Yo creo que al presidente Tabaré Vázquez no le caen bien los Consejos de Ministros que se llevan a cabo en el interior.
Yo creo que al presidente Tabaré Vázquez no le caen bien los Consejos de Ministros que se llevan a cabo en el interior.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn uno de los últimos (creo que en el más reciente en Tacuarembó), un periodista le preguntó por el aumento a las pasividades más sumergidas, y él le contestó que los jubilados tendrían que esperar hasta el año que viene (si todavía están vivos) para que les aumentaran sus magros ingresos, pero esta vez en forma diferencial, por encima del porcentaje promedio que se aplica habitualmente.
Después, no me acuerdo si fue cuando unos gurises de la escuela del pueblo le dijeron que se le llovían los salones de clase, o cuando se estaba afeitando frente al espejo, pero dijo que se le había caído la cara de vergüenza, y decidió proceder de otra manera.
Fue así que en el Consejo de Ministros del lunes pasado, decidió aumentarles de inmediato sus retribuciones a los jubilados de menores ingresos, y además hacerles unos mimos, que buena falta les hacían.
Entonces le encomendó al portavoz de las buenas nuevas económicas, don Danilo Astori (sí, el mismo que dijo en la campaña preelectoral que no se aumentaría la carga tributaria, el que presentó a Campiani como el salvador de Pluna, el que nos acaba de inocular el ajuste fiscal) que les anunciara a los pasivos la grata noticia de su aumento inmediato, y de los beneficios complementarios que se les otorgarían.
Don Danilo les dijo, sin que se le moviera un pelo de su entrecana cabellera, que desde el mes que viene iban a cobrar $ 200 más por mes (fíjense ustedes, ¡$7 por día!) a los que cobraran menos de $8.400, y además (suenan trompetas) a los que cobran menos de $11.500 se les otorgará el derecho a viajar gratis en ómnibus (urbano, no sea cosa que se les ocurra aprovechar para a visitar a los nietos en Pando o en Villa Rodríguez sin pagar boleto). Claro, solo hasta fin de año.
Como los jubilados, gracias a sus frágiles dentaduras (muchas veces postizas) no mastican vidrio, pusieron el grito en el cielo, y dijeron que esto era una burla cruel e inaceptable.
Estamos en condiciones de revelarles que un grupo de técnicos del MEF, bajo las órdenes de don Danilo, y con la bendición de don Tabaré, está preparando una serie de medidas complementarias que sin dudas calmarán los ánimos de los irritadísimos abuelos.
Los datos son aún fragmentarios, pero algunas de estas medidas ya están resueltas, y son las que siguen.
A partir de agosto, los $200 mensuales se complementarán con paquetitos de 100 gramos de yerba, y bolsas de 250 gramos de fideos.
A fin de año habrá un sensacional sorteo (para el cual no será preciso comprar bonos de rifa, sino que se participará gratis, con el número de jubilado o pensionista de cada uno) en el que el sensacional primer premio serán dos morrones (uno verde y otro rojo), con un segundo premio consistente en un atado de acelgas y un tercer premio que será una atado chico de zanahorias.
Asimismo, como complemento de los boletos gratis para el ómnibus, se entregarán sin cargo en las ventanillas del BPS cuponeras de 10 accesos a los juegos del Parque Rodó, limitadas a las calesitas, el samba y el gusano loco, excluyéndose la rueda gigante para proteger a los ancianos de posibles mareos generados por el vértigo de la altura.
Contra la exhibición del carnet de jubilado o de pensionista, funcionarios de las Intendencias de la capital y del interior repartirán en las plazas públicas bolsitas con migas de pan y semillas de alpiste para que los ancianos alimenten a las palomas que revolotean a su alrededor y les alegran la vida.
Siguiendo el ejemplo de la fiesta electrónica que se realizó días atrás en el predio de la Rural del Prado, donde los jóvenes asistentes testeaban antes de entrar a bailar las pastillas de éxtasis, LSD, la cocaína y demás drogas a utilizar durante el festejo, se organizará una fiesta electrónica en el Piñeyro del Campo, con luces psicodélicas, electrocardiógrafos sonoros, desfibriladores acústicos y demás amenidades, en cuya entrada los pasivos podrán llevar las pastillas que están tomando, para que técnicos del MSP y de la ONG “Viejos son los Trapos” les testeen sus medicamentos, y comprueben si están en buen estado, o si, como pasa muchas veces, están vencidos porque los compraron en la feria de Piedras Blancas, o se los dieron en sus “despistadas” mutualistas o policlínicas.
—“Será una gran oportunidad para ver que el Tito no me está engañando con que está estresado y que es por eso que la pastilla no le funciona” —nos dijo doña Tiburcia Toyca Liente, oriental, viuda de 79 años, cuando le contamos acerca de esta iniciativa, y nos contó entonces que su amante, don Braulio Nomerrindo (a) “el Tito” (oriental, divorciado, de 83 años), dice que toma viagra cuando la va a visitar, pero terminan tomando solamente un café con masitas y mirando a Tinelli en la tele, sin que haya ninguna otra animación como la que ella espera. “Lo voy a obligar a que lleve las pastillas a la fiesta y las haga testear, a ver si lo que le dan realmente es viagra o es algún antiinflamatorio cualunque” —concluyó.
Sin duda, todas estas medidas colmarán las expectativas de los pasivos tan maltratados y encima desilusionados por los $ 200 mensuales y los boletos gratis.
Si aun así subsistieran las quejas, se considera complementar los beneficios con pósters autografiados por Murro, que al menos se acuerda de ellos más que este insensible equipo económico que el destino ha puesto en nuestro camino.