N° 1781 - 11 al 17 de Setiembre de 2014
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn reiteradas ocasiones hemos tomado a Australia como un ejemplo a seguir en lo que refiere a su desempeño comercial en el mercado de carne vacuna. Sin dudas hay mucho para aprender de ese país, de sus actores e instituciones y de la exitosa política de inserción internacional que lo posiciona con ventajas competitivas respecto a sus competidores debido a un abanico de acuerdos comerciales de gran trascendencia.
En los últimos tiempos la comparación se ha centrado en los ingresos promedio de exportación de carne vacuna de ambos países (Uruguay y Australia) —mal llamado precio de exportación—, argumentándose por algunos actores relevantes del sector que Uruguay ha realizado muy bien sus deberes porque hoy vende mejor que Australia (a un “precio” superior) mientras que una década atrás la situación era exactamente la inversa.
Las estadísticas muestran que Uruguay ha aumentado el ingreso promedio de exportación (valor total / volumen total) en la última década en forma significativa, y es correcto decir que mientras hace diez años Uruguay exportaba su carne a un valor 28% por debajo del australiano, a partir del 2008 Uruguay comienza a superar a su rival en el ingreso promedio y culmina el año 2013 con una posición 15% superior.
El argumento “Uruguay vende su carne a un valor promedio mejor que Australia” es correcto, y como puede apreciarse en el gráfico, a comienzos de la década pasada no era así. El objetivo de mi análisis es entender con mayor profundidad cuáles fueron los determinantes de este cambio y definir si la comparación de los valores promedio es un indicador adecuado para analizar el desempeño comercial de un país.
En primer lugar, la evidencia diaria en la actividad comercial me demuestra que es difícil encontrar un producto en el cual Uruguay venda mejor que Australia en un mismo mercado. En segundo lugar, es difícil entender cómo un país con una ventaja tan importante en acuerdos comerciales en el mundo, pueda vender peor que Uruguay, donde se ha hecho poco por mejorar el acceso a mercados del punto de vista tarifario.
Valor promedio de las exportaciones
Voy a centrar mi análisis en los 4 puntos que explican la evolución del valor promedio de las exportaciones de ambos países.
1) Volumen: mientras que Uruguay bajó un 21% el volumen exportado en el período 2005 - 2013 Australia aumentó un 13% sus colocaciones en el exterior en igual período (las exportaciones de carne vacuna de Australia son 4,5 veces el volumen exportado por Uruguay). Ese fenómeno se explica en parte por más de una década de fuertes sequías que comprometieron seriamente la producción y determinaron períodos de liquidación de stock. Vender 1,6 millones de toneladas no es lo mismo que vender 360.000 toneladas.
2) Canasta de productos exportados: comparar ingresos promedio en este negocio tiene la desventaja de que podemos estar comparando una cartera de productos distinta y por ende incurriendo en un error de análisis. Yendo a un ejemplo extremo, cualquier país que se compare con Argentina va a sentir que vende muy mal, ya que el ingreso promedio de exportación de Argentina es muy elevado. Debido a las restricciones que el gobierno ha impuesto a la exportación, la canasta de productos exportados por Argentina es mayoritariamente cortes nobles de alto valor para el mercado europeo.
En función de lo anterior debemos entonces evaluar qué es lo que exporta Australia al mundo en comparación con Uruguay. A diferencia de Uruguay, Australia exporta una mayor proporción de cortes para manufactura y los productos de mayor valor se destinan al mercado doméstico de alto poder adquisitivo. De acuerdo con el reporte del MLA “Australian cattle industry projections 2014”, cerca del 40% de las exportaciones de carne vacuna de Australia entran en la categoría “manufactura”, siendo Estados Unidos y Japón los principales adquirentes. En el caso de Uruguay esa categoría de productos es aproximadamente el 25% de las exportaciones (tomando la suma de bloques de carne y trimmings).
