¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
$ Al año*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
$ por 3 meses*
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
* A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
stopper description + stopper description

Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

Suscribite a Búsqueda
DESDE

UYU

299

/mes*

* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

¡Hola !

El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

Recorrer viñedos es tendencia

En la última década el turismo enológico creció de forma acelerada impulsado por la mayor calidad de los vinos y el posicionamiento del tannat en el mundo
Redactora de Galería

El vino ha cautivado a la humanidad a lo largo de milenios. Pero el tiempo no solo transformó la industria en términos geográficos y de consumo; el modelo de negocios de las bodegas en el mundo ha atravesado grandes cambios. Los atributos intrínsecos de cercanía de las bodegas con la naturaleza y su fuerte valor cultural las ha posicionado como puntos atractivos para los turistas, principalmente los aficionados al vino, pero no exclusivamente para ellos. 

El turismo enológico o enoturismo engloba­ al conjunto de actividades turísticas de las zonas de producción vitivinícola: visitas a bodegas, recorridos por los viñedos, degustaciones, pisado de uva, festivales de la vendimia y mucho más. Estas actividades proponen descubrir el patrimonio histórico, cultural y hasta arquitectónico de los establecimientos vitivinícolas sin limitarse a conocer el vino sino teniéndolo como hilo conductor. Se vincula al turismo gastronómico, hotelero, cultural, de experiencias, histórico e incluso al de belleza y salud con propuestas vinculadas a la vinoterapia. 

Paseos a caballo o en bicicleta por los viñedos, baños en tinas de agua caliente entre las vides, maridajes, cenas de pasos, estadías, venta de vino, productos derivados y merchandising­, talleres de distintos tipos. La multiplicidad de propuestas que existen responde a la demanda de público que se acerca a las bodegas a lo largo del año. 

“Lo más sencillo es un recorrido por las instalaciones. La visita a la cava de barricas siempre tiene un toque especial, probar los vinos con una picada de quesos, fiambres y galletitas es la norma, pero también hay propuestas más elaboradas”, dice el director de Catadores Uruguay, Eduardo Lanza. “El enoturismo se ha extendido de forma global, es un sector que tiene mucha fuerza, por eso con Catadores hacemos viajes a bodegas en distintas partes del mundo, como la Toscana en Italia, Rioja en España, Oporto en Portugal o Burdeos en Francia”, asegura el especialista. 

Con una tendencia creciente en los últimos años, el enoturismo representa un 1% del turismo mundial, según mediciones prepandémicas del 2019 recogidas en el informe de Turismo y Enoturismo del Instituto Nacional de Vitivinicultura (Inavi) de octubre de este año. Dicho así no suena a mucho, pero estamos hablando de una proyección para 2023 de 15 millones de turistas y de una industria de 8.769 millones de dólares. Actualmente, los países líderes en este rubro son Italia, Portugal y España. En la región destacan Chile y Argentina, Uruguay se va acercando de a poco. Se estima que para 2026 el mercado del enoturismo en el mundo crezca un 48% y pase a producir ingresos por 12.990 millones de dólares.

El arte de recibir visitas. “El enoturismo es una actividad relativamente nueva”, señala Lanza, que recuerda que cuando empezó­ Catadores en los años 90 las bodegas prácticamente no estaban organizadas para recibir gente. “En el 95, cuando se funda Cava Privada, el primer club de vinos del Uruguay, ellos comenzaron a hacer las primeras visitas a bodegas. Bouza, por ejemplo, empieza alrededor del año 2000 con una firme vocación de recibir gente, ayudado por su posición cercana a Montevideo y el hecho de haber montado un restaurante, algo que les permitió no solo recibir visitantes uruguayos sino también muchos brasileños, algo que sucede hasta hoy”. 

La jefa de Enoturismo de Inavi, Paula Vila­, que se dedica a promover y desarrollar el turismo en las bodegas locales, identifica un crecimiento lento pero sostenido en los años posteriores al 2000 y un empuje importante en época de pandemia, en la cual las bodegas tuvieron que aggiornar sus propuestas para atraer al turismo interno y familiar, ya que el rubro era muy dependiente del turista extranjero, especialmente del brasileño.  

“Cuando yo era chica no se recibía gente en la bodega”,  recuerda la enóloga de Antigua Bodega Stagnari, Mariana Meneguzzi, sexta generación de la familia en la tradición vitivinícola. “Los únicos que venían algunas veces eran los importadores. La reforma en el salón que nos permitió recibir cómodos a la gente la hicimos en 2008, 2009. Se estaba arrancando recién con todo eso, eran pocas las bodegas que tenían el turismo desarrollado”. 

Meneguzzi explica que desde entonces están abiertos al público, pero que previo a la pandemia no tenían la fluidez suficiente para­ tener un Departamento de Turismo abierto todos los días. “Después de la pandemia nos planteamos que debíamos desarrollar aún más la parte turística. Ahora estamos abriendo las puertas”, cuenta orgullosa de la nueva propuesta gastronómica de almuerzos con show de fuegos que están desarrollando con la chef Mariana Tucuna. 

La enóloga señala que les queda mucho por explorar en el rubro y no descarta que la bodega haga una apuesta mayor a esta unidad de negocios en el futuro. Sueña con la posibilidad de abrir una posada y desarrollar una propuesta familiar que tenga en cuenta a niños, pero no se quiere adelantar. “El sueño es tener todo el día gente como sucede en otras partes del mundo”, admite. 

Sin embargo, el público uruguayo no ha adquirido aún el hábito de visitar bodegas y no marca la diferencia en el negocio como sí sucede con el público brasileño que llega en grupos o en pareja. “El brasileño viene por los vinos de los escalones más altos de la bodega y por cantidad. Tenemos clientes de Brasil que nos repiten la cita todos los años. Son paladares preparados que saben de vino y nos comentan que con la compra del vino desquitan el pasaje, porque en su país les sale tres o cuatro veces más caro por los impuestos”, asegura Meneguzzi.

Crecimiento exponencial. El informe de Inavi refleja resultados acordes con la experiencia de los bodegueros. Actualmente el 39% de los visitantes son brasileños, seguidos por un 37% de uruguayos, 10% de argentinos y 4% de estadounidenses. De las 140 bodegas registradas en Inavi,  52 figuran como turísticas. “Se han generalizado mucho las bodegas turísticas pero no todas lo hacen, no todas tienen las condiciones o viñedos a su alrededor”, explica Lanza. El documento indica que en 2022 las visitas turísticas a bodegas, con un promedio de gasto de 76 dólares, generaron 11 millones de dólares de ingresos a bodegas, 314 empleos directos y 122 empleos zafrales.  

Por otro lado, los datos relevados por Opción Consultores para el informe de Inavi indican que el sector ha crecido de forma exponencial en la última década, y que la mejora se evidencia tanto en el aumento de la cantidad de bodegas turísticas que conforman el circuito, como en la ampliación de los días y horarios de servicio. Además, señala como fortalezas de las bodegas locales la atención personalizada y especializada, la cercanía con los visitantes, la capacitación del personal y la disponibilidad de transporte hacia y desde las bodegas. 

Lanza sostiene que el valor adicional de las visitas es la fidelización del consumidor. “Una buena atención y, como sucede muchas veces en las bodegas familiares en Uruguay, que sea el propio dueño o alguien de la familia quien recibe es descollante, en otras partes no es fácil de conseguir. Cuento una anécdota de Daniel Pisano, cuarta generación de la Bodega Pisano en Progreso. Un día recibió en la bodega a un grupo de turistas de Inglaterra y cuando entendieron que él era integrante de la familia se entusiasmaron muchísimo y comentaron que habían visitado muchas bodegas chilenas y argentinas y que nunca los habían atendido los propios dueños”, recuerda. 

Paula Vila hace hincapié en otra ventaja del enoturismo vinculada a la diversificación de las tareas en las bodegas, que permite que las nuevas generaciones tengan un mayor abanico de posibilidades para integrarse al negocio familiar. Las bodegas ya no necesitan solo enólogos, ahora necesitan especialistas en marketing, diseño, gastronomía, servicios, entre otros rubros. “Los bodegueros nos transmiten que las nuevas generaciones muestran un interés mayor en el rubro, ya que hay un abanico más amplio de posibilidades”, explica. 

Con respecto a la fuerza que ha ejercido el tannat en todo esto, las opiniones difieren. “No creo que una cepa en especial haya influido en el crecimiento del enoturismo, creo que son excepcionales­ los turistas que dicen “voy a visitar una bodega para probar sus tannat”. Dicho esto, la variedad emblema uruguaya tiene muy buena imagen en Brasil, donde se está plantando mucho y produciendo buenos tannat, por lo que los brasileños que vienen quieren probarlo”, señala Lanza. Vila, en cambio, considera que el tannat como cepa emblema sí ha tenido implicancia en el desarrollo del enoturismo y asegura que “la variedad ha tenido un desarrollo con una potencia frutal bien interesante que resulta muy atractiva”. Pero también reconoce el crecimiento de otras cepas como cabernet, marselan, cabernet sauvignon, merlot, pinot noir y blancas como el albariño. 

Los circuitos del vino. En la zona sur del país se identifican tres polos en los que se concentran­ bodegas turísticas: uno es el que conforman bodegas de Canelones y Montevideo, otro el de los establecimientos de Maldonado, y el último refiere a la zona de Colonia y Carmelo. En el norte las bodegas se encuentran más desperdigadas, pero se puede identificar la zona del litoral, en particular en Salto y Paysandú, y más al norte, en Rivera, existe un polo en el que se pueden visitar bodegas uruguayas y brasileñas del lado de Sant'Ana do Livramento.

“Nuestra experiencia indica que es difícil visitar dos bodegas en el mismo día”, dice Lanza. “En Carmelo es diferente porque ahí te podés alojar y un día ir a una y otro día a otra, es más fácil”, añade haciendo referencia a las varias bodegas ubicadas a pocos kilómetros de distancia sobre la Ruta 21, denominada Ruta del Vino.

Existen varios emprendimientos de agentes turísticos que ayudan a digerir la vasta oferta y facilitar la vida al visitante local o internacional, ya sea que esté buscando conocer una bodega familiar de producción artesanal o una más grande y tecnificada. Uno de ellos es Los Caminos del Vino, un programa que promueve las distintas regiones vitivinícolas del país. Otro, creado por Sylvie Patissier y Soledad Bassini, es El Mapa del Vino, una herramienta muy útil que se puede encontrar impresa, en versión pdf que se puede descargar de la web mapadelvinouruguay.com y una versión interactiva online, en la que se ubican las bodegas más conocidas y tradicionales, así como también los nuevos proyectos y pequeños productores. Además, se dan detalles sobre bares de vino y alojamientos rodeados de viñedos. 

2024: HOMENAJE A LA VITIVINICULTURA 

El Día del Patrimonio 2024 rendirá tributo a la vitivinicultura, honrando las contribuciones de dos pioneros destacados en Uruguay: Francisco­ Vidiella­ y Pascual Harriague. Además, se conmemoran los 150 años del surgimiento de la primera bodega comercial del país en Salto. A lo largo de todo el año, se llevarán a cabo diversos encuentros y festividades en este contexto. 

Como puntapié inicial, del 19 al 21 de marzo, el hotel Enjoy de Punta del Este será el escenario de la primera Cumbre Global de Enoturismo Responsable. Este eventode marzo, el hotel Enjoy de Punta del Este será el escenario de la primera Cumbre Global de Enoturismo Responsable. Este evento reunirá a cientos de expertos de la industria, marcando un hito en la promoción y desarrollo sostenible de este sector turístico.

CALENDARIO ENOTURÍSTICO URUGUAYO 

En primavera y verano crece la llegada de visitantes a las bodegas, pero en términos comparativos con otras actividades turísticas, el enoturismo carece de estacionalidad. Compartimos algunos de los eventos principales del calendario anual local. 

Febrero-marzo:  vendimia (temporada alta). La cosecha es uno de los atractivos que convoca a toda la familia. 
Abril: Mes del Tannat, fecha elegida por ser el mes del nacimiento de Pascual Harriague­, referente de la vitivinicultura que introdujo la emblemática cepa al país. 
Mayo-junio: Festival del tannat y el cordero, Fiesta de San Juan. 
Agosto: Festival de la poda. 
Setiembre: actividades por primavera.
Octubre: Mes del Patrimonio. 
Noviembre: Mes del Enoturismo y lanzamiento de nuevos vinos. 
Diciembre: festejos vinculados a Fin de Año, despedidas. 

// Leer el objeto desde localStorage