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    Alumnos de contextos más vulnerables tuvieron “mayores dificultades” sin presencialidad, dice Arim, y pide debate “cuidadoso”

    Virtualidad bajó 90% en Udelar tras la pandemia

    A partir de la emergencia sanitaria declarada el 13 de marzo de 2020 debido al Covid-19, la Universidad de la República (Udelar) migró su enseñanza a plataformas digitales. Casi la totalidad de las unidades curriculares se adaptaron enseguida y diseñaron propuestas educativas virtuales. Las excepciones fueron aquellos cursos que comprenden actividades prácticas, como trabajos de laboratorio y clínicos.

    En 2021, ante la incertidumbre por la situación epidemiológica, la universidad mantuvo el uso de plataformas digitales con acceso a estudiantes y docentes a salas de Zoom, lo que coincidió con un aumento significativo de ingresos de alumnos. Sin embargo, en 2022, con la caída de casos de coronavirus, la Udelar retomó sus actividades de enseñanza mayoritariamente presenciales.

    Esa fue la política resuelta por el rector Rodrigo Arim en relación con la virtualidad. Si bien la universidad privilegió la enseñanza presencial en todas las carreras, se mantuvieron opciones en plataformas digitales con propuestas “híbridas” para facilitar el acceso a cursos a quienes no pueden asistir a las aulas físicas, porque residen en el interior, tienen cuidados a cargo o por incompatibilidad de horarios laborales.

    Estas modalidades, que incluyen actividades híbridas o simultáneas —con estudiantes en el aula y en la plataforma digital—, mixtas, turnos virtuales y cursos enteros en modalidad virtual sincrónica, descendieron “dramáticamente”, aseguró a Búsqueda el diputado Felipe Schipani (Partido Colorado), con base en la respuesta a un pedido de informes que presentó a la Udelar sobre los cursos de carreras ofrecidas en modalidad a distancia y semipresencial en 2022 y que totalizaron 274.

    Según la Memoria Anual de la Udelar de 2020, durante la emergencia sanitaria la universidad había pasado a la virtualidad alrededor de 2.800 cursos. “O sea que hoy la actividad virtual en la Udelar es testimonial, una décima parte de la que tuvo en la pandemia”, indicó Schipani. Para el legislador, que integra la Comisión de Educación y Cultura de la Cámara Baja, ese descenso es una muestra de que “en la Udelar hay una fenomenal resistencia a la virtualidad”.

    “Falsa expectativa”

    Consultado sobre el proyecto de ley para crear una universidad virtual, el rector de la Udelar se mostró muy cauto.

    “Hay que ser muy cuidadoso con estas ideas, para que no sean un simple saludo a la bandera y dar una discusión informada desde el punto de vista académico y de la experiencia internacional”, dijo a Búsqueda Arim, que participó días atrás de una actividad en España sobre la digitalización de la educación superior.

    El jerarca explicó que, ya sea en Estados Unidos o en Europa, ocurre que los estudiantes con mejores niveles socioeconómicos fueron “poco” afectados por la pandemia en términos de aprendizajes. Sin embargo, quienes provienen de contextos más vulnerables o críticos encontraron “mayores dificultades”.

    “¡Cuidado!”, insistió. “Porque eso (la virtualidad masiva) puede terminar estratificando los sistemas”, advirtió, convencido de que la digitalización “vino para quedarse”. Argumentó que “el mundo desarrollado se muestra relativamente cuidadoso en establecer que la virtualidad es el nuevo paradigma de enseñanza terciaria”.

    Arim sostuvo que se debe discutir el tema con claridad en términos de cuáles son las potencialidades objetivas que tiene la herramienta y pidió “no generar la falsa expectativa de que es posible acceder en forma no presencial a vectores de formación de calidad en todas las áreas y con las mismas características que de forma presencial”. Y se mostró proclive a cumplir “el desafío de mantener los equilibrios” entre una modalidad y otra para garantizar la calidad educativa.

    Para el diputado Schipani se trata de “un falso debate”, que dijo haberlo discutido con el propio Arim. “Se dice que la educación virtual le quita calidad a la educación y eso no es así”, siguió, “ese es un prejuicio”. Defendió que la calidad de la educación no está dada por su carácter presencial o virtual, y criticó “el modelo ya obsoleto de enseñanza basado exclusivamente en clases catedráticas, presenciales, memorísticas, con formatos pedagógicos centrados en la tiza, la lengua y el pizarrón”. A escala global se ha “verificado” la dificultad de las instituciones presenciales para responder a una demanda “creciente e insatisfecha”, dijo.

    Del 50,9% de jóvenes que culmina la educación media, un 70% de estos ingresa a la educación superior, pero solo el 30% se gradúa, indicó Schipani, con datos oficiales. El diputado ya presentó otro proyecto de ley vinculado a lo virtual y destinado a que las universidades públicas garanticen el acceso a estas modalidades, según las características de cada una de las carreras. Esa iniciativa, aprobada en la Comisión de Educación, está para votarse en el Plenario.

    Información Nacional
    2023-05-10T17:24:00