"¿Mamá, cómo se comportan los
famosos?”, preguntó una ingenua y curiosa Laura Pausini cuando todavía era una
adolescente. La pregunta no era fácil de responder, y cualquier respuesta (o
advertencia) que obtuviera, la derrumbaría al tiempo con su propia experiencia.
Con solo 18 años ganó el Festival
de la Canción de San Remo, en 1993, pero desde entonces hasta ahora asegura,
según EFE y en varias entrevistas más, que sigue siendo la misma.
Le siguieron 30 años de carrera con
más de 70 millones de discos vendidos, la llegada de un Grammy y cuatro Grammy
latinos, un Globo de Oro a Mejor canción por Yo sí (el tema principal de
La vida por delante, la última película de Sophia Loren), una nominación
al Oscar y hasta un documental sobre su vida: Laura Pausini, encantada de
conocerte, de Amazon Prime.
Pausini es una cantante,
productora, multiinstrumentista y compositora italiana que adaptó al español
baladas pop con profunda raíz en la riviera romagnola, como Se fue, Amores
extraños, Entre tú y mil mares o Yo canto. También ha
incursionado en la actuación y ha participado en proyectos televisivos y
cinematográficos.
Tiene 14 álbumes en italiano y por
cada uno, su versión al español. Y es que adora tanto el idioma, y se siente
tan amada cuando viaja, que hasta dice en ocasiones que podría sentirse
hispanohablante. Precisamente por eso hoy es una de las referentes directas
—por no decir “la embajadora”— de la música italiana en el mundo, pero sobre
todo, en España y Latinoamérica.
Es humilde y perfeccionista, se
recarga cuando sube al escenario y se emociona cuando alude a su origen. Si
bien es casi una ciudadana del mundo, Italia siempre será la patria para
ella: “No creo que me hubiese dedicado a
esto si hubiera nacido en otro país”, declara a EFE esta amante de la pizza.
Su real aspiración nunca fue ser
famosa sino poder vivir de la música, pero su sueño siempre había sido
convertirse en madre. Finalmente, en 2013 llegó su tan esperada hija, Paola. A
la artista le costó muchísimo quedar embarazada, al punto de pensar que
realmente no podría hacerlo. Hoy ella es el amor de su vida, asegura, así como
dice que el primer puesto dentro de su corazón está y estará siempre dedicado a
la familia, ya que los premios son solo una parte del éxito, pero “algo falla
si no hay nadie con quien compartirlos”.
La famiglia. Pausini los
llama tribu. Trabaja junto a su padre, su hermana y su pareja. De su madre
cuenta que heredó la racionalidad, la paciencia y el sentido del sacrificio, y
de su papá, Fabrizio, el amor por la música.
Los valores hogareños los arrastra desde el pueblo. Cuando se catapultó a
la fama, Laura todavía era “una chica de campo” que apenas conocía los
alrededores de Solarolo, la pequeña localidad de la provincia Rávena en donde
se crio. Nació en Faenza, la capital de la cerámica.
En Italia todas las cantantes que recibieron clases cantan igual para
Pausini (polémica declaración que hizo a EFE en 2007), por eso ella no
aprendió en las academias. Empezó tocando con su padre, también cantante, en
los piano bar de la costa de Emilia-Romaña, en donde se presentaba siendo
todavía una niña pero con una imponente voz. De ahí a que Italia se rindiera a
sus pies pasaron algunos años, sin embargo, su meteórica proyección
internacional impresiona porque nació rápidamente con La solitudine, canción
que la hizo ganar el festival y a la que “le debe todo”, y continuó
proyectándose siempre hacia arriba en un momento en el que no era algo para
nada común la fama repentina. Así pasó de andar en bicicleta a tomarse al menos
un avión por semana.
La gira más extensa que tuvo, la de 2023, se convirtió también en la luna
de miel de la artista, recientemente casada con Paolo Carta, músico y productor
italiano, quien además de ser su pareja hace casi 20 años es el guitarrista de
la banda que la acompaña. Carta, padre de Paola, también compuso alguna de las
canciones de los últimos discos de Pausini, como Hogar natural, que
perfectamente podría hablar sobre su amor, la maternidad/paternidad, o ambas
cosas.
La boda entre Pausini y Carta fue el broche de oro de un historial que
venía siendo bastante desesperanzador para ambos. Ella, muy religiosa, tuvo
varias experiencias sentimentales fallidas por las que necesitó hasta ayuda
psicológica; él, un hombre separado y padre de una familia numerosa, no se lo
puso precisamente fácil a Pausini, que tardó mucho tiempo en “aceptar ese
amor”.
Entre varias
curiosidades, ambos suelen contar que Alejandro Sanz, artista con el que
Pausini ha hecho algunas colaboraciones, es su consuegro, porque cuando Paola
tenía apenas dos años dio su primer beso y fue con Dylan, el tercer hijo del
cantante español.
Junto a Luis Fonsi y Thalía.
Pausini ha
participado en varias sociedades artísticas más, colaborando con destacados
músicos como Andrea Bocelli, Marc Anthony, Melendi, James Blunt y muchos otros.
No
se lo esperaba. La fama no era su meta, “ni debería ser la de nadie”, opina. Pausini
nunca había soñado con ser famosa, pero sí había soñado con que quería
dedicarse a la música algún día. Lo consiguió con creces, pero hasta el día de
hoy todavía se mantiene incrédula.
Si hay un galardón del que se sienta especialmente orgullosa es el de su
designación, en 2023, como Persona del Año; ese título lo otorga la Academia
Latina de la Grabación —encargada de realizar los Latin Grammy—, que valora no
solo los méritos artísticos del candidato, sino también su participación en la
defensa de causas sociales y humanitarias.
Y es que desde sus comienzos la italiana no ha dejado de comprometerse en
la lucha por la igualdad de las mujeres, así como con la reivindicación por los
derechos de la comunidad LGTB+.
Espontánea como es, durante la ceremonia de entrega del galardón, que
tuvo lugar en Sevilla y coincidía además con su cumpleaños y la celebración
de sus 30 años de carrera, agradeció a sus padres, “que decidieron no ir al
cine y hacer el amor un día” para crear a “la italiana más latina del mundo”.
Días después comenzó su novena gira por los escenarios más prestigiosos
del mundo con el cartel de sold out en las puertas de teatros y salas.
El amor de la gente lo ve reflejado allí y por eso dice que no es culpa suya si
le explota el corazón cuando habla de su público.
A partir de EFE