3) Diferencias arancelarias: Australia es de los países del mundo con mayor cantidad de acuerdos comerciales para el acceso de sus carnes al mercado internacional. Con sus principales clientes (Japón, Corea y Estados Unidos) tiene acceso preferencial. De esos tres mercados, Estados Unidos hoy se ha convertido en el principal destino de exportación, desplazando a Japón, que hasta el año pasado era quien lideraba el ranking de importadores. Mientras que Uruguay paga un 26% arancel extracuota (por encima de las 20.000 toneladas de carne exportada), Australia ingresa con arancel 0% a ese mercado. “En otras palabras, para un producto que por ejemplo Estados Unidos puede pagar 1.000 dólares a Australia, Uruguay recibirá 740 dólares”.
Entre los años 2004 y 2007 Uruguay exportó en promedio el 60% de la carne a Estados Unidos, y por cada kilo de carne que exportó dentro del cupo llegaron a ingresar 10 kilos por fuera del mismo, pagando aranceles del 26%. Durante esos 4 años, por lógica Uruguay vendía en promedio cerca de 26% abajo del precio de Australia (diferencia arancelaria).
4) Demanda de mercados emergentes y sistemas de producción anclados a canales comerciales: el gran cambio para Uruguay llega de 2008 en adelante a raíz de la demanda de los países emergentes, especialmente de Rusia y posteriormente de China. Australia, si bien es el principal exportador de carne vacuna a China (50% de las importaciones del país asiático), exporta muy poca carne a Rusia y los países desarrollados siguen siendo el pilar de sus exportaciones.
Australia tiene un fuerte vínculo entre sus sistemas de producción y los mercados a los cuales exporta. Japón y Corea son demandantes de ganados terminados a corral con un peso carcasa elevado y Estados Unidos es un demandante de carnes de pasto.
Australia, por estar posicionada fuertemente en las economías desarrolladas (Estados Unidos, Japón y Corea), no ha capitalizado en forma tan agresiva el impulso que sí ha podido capitalizar Uruguay en la mayor demanda de las economías emergentes. La virada de Uruguay de Estados Unidos a Rusia es el caso más claro de ese fenómeno. Australia no pudo capitalizar con la misma rapidez este formidable proceso, ya que tiene condiciones más rígidas para cambiar de mercados (fuertemente anclados en sus sistemas de producción). Incluso existen frigoríficos que solamente se dedican a la faena de ganado de feedlot para abastecer a Japón y al mercado doméstico. Esa articulación de sistemas de producción, industria y mercados finales no se cambia tan fácilmente.
El mismo fenómeno de virada hacia los países emergentes se puede observar en Brasil y Paraguay, quienes al igual que Uruguay aprovecharon la mayor demanda de Rusia y China.
Tomando datos de comercio internacional (Comtrade), y haciendo las conversiones de las unidades físicas exportadas de cada uno de los países (de peso embarque a peso carcasa) puede observarse que no solo Uruguay comienza a superar a Australia en valores promedio de exportación. También lo hace Brasil y posteriormente Paraguay logra equipararse a Australia. Uruguay, probablemente por una mejor condición de accesos a mercados, logra valores por encima de los competidores del Mercosur.
No es oro todo lo que reluce
Por lo tanto, a partir de lo expuesto anteriormente es realmente difícil concluir que Uruguay vende mejor que Australia analizando solamente los valores promedio de exportación. Para poder concluir eso habría que comparar la misma canasta de productos a los mismos países de destino. Lo que Uruguay ha logrado sin lugar a dudas es aprovechar la demanda de los países emergentes y salirse de un mercado donde Australia nos saca una ventaja arancelaria significativa, como es Estados Unidos. Pero es un error tomar esto como un triunfo, ya que los mercados son cambiantes y nada descarta que mañana tengamos que volver a competir en los mismos donde Australia ha ganado un acceso diferencial.
(*) El autor es ingeniero agrónomo, especialista en el mercado cárnico y docente de la Universidad ORT