• Cotizaciones
    viernes 10 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    ¿Hola…? No se escucha bien…

    Es extraordinario comprobar la importancia que han cobrado en estos días los audios incriminatorios, tan solo superados por los cuadernos de choferes argentinos arrepentidos.

    Como de este lado del río todo es a escala menor, nuestros chusmeríos se reducen a celulares ocultos que graban encuentros personales o conversaciones telefónicas sin que el interlocutor esté enterado.

    Así y todo, las más de cinco horas que don Alcántara le grabó al bueno de Wilmar equivalen a tres o cuatro de los cuadernos de Centeno, el chofer de Baratta, mano derecha de la inocente criatura que responde al nombre de Julio de Vido. Don Centeno anotaba no solo las bolsas de billetes que recaudaban los irresponsables de la obra pública argentina y las direcciones donde las dejaban, sino hasta cuando Baratta lo hacía parar en el boliche de la esquina, para ir al baño. Obsesivo y compulsivo, don Centeno.

    El tira y afloja de los audios yoruguas se está cocinando en la Justicia, en el Parlamento y en el Infierno, ya veremos quién da el primer veredicto, y a quién terminan por cocinar en este entreverado laberinto en el que se ha vuelto nuestra otrora apacible vida cotidiana.

    El tema está tan entretenido, que me compré por Internet un rastreador satelital de grabaciones en celulares marca Audiochusm (US$ 32.95 en la tienda Victoriaudio´s Secret, obviamente made in China, qué es lo que no inventan estos chinitos) y me vengo divirtiendo como loco, interceptando diálogos telefónicos y grabaciones de celulares.

    Tengo uno entre el chofer Centeno y el vicepresidente uruguayo Raúl Sendic.

    —Vo, Centeno, te felicito, loco, qué obra te mandaste con los cuadernos –dice Raulito.

    —Gracias, don Raúl, a las órdenes, ¿en qué puedo serle útil? –responde el célebre chofer.

    —¿No te animás a hacerme unos cuadernos de apuntes de genética humana, así de prolijos, que los preciso para presentar en la Academia Pitman de La Habana, para una reválida?

    —¿Cuánto paga, don Raúl?

    —Por un cuaderno, hasta 1.500 dólares. Eso sí, te pago con una tarjeta corporativa de Ancap, todavía tengo una, que se puede usar solo en el exterior. ¿Te sirve?

    Ahí sobre el fin de este diálogo se escucha mal lo que contesta Centeno, pero las pocas palabras que pude rescatar no son publicables en un medio serio y respetuoso con sus lectores, como este semanario.

    Tengo otro que está bastante bueno, también.

    —Che Julio, ¿cómo lo ves a Talvi en la interna?

    —Mirá, Amorín, en realidad no lo veo, porque es muy petiso, no levanta una cuarta del piso.

    —¿Pero levanta votos, aunque sea?

    —Si viviera Milton Friedman, estoy seguro que se avecinaría en nuestro territorio, obtendría la Credencial Cívica, y lo votaría a Talvi. Y Von Hayek creo que también.

    —¿Ni a placé, Julio?

    —Para mí, ni ahí, pero cualquier monedita sirve…

    Tengo otro muy jugoso, en el que los que dialogan son Juan Castillo y Constanza Moreira.

    —Constanza, habla Juan, dicen que el enfermo de Nin se viene con otro TLC, y parece que ahora es con Trinidad & Tobago… ¿qué tiene este tipo en la cabeza? ¿Es adicto a los TLC?

    —¿Con Trinidad y Tobago? ¿Qué tienen esos dos islotes de morondanga para ofrecerle al Uruguay?

    —Azúcar, Constanza querida, además aves tropicales, cacao y caracoles, pero sobre todo el tema va por el azúcar, estos criminales quieren fundir a Alur a como dé lugar, y cualquier maniobra les viene bien, sabés cómo operan estos neoliberales disfrazados de ovejitas mansas. Pero tené en cuenta que estos islotes están cerca de Venezuela, por ahí nos ofrecemos para ir en viaje exploratorio, y nos largamos a saludar a Maduro, a Delcy y a Diosdado, esa gente amiga está precisando apoyo, ¿no te parece?

    —Dale. Que lo proponga el PC, Nin no te puede decir que no, le damos el dulce de un posible voto afirmativo. Y ni bien estemos de vuelta, le metemos el palo en la rueda, y lo trancamos como corresponde.

    Y para cerrar este repertorio de espionaje telefónico, les paso uno entre dos personas que no se identifican, por lo que el único valor del diálogo es la temática, pero estamos analizando de quién podría tratarse. Ni bien los identifiquemos, les informamos.

    —Shabé queaora toy má libre, toy, porque renunshié a la changa en el shenao, ya me tenían podrido esho cajetilla que la ley pacá, que la ley payá, ay, que é incontitushional, ¡mirá como tiemblo, papá!

    —Ta bien. Vamo a ver si nos juntamo a tomar una, acá en Divina Comedia si queré, con un asadito, el Tano es flor de asador, y acá es cómodo y tranquilo, ¿sabé? Porque si vamo al Quincho de Varela, ahí todo el mundo nos ve, y despué salimo en lo diario, y foto para acá, y sabé que yo la trabajo de perfil bajo, la trabajo.

    —Ta bien, lo hashemo ashí. Tenemo que terminar diablar de lo dié palo verde que te perdonamo cuando yo ejtaba en el curro anterior, ¿teacordá? Alguna cuentita abierta quedó ahí, y me gujtaría cerrar el negoshio con alguna otra operashión, shabé que yo a Veneshuela la quiero mucho, y por ahí vo me podé ayudar con unojmango pa esha gente tan querida y eso, y lo de majallá ¿mentendé?

    —Te entiendo, pero yo estoy pa otro tipo de negocio, de compraventa y financiación, pero pa la donasione no cuente conmigo, no cuente.

    —¿Me vasha largá parao, shin apoyarme en ejta patriada papoyá a loshamigo? ¡Pero no tené perdón de Dio, machete e mierda! Voy a hablá a la ofishina donde te perdonaron la deuda pa que te reabran el ejpediente, bandido!

    Luego de este intercambio, surgen algunas apreciaciones y alusiones entre ambos interlocutores, dirigidas a los genitales de las respectivas madres y hermanas de ambos, si es que las tienen, eso tampoco lo hemos podido averiguar.

    Pero no deja de ser un diálogo enriquecedor y costumbrista, que refleja temas de interés, por más que no sepamos quiénes eran sus participantes.

    // Leer el objeto desde localStorage