Aunque pudo abandonar el país en medio de la debacle de su grupo, Sendic se mantuvo clandestino y cayó preso luego de enfrentar a tiros a una patrulla de Fusileros Navales en el invierno de 1972 y de recibir un disparo de fusil en el rostro.
Al salir de la cárcel en 1985, su hijo Raúl, integrado al Movimiento 26 de Marzo, que mantenía una fuerte organización en Suecia y otros países de Europa, tuvo cierta influencia sobre él.
El grupo, que tomaba el viejo nombre de 1971, basaba su estrategia en seis puntos, entre ellos el reconocimiento del papel del Partido Comunista (PCU), la Unión Soviética y Cuba como faros revolucionarios.
El ahora vicepresidente se había formado precisamente en el exilio en Cuba, donde obtuvo una licenciatura en Genética.
Sendic padre, que venía de una tradición revolucionaria menos dogmática, se distanció políticamente de su hijo y antes de morir de una enfermedad neurológica en 1989, también se había alejado de la compleja interna tupamara y estaba dedicado a construir un nuevo movimiento de lucha por la tierra.
Al frente de CX 36 Radio Centenario, donde Vázquez tenía un espacio, y del diario “La Juventud”, Raúl continuó con su militancia dentro del Frente Amplio, participó en la campaña para defender el papel del Estado en Ancap, uno de los puntales de la campaña de Vázquez hacia la Presidencia, y fue electo diputado en alianza con el Movimiento de Participación Popular (MPP).
En 2005, cuando el Frente Amplio llegó al gobierno, la mayoría del 26 de Marzo consideró que para ganar se habían dejado demasiados principios por el camino. Sendic, Leonardo de León, Pablo González y otros decidieron formar un nuevo sector, que llamaron Compromiso Frenteamplista y uno de cuyos primeros eslóganes políticos fue, al estilo de los caudillos tradicionales, “Por la senda de Raúl Sendic”.
Sendic fue designado vicepresidente de Ancap por Vázquez, a cuyo frente colocó al socialista Daniel Martínez.
¿Sendic 2019?
Mientras el Movimiento 26 de Marzo se mantuvo en una línea tradicional de izquierda y en esta legislatura obtuvo un diputado en la alianza Unidad Popular, el disidente Sendic se concentró en la gestión y abrió su cabeza a los nuevos tiempos. Dos décadas después de la caída del Muro de Berlín, se plantó en el sistema político como exponente de una nueva generación de dirigentes frenteamplistas con fuerte peso en la gestión estatal, pero abierto a la cooperación público privada. Además se puso como objetivo relanzar su sector político luego de un pasaje por el Ministerio de Industria, al final del primer gobierno de Vázquez, explicó a Búsqueda el senador Leonardo de León.
El nuevo sector, que basó su estrategia de comunicación en la lista 711 y el nombre de Sendic, sumó a algunos disidentes del Frente Juvenil del MLN como el ex subsecretario de Salud Leonel Briozzo y los cientistas sociales Gustavo Leal, Marcos Otheguy y Julio Calzada, que durante el gobierno de Mujica ocuparon cargos medios, y el trabajador rural Felipe Carballo. A nivel electoral tuvo un fuerte crecimiento en Artigas, Salto, Paysandú, Rivera y Rocha, sobre todo gracias al papel que jugaron Ancap y Alcoholes del Uruguay (Alur) en la creación de empleo.
Aunque Mujica tiene a su “barra”, la relación con el dirigente de la 711 es algo especial.
“Para Mujica, Raúl es como el hijo que no tuvo”, dijo a Búsqueda uno de los allegados al ex presidente para explicar la relación entre ambos.
El crecimiento de la 711 provocó escozor tanto en el Frente Líber Seregni (FLS) conducido por el ministro de Economía, Danilo Astori, como en la principal fuerza política del país, el MPP, que sintió amenazado su lugar. Sendic, al que reprochan su pasado “puntista” y su presente demasiado “aggiornado” y sin grandes definiciones, fue acusada de “pescar adentro” del Frente su respaldo electoral.
Pero Mujica, con mirada estratégica propia y debilidad filial, alentó la creciente figura de Sendic. Junto al PCU y otros grupos crearon una alianza, el grupo de los 8, cuya capacidad se pondrá a prueba el 10 de mayo en Montevideo con la lucha electoral entre Lucía Topolansky y Martínez, que aspira a emular a Vázquez.
El ex presidente Mujica ha dicho en su entorno que Sendic, el ex intendente Oscar de los Santos, el diputado comunista y dirigente de los trabajadores de la construcción, Óscar Andrade, y el ex director del Instituto Nacional de Colonización Andrés Berterreche, son el necesario relevo generacional.
En esa estrategia para llegar al poder, Sendic, sin dejar de contar con un buen diálogo con Mujica, se ha acercado más a Vázquez. De hecho, algunos analistas consideran que aunque a nivel de afectos está más cerca del viejo tupamaro compañero de su padre, en el plano político se halla más cómodo con Vázquez.
El aval de Mujica, su relativa juventud y el resultado de las elecciones internas, con muchos recursos económicos en la campaña, colocaron a Sendic como candidato a la Vicepresidencia, un cargo que había rechazado aduciendo que se veía más en tareas ejecutivas.
Mientras Astori propuso entonces a la presidenta del Frente, Mónica Xavier, y los viejos operadores de Vázquez, Víctor Rossi y María Julia Muñoz, apostaban a la actual ministra de Desarrollo, Marina Arismendi, como compañera de fórmula, Sendic, la carta de Mujica, resultó ganador.
Las recorridas por el país para captar votos, incluyendo acampadas como las de semana de Turismo, acercaron aún más a Vázquez con Sendic.
El vicepresidente —dijo el senador de León a Búsqueda— “está concentrado en estos cinco años y tiene como única prioridad llevar adelante el programa y buscar acuerdos políticos”.
El ex director de Alur, cuyo nombre había sonado para presidir Ancap, subrayó también que “aunque parezca obvio hay que recordar que no solo Vázquez sino también Sendic fue electo por la ciudadanía”.
En octubre pasado, el sector de Sendic no tuvo el caudal de votos que se presumía luego de las internas de junio, pero con tres senadores y seis diputados está en condiciones de influir en la conducción del país.
El vice y su sector tienen un ojo puesto en las elecciones de 2019 y saben que son, aunque las relaciones se hayan enfriado, una de las apuestas de Mujica.
Si bien existen dirigentes del MPP y de otros sectores con ambiciones vivas, el sueño de un Sendic presidente es posible, más allá que la historia no registra que un vice llegara a jefe de Estado por el voto popular, quizás porque el papel de articulador sirva poco como plataforma política.
Información Nacional
2015-04-09T00:00:00
2015-04-09T00:00:00