• Cotizaciones
    sábado 21 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    ¿Qué puede salir mal?

    La odisea de los giles, de Sebastián Borensztein
    Colaborador en la sección de Cultura

    Para el año 2001, Stanley Kubrick y Arthur C. Clarke imaginaron sofisticadas y elegantes naves espaciales bailando un vals en el espacio exterior. Sebastián Borensztein toma esta referencia para el título de su nueva obra. La odisea de los giles (Argentina-España, 2019) tiene como punto de partida la crisis económica que se produjo en Argentina en 2001 y se enfoca en la peripecia de un grupo de trabajadores de un pequeño pueblo, Alsina, luego de que sus ahorros quedan atrapados en el “corralito bancario” impuesto por el gobierno de Fernando de la Rúa y que desencadenó una de las mayores crisis en la historia del país.

    El elenco de La odisea de los giles está formado por importantes y populares intérpretes de cine y televisión argentina: Ricardo Darín (en su tercera colaboración con el director, después de Koblic y Un cuento chino), Luis Brandoni, Verónica Llinás, Daniel Aráoz, Carlos Belloso, Rita Cortese y Chino Darín, hijo de Ricardo. La banda sonora incluye títulos de grupos de alta argentinidad: Spinetta y Los socios del desierto, Divididos, Babasónicos, Los Auténticos Decadentes y Serú Girán. Se suma además El Danubio azul, de Strauss, un saludo a 2001: Odisea del espacio, que aparece en dos oportunidades, una de ellas, de manera diegética en una escena importante de la película.

    Con dos Darín en el elenco y enmarcada en un contexto clave de la historia reciente argentina, La odisea de los giles va camino a convertirse en una de las películas más taquilleras en su país de origen: se exhibe en 415 pantallas y ya fue vista por más de 740.000 personas. A lo largo de sus casi dos horas de duración, la cinta navega entre la comedia costumbrista y el relato criminal, presentando una nueva variante de la lucha de David contra Goliat (el débil enfrentando al más fuerte), en la que se cruzan el drama familiar, el relato de superación y la historia de venganza, combinando aventura, acción y humor, con apuntes sobre la codicia y el poder, el trabajo en equipo, la familia y la amistad. Como en toda película de robos y asaltos, no faltan las secuencias dedicadas al ensamblado de la banda y la planificación, los ensayos y la posterior ejecución de acciones altamente riesgosas. Y, como se trata de un cuento sobre segundas oportunidades, este es uno de los fenómenos que se producen o aparecen dos veces en el filme. Una primera reunión de la banda se crea cuando Fermín Perlassi (Darín), exfutbolista casi famoso (en el pasado hizo un gol memorable y tiene un monumento como el de Luis Suárez en Salto), recluta a los potenciales interesados en formar una cooperativa para sacar a flote La Metódica, una acopiadora de granos que les dará trabajo a unas 40 personas. Junto a su esposa Lidia (Llinás), con quien tiene una estación de servicio, acaban reclutando a Fontana (Brandoni), un anarquista que tiene una gomería, a Carmen Lorgio (Cortese), la empresaria más importante de Alsina, a Rolo (Aráoz), un mecánico “más peronista que el 17 de octubre”, a Medina (Belloso), el loquito del pueblo, que pesca con dinamita, y a los hermanos López (Ale Gigena y Guillermo Jacubowicz), que están desempleados y andan con ganas de poner un videoclub. Hay ganas, hay ideas y, sobre todo, hay gente de trabajo. “¿Qué puede salir mal?”, comenta Perlassi que, como tantos, no vio ni imaginó lo que se venía.

    La segunda reunión se da después de que este mismo grupo descubre que poco antes de que se instalara el corralito, el gerente del banco, que sí sabía la que se venía, le permitió a un tal Manzi (el actor colombiano Andrés Parra) retirar una cuantiosa cantidad de billetes. Ahí estaban sus ahorros. Una vez descubierta la estafa, los giles diseñan el plan para recuperar lo que les pertenece, un robo para recobrar lo robado. “Creo que no hace falta decir que estamos a punto de meternos en un problema mucho más grande del que ya tenemos”, aclara Perlassi. Para entonces ya se sumaron al equipo Rodrigo (Darín), hijo de Fermín y Lidia, y Hernán (Marco Antonio Caponi), el renegado hijo de Carmen.

    Los papeles están bien definidos y es difícil no sentir empatía por estos personajes. El dream team actoral funciona como un reloj. Y esto se debe a que cada intérprete viste trajes a medida. Darín, que pertenece a ese linaje de actores-instituciones-sello de calidad cuya sola presencia eleva a una película, es la encarnación del sentido común y las buenas intenciones. Brandoni hace de Brandoni, que es prácticamente lo que se espera de él: la representación de un arquetipo porteño. Algo similar ocurre con Aráoz y su mecánico peronista. Y Llinás, además de construir un personaje querible, el alma de la historia, tiene un breve momento, arma en mano, que es sobresaliente. Se cuela algún trazo un poco grueso (como el abogado Manzi, personaje de una sola pieza) y a veces la presencia de algunas canciones parece un poco obvia de más, pero en el conjunto, en esa mezcla de costumbrismo, filme criminal y épica tragicómica, La odisea de los giles da más de lo que promete.

    // Leer el objeto desde localStorage