• Cotizaciones
    miércoles 29 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Basta Mujica

    Sr. Director:

    “No le permito faltarme el respeto ni decirme groserías”. Así comenzó la respuesta de Laura Raffo, candidata a la intendencia por la coalición, respondiendo al expresidente José Mujica por sus dichos en un acto de campaña en apoