar la temporada 2024 del MACA y dar a conocer una colección de joyas en oro, Los soles de Atchugarry, que diseñó en honor a su hija Catherine

Reconocidomundialmente por sus obras inmortales en mármol, el uruguayo Pablo Atchugarry incursionó en el diseño de joyas creando una colección edición limitada en oro 18 quilates. El escultor uruguayo, que vive y trabaja entre la ciudad italiana de Lecco y Manantiales, ideó esta serie de “joyas-esculturas para usar sobre la piel, cerca del corazón”. El miércoles 3 de enero se exhibirán los cinco modelos de estas miniesculturas durante la cena de gala, que tendrá como sorpresa el sorteo de una gargantilla.

Desde su inauguración, en enero de 2022, el Museo de Arte Contemporáneo Atchugarry (MACA) ha cumplido con el objetivo de posicionarse a escala internacional. Ese mismo verano se abrió la temporada con la muestra retrospectiva Christo y Jeanne-Claude en Uruguay (exhibida por primera vez en Sudamérica), dos artistas célebres del mundo que se empeñaron en cubrir edificios y se los recordará por su intervención del Arco del Triunfo en París con 25.000 metros cuadrados de tela y tres kilómetros de cuerda roja. Cada una de las exposiciones en el museo Atchugarry­ pone el foco en el MACA, en su proyecto global de las artes y, en consecuencia, todas las miradas recaen sobre Uruguay.

Miles de turistas visitan el museo sobre la Ruta 104 en Manantiales y el parque internacional de esculturas, diseñado en diálogo con el paisaje. Las 45 hectáreas brindan la posibilidad de recorrerlo en familia, con mascotas o en solitario, para leer un libro. “En el MACA la gente se siente­ muy a gusto, orgullosa de este museo que invita a volver”, cuenta Atchugarry. El parque, el museo y el taller donde trabaja se pueden visitar con entrada libre y gratuita.

Experimentar siempre. Para Pablo Atchugarry la escultura es la vida misma. Sin embargo, su primer acercamiento al arte fue a través de la pintura a los ocho años, incentivado por su padre, para luego comenzar a esculpir con arena y portland experimentando con los tiempos de fraguado. Así se estrenó con Caballo, una escultura en cemento, material que conoció gracias a la empresa constructora de la familia. También probó las posibilidades expresivas del hierro­ y de la madera, hasta que la elegancia inmortal del mármol lo deslumbró para acompañarlo durante toda su carrera. Desde 1972, cuando expuso dibujos y pinturas en el Centro de Exposiciones del Subte de Montevideo, las exhibiciones­ por galerías del mundo no han parado. Después de su primera exposición en el demolido Hotel San Rafael de Punta del Este viajó a Carrara, donde trabajó la pieza que se convertiría en La Lumière. En 1982 inició su primer proyecto monumental en mármol, se estableció en Lecco y comenzó a esculpir La Pietà en un único bloque de mármol de 12 toneladas. En su camino continuó tallando más esculturas que representan “reflexiones sobre la intervención de lo espiritual en la vida cotidiana, destinadas a canalizar energías espirituales en los espacios que ocupan e invitar a la contemplación de lo divino”.

Reconocido internacionalmente por sus monumentales esculturas públicas instaladas en diversos espacios de Europa y América, en 1999 inauguró el Museo Pablo Atchugarry en Lecco­ con las obras creadas en su carrera, la documentación bibliográfica y el archivo de toda su obra, y en 2007 creó la institución sin fines de lucro Fundación Pablo Atchugarry en Manantiales, para promover las artes visuales, la música y la literatura en la comunidad.

El sueño de Atchugarry, el MACA­, diseñado por el arquitecto Carlos Ott, se concretó en enero de 2022. “El arte cumple una función social y es importante que la obra esté al servicio de la colectividad y pueda ser vista por el mayor número de personas posible”, explica el artista.

La expansión de este centro de las artes continúa en la actualidad con la construcción de un teatro y, a días del inicio de la temporada 2024, Atchugarry dio a conocer los detalles de las tres exposiciones que se inauguran el viernes 5 de enero. El descubrimiento de sí mismo, de Joaquín Torres García; El artista, de Bruno Munari, y Al paso de la lumbre, de Adam Jeppesen, se podrán ver hasta el 10 de marzo.

El inicio de la temporada 2024 será el miércoles 3 de enero con La noche de las estrellas, una cena de gala en la que el chef argentino Mauro Colagreco llegará directamente desde Mentón, Francia, con la propuesta gastronómica de su restaurante Mirazul, tres estrellas Michelin. “Esta cena es otra forma de poner a Punta del Este y a Uruguay en la agenda del mundo. Además, los que vengan a la cena tendrán la posibilidad de probar las delicias de Colagreco sin tener que viajar a la Costa Azul y contribuirán apoyando al museo”, contó Atchugarry­. Esa noche los asistentes tendrán el privilegio de conocer la primera colección de joyas en oro creada por el artista uruguayo.

Energía vital. Foto: Adrián Echeverriaga

Energía vital. Foto: Adrián Echeverriaga

Estrella de luz. Foto: Adrián Echeverriaga

Estrella de luz. Foto: Adrián Echeverriaga

Naturaleza en flor. Foto: Adrián Echeverriaga

Naturaleza en flor. Foto: Adrián Echeverriaga

Amor infinito. Foto: Adrián Echeverriaga

Amor infinito. Foto: Adrián Echeverriaga

Mariposa de la vida

Mariposa de la vida

¿Cómo surge la colección de joyas Los soles de Atchugarry?

Los soles es una serie que hice de esculturas íntimas para llevar. Mis esculturas hasta ahora tenían relación con una escultura monumental en un espacio público grande, o algunas más pequeñas realizadas en diferentes materiales, pero con Los soles diseñé esculturas para llevar, para usarlas. Continúo con el mismo concepto de mis esculturas pero con la idea del sol, de acercar el calor del sol a nuestras vidas. Estas joyas-esculturas son para usarlas sobre la piel, cerca del corazón. 

La colección nació como un homenaje que le hago a mi hija Catherine, que tuvo la idea de esta iniciativa. Siempre le había parecido una buena idea incursionar en este campo y comencé a pedido de ella. Es un homenaje a mi hija y a las mujeres, para que ellas puedan convivir con la obra.

¿En qué consiste la colección?

Los soles es una colección de cinco modelos diferentes con una edición limitada, numeradas y con prueba de autor. Como la escultura en bronce se considera pieza única hasta ocho ejemplares, entonces se realizaron ocho de cada diseño. Diseñé los cinco modelos y luego se realizaron las piezas en oro 18 quilates en colaboración con artesanos orfebres de la ciudad italiana de Valenza (Alessandria, Italia), reconocida por su fina joyería. Entonces, este proyecto se logra en conjunto con un equipo de orfebres con los que estuve trabajando.

¿Cuánto tiempo le insumió?

Al inicio fueron semanas y después varios meses para la gestación del proyecto final. Comencé dibujando los diseños de las gargantillas, luego se hicieron los moldes en cera y una serie de modificaciones en los modelos hasta que quedó perfectamente como lo había ideado. Estas pequeñas obras son como un descanso, algo más íntimo, mientras que las grandes me insumen varios meses de trabajo, incluso años. Pero ya están prontas y el 3 de enero en la cena de gala vamos a regalar una de estas joyas a una dama.

La colección nace como un homenaje a su hija Catherine, que fue quien tuvo la iniciativa.

La colección nace como un homenaje a su hija Catherine, que fue quien tuvo la iniciativa.

¿Cómo se llaman los cinco modelos?

Mariposa de la vida, Energía vital, Estrella de luz, Amor infinito y Naturaleza en flor.

Usted ha dicho que le preocupan las obras que no duran 5.000 años. ¿Por ese motivo trabaja en mármol y ahora con joyas de oro?

Sí, el oro es como el mármol, resiste milenios. Es otro elemento perenne, pero además está toda la tradición del oro en América, en Colombia, por ejemplo.

Acá hay exposiciones de pintura y escultura, festivales de cine, teatro, literatura y ahora el concepto de arte se amplía aún más con el diseño de joyas. ¿Las van a exhibir?

En la cena y después se hará una exhibición para mostrar otra parte de la faceta creativa. Porque acá mostramos pinturas, esculturas y ahora anexamos las joyas-esculturas. Creo en el concepto de englobar todas las artes, por eso también la literatura, el cine, el teatro, y por supuesto la naturaleza. Acá en el parque vemos los atardeceres con los carpinchos, con los zorros, animales de nuestra fauna que conviven con las esculturas transformándose en un lugar de convivencia. Ese es otro de los grandes desafíos de este lugar, porque el ser humano se está alejando de la naturaleza y acá le proponemos volver; es muy lindo ver a los niños especialmente, cómo lo disfrutan y se reencuentran con la naturaleza.

Además, como el acceso es libre la gente vuelve, porque es un lugar para disfrutar más de una vez. La cultura tiene que ser inclusiva, incluir a las familias, a los niños, a un público que generalmente no iría a una galería o un museo. Esta es la casa de todos, por eso no se cobra entrada.

¿Se trata de cambiar al mundo mejorando a las personas?

Se trata de fomentar la parte creativa de las personas, de acercarse a la naturaleza y de generar mayor comprensión del mundo.