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Luciana Lasus: “La revolución hormonal se puede controlar”

La nutricionista especializada en genética diseñó el Programa +40 para orientar y apoyar a las mujeres que están transitando la menopausia

La menopausia es solo un día. Más específicamente, el día en que la mujer cumple un año entero —12 períodos— sin menstruar. Lo complejo no es eso, sino llegar a eso. Luciana Lasus estuvo tres veces a punto de alcanzarla, pero al mes 11 volvía a menstruar. ¿Quién se haría cargo de ese engorroso proceso? ¿Ella misma? ¿Quién le explicaría lo que estaba ocurriendo con su mente y su cuerpo? Pensaba que ya sabía qué era la menopausia y aquello no se le parecía ni un poco, pero en medicina general no encontraron nada malo en ella. ¿Habría profesionales especializados? ¿Debía acudir al ginecólogo? ¿Qué estaría pensando su pareja?

Pero ni siquiera una nutricionista con 25 años de carrera, dos posgrados y una especialización en nutrigenética como ella tenía respuesta para todo eso. “Me llevó unos años entender cuáles eran las puntas físicas y emocionales del cambio hormonal que estaba transitando sin saberlo. Y cuando lo uní todo me di cuenta de que no hay información ni profesionales que empaticen”. A partir de allí decidió enfocarse de lleno en “traducir“ este proceso y prevenir a otras mujeres sobre todo lo que implica.

Insomnio, fatiga, irritabilidad, falta de libido, neblinas mentales; lo alternante de la decena de síntomas lo vuelve todavía más desafiante. Menopausia tendrán todas las mujeres, síntomas, no necesariamente, pero sí la posterior falta de hormonas que repercute en la salud cardiovascular y ósea. Entonces el primer paso es la información, que tiene mucho poder siempre y cuando se traduzca en acción, para Lasus, quien está detrás del podcast Tu última dieta, disponible en Spotify y Magnolio Podcast. “Si entienden tempranamente el proceso que van a atravesar, tomarán las mejores decisiones”, concluyó. “La revolución hormonal se puede controlar”. 

Con el norte puesto en que las mujeres retomen el control de su cuerpo en el momento en que las hormonas más las desafían, Lasus diseñó el programa Mujeres +40, con el apoyo de una ginecóloga especialista en climaterio y menopausia, Alma Martínez; una psicóloga doctora en salud mental que integra neurociencia y mindfulness, Delfina De Achaval; otra psicóloga y coach transformacional, Gabriela Pascale; la coach Nadia Nedelchev, terapeuta especializada en liberación de estrés, y Nadia Moreira, licenciada en Educación Física e instructora de pilates.

La consigna es “aceptar sin resignarnos” y “priorizar los focos” —“porque no podés arreglarlo todo a la vez”—, explicó Lasus, sin advertir que ambas afirmaciones valen tanto para la transición a la menopausia como para la vida misma.

La mujer como un todo. No es nada nuevo señalar que el sistema de salud está colapsado, lo que hace imposible el abordaje integral de los problemas que enfrentan los pacientes. “Ese es el primer gran porrazo, que nadie te considera como un todo. Cada especialista ve su área, pero en cada consulta era la misma yo agotada, con la memoria afectada, mal dormida, con unos brazos y espalda que no reconocía, y cada vez se veía y sentía peor”, ilustró.

Al consultar, muchas mujeres reciben respuestas al estilo “es lo que hay” o “hasta que los síntomas no sean insoportables no vuelvas”, lo que refleja un sistema “poco amable”, sin empatía ni “cabeza preventiva“.

El problema está en que no se profundizan las causas y, cuando se atiende la situación, solo se busca tratar el síntoma. La gran falla sigue siendo la “compartimentación de la salud“, con profesionales que no se comunican entre ellos ni revisan las historias clínicas. La atención es “apurada“ y “la gente tiene que buscar su propio camino”, lo que deriva en el consumo de cualquier tipo de contenido en redes sociales, “un negocio poco ético e intrusivo”.

Por otro lado, ante la posibilidad de hacerse exámenes que resultan muy costosos para los prestadores de salud, “hay que rogarles” a los médicos, se lamentó Lasus, como los estudios de vitamina D, que es un regulador natural del peso, el ánimo y la inmunidad de las personas. “Nadie te habla de la importancia de saber dónde estás parada en cuanto a tu estado nutricional, vitaminas, minerales y gestión del peso”.

Alimentación y estilo de vida. El popular ayuno intermitente no es el mejor aliado, así como tampoco “dejarse el alma” practicando cardio; “ni corriendo, ni muriéndome de hambre estoy consiguiendo resultados”, señaló la nutricionista. 

Esto no quiere decir que no haya que hacer actividad física, que es “el mejor antiestrés y antidepresivo del mundo”. Lasus apunta que con “hambrearse“ o hacer “un bajón” de calorías uno solamente consigue poner al cuerpo en “modo ahorro“, lo que colabora con el enlentecimiento del metabolismo que ya ocurre en esta etapa de la vida (sin ingresos regulares de energía se tiende a preservar la que queda, exigiendo al máximo un cuerpo que ya está cansado y generando más fatiga). 

“Hay que gestionar el peso pero no desde el castigo“, sino desde la actividad física. No se trata ni de un cardio HIIT full, ni clases de funcional, “que están de moda”, sino de encontrar aquella actividad que se disfrute, que sea sostenible en el tiempo. Los ejercicios de fuerza siempre serán recomendados porque mantener o aumentar la masa muscular es una gran forma de prevenir lesiones y proteger el hueso, pero cualquier forma de actividad física es bienvenida para “sentir bienestar” y gestionar el ánimo y los estados como la ansiedad y la depresión a través de la liberación de neurotransmisores.

Ante un posible aumento de grasa en la zona abdominal, las mujeres enseguida acuden “a la tarta con verdurita”. Sin embargo, la alimentación, si bien tiene que ajustarse en cada caso, tiene una sola regla que no falla durante la transición a la menopausia: la proteína magra. 

Lo ideal es incluir por lo menos dos variantes de proteína en cada una de las comidas principales, que pueden ser carnes, pollo, sobre todo pescado, yogures, huevos y queso, además de cuidar la microbiota con probióticos naturales. No hay prohibiciones, solamente un comprometido cuidado con las cantidades de azúcares, harinas refinadas y principalmente el consumo de alcohol. 

Dentro de las formas y estilos de vida se engloba también la vida sexual. El tema de la libido —que “uno piensa que es 100% hormonal y es 100% biológico”— “es un temón que todavía avergüenza a muchas mujeres”, y va a estar siempre relacionado con la concepción y el lugar que cada mujer le otorgue al placer a lo largo de su vida. En esto es sumamente importante la apertura a la pareja y escucharse entre amigas, mujeres en la misma sintonía, señala la profesional.

Ahora bien, reemplazo hormonal, chip de testosterona, lubricante vaginal, “nada de esto funciona si no hay plenitud en las demás áreas de la vida”.

Salud mental. Si se entiende al intestino como un segundo cerebro, lo principal para el autocuidado es la gestión del estrés. Informarse y entender para “no desesperarse”, aceptar que “también somos vulnerables”, que está bien pedir ayuda y trabajar la empatía sobre uno mismo, todas formas de “sacarse el complejo de mujer maravilla”. “Las mujeres estamos criadas para poder con todo. Tenemos la cabeza dentro de un balde pero seguimos”, apuntó Lasus, hasta que sí pasa algo, y “si somos mujeres, es una paniqueada, si somos hombres, es un infarto”.

El estrés y la ansiedad es lo que más daño hace a todas las edades, pero entre los 40 y los 50 años y con hijos adolescentes es “triple” el desafío, señaló la especialista. En un ambiente ansiógeno, donde “la gente quiere resolverlo todo a la vez y para ayer”, la psicoterapia, el coaching, la meditación, el ejercicio, lo que sea para trabajar la gestión emocional será más que bienvenido. “Creer que pilates y yoga no tienen sentido porque no transpirás es un concepto obsoleto”.

A Lasus le llama la atención la cantidad de mujeres consultando por los mismos temas: fatiga y neblinas mentales. Lo primero es “aceptar que estás transitando una etapa”, pero lograr que las personas confíen en los procesos no es nada fácil, así como comprender que el equilibrio emocional “es clave”. 

Desde rodearse de las personas adecuadas (familia o amigos) “con capacidad de escucha”, que “te ayuden a pensar”, e invertir tiempo de calidad en ellas, hasta no negarse obstinadamente a la medicación: “el cerebro es neuroplástico y tiene la oportunidad de modularse y recuperar el equilibrio con la ayuda adecuada”. Todo eso forma parte de la autocompasión, o de “ser empáticos con uno mismo”.

¿Y después? Al movimiento antiaging (antienvejecimiento) le está ganando la pulseada la tendencia wellaging (envejecer mejor), porque el tiempo no es algo que se pueda detener, y envejecer sanamente sí es posible. 

Lo primero es saber “priorizar”, detectar qué es lo que “te está molestando más” en este momento y atacar eso, no todo junto. “El foco está en autoconocerse y buscar un nuevo equilibrio”, resume Lasus. Pero si bien es cierto que cada área de síntoma es mejorable desde la nutrición, el plan básico para una mujer plus 40 de probióticos, omega 3, magnesio y vitamina D no cualquiera puede costearlo.

Sin ignorar esta brecha económica, y pensando en mujeres de más de 60 a las que la puerta del reemplazo hormonal ya se les cerró, Lasus insiste en la actividad física y la gestión del estrés. Eso sí, no se trata de “meterse dentro de un sistema (coach o psicólogo) que si no lo tenés más, no sepas ni para dónde agarrar“, la idea es “empoderarse” con la información. 

Programa +40

Empieza el lunes 9 de octubre y finaliza el lunes 13 de noviembre. Son seis semanas de duración, cada una con un tema y un desafío distinto. El programa cuenta con mails semanales, acceso a videos con el tema de la semana explicado a fondo por Luciana Lasus y las profesionales de cada área, una guía en formato PDF sobre cada tema, encuentros grupales online cada 15 días y un grupo de apoyo por WhatsApp. 

El costo es de 485 dólares, que se puede abonar por Mercado Pago o transferencia bancaria. Se podrá seguir accediendo a los materiales una vez finalizado el programa. Por más información: lucianalasus.com