Verónica Parrado: “Muchas veces es importante mostrarse, pero creo que el anonimato es un lujo”

Nombre: Verónica Parrado • Edad: 42 • Ocupación: curadora y cofundadora de Art/Co • Señas particulares: Es fanática de la Fórmula 1, fue a la exposición de Joaquín Torres García en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, su banda favorita son los Rolling Stones

¿Qué conexión siente con el arte? Creo que es una conexión que viene desde chica. En cada viaje que hacía con la familia íbamos a un museo o hacíamos algo vinculado al arte. Lo que me gusta es que cada obra te puede abrir nuevas formas de pensar o de ver las cosas. Eso, sumado a que siempre me gustó la estética, es lo que creo que me conecta con el arte.

¿Colecciona arte? Me encantaría decir que colecciono, pero es un término difícil de aplicar en Uruguay­. No hay coleccionismo real. Una cosa es ser un comprador y otra es ser alguien que le gusta el arte y que cuando puede comprar lo hace; eso es fabuloso, porque ayuda a mover el mercado. Ser coleccionista tiene otro peso, es una responsabilidad. Cada vez que puedo comprar una pieza, lo hago porque me encanta.

Si pudiera tener una gran colección de obras de un artista en particular, ¿de quién sería? Es difícil elegir porque me gustan muchas disciplinas artísticas. Me gusta mucho lo que es la línea, todo el tema geométrico, lo vinculado a la Escuela del Sur, al universalismo­ constructivo de Torres García. Siempre me atrapó. Si tuviera que elegir una obra para tener, sería de él.

Su madre es belga. ¿Qué le transmitió de la cultura de su país? Mi madre, abuela y tíos siempre hablaron en francés. Yo hablo un poco el idioma. A Bélgica voy poco. Se come muy bien allá y recuerdo que mi abuela cocinaba muy bien. En su casa siempre había algo casero.

¿Tiene un chocolate favorito? El chocolate belga amargo, sin duda.

Es de viajar mucho y, además, vivió en Barcelona durante un año y ocho en Buenos Aires. ¿Qué recuerdos tiene de esos años? De España, que es un país divertido, saben pasarla bien, es un país alegre. Trabajé mucho en publicidad en esa época, aprendí muchísimo. Fue duro pero muy buena escuela. Buenos Aires es una ciudad mucho más agresiva, es donde estudié curaduría y todo curso que encontré sobre arte contemporáneo. También es donde tuve a mis dos hijos. Buenos Aires tiene miles de galerías, hay mucho movimiento, aprendés mirando.

Habrá visitado muchas exposiciones alrededor del mundo. ¿Recuerda alguna especialmente? Una especial fue la de Joaquín Torres García en el Museo de Arte Moderno (MoMa) de Nueva York, en 2015.

Ahora vive en Montevideo. ¿Qué le gusta de la ciudad? Tiene buena calidad de vida en comparación con ciudades grandes, justamente porque todo es más pequeño. Si bien tiene desventajas a escala económica o a nivel de propuestas culturales, es un buen lugar para tener hijos. Es una ciudad que permite proponer cosas nuevas, inventar. Soy citadina, si bien vivo lejos del movimiento, voy para ahí todos los días.

Trabaja con Elaiza Pozzi aconsejando clientes a comprar arte. ¿Cómo surgió eso? Hay mucha gente a la que le interesaría comprar arte pero no sabe cómo entrar en ese circuito, a dónde ir, con quién hablar, o piensan que hay que gastar grandes cifras para adquirir piezas, y no es así. Hay cosas accesibles. Entonces, a partir de Art/Co empezamos a asesorar a varios clientes en eso.

Su padre es fanático de Fórmula 1. ¿Le transmitió el interés? Siempre hice viajes con papá para ver carreras de Fórmula 1, me gusta mucho. Me gusta mucho el ruido de los autos, es algo que me hace acordar a mi infancia. Mis hijos van con él al Pinar.

Tiene una hermana, ¿cómo es su relación? Sí, vive en Punta del Este. Le gusta la vida tranquila. Tiene dos hijos, más grandes que los míos, pero todos se llevan muy bien.

Su living está repleto de libros, ¿qué tipo de lectura prefiere? Leo novelas, pero más que nada leo sobre arte. Siempre tengo uno o dos libros en la mesa, que leo al mismo tiempo. Ahora estoy leyendo The Rigor of Angels, de William Egginton, y Curating Capitalism: How Art Impacts­ Business­, Management and Economy, de Pierre Guillet de Monthoux.

Tiene muchos libros de moda. Sí, la moda es creatividad y está atravesada por lo social y por la cultura, me interesa. Me gusta mucho Chanel. Los desfiles que hace la marca son impresionantes y en su ropa hay un trabajo artesanal increíble.

Es de bajo perfil, se muestra poco en redes sociales. ¿Cómo es su vínculo con ellas? Uso mucho Instagram porque sigo a muchas galerías, museos, gente vinculada con el arte. Aunque también hay mucha porquería. Lo uso para eso, nada más. Soy bastante reservada y tímida, nunca publicaría una foto mía. Muchas veces es importante mostrarse, pero creo que el anonimato es un lujo.

¿Es de mirar series o películas? A veces miro algo pero no me engancho mucho. Miro muy poca tele.

Los Rolling Stones son su banda favorita. ¿Los vio en vivo? Los vi en Buenos Aires, Miami y Londres. El mejor de esos tres fue el de Buenos­ Aires, sin duda. El público era increíble. Me cuesta mucho la música de ahora, en el auto con mis hijos siempre es un tema (ríe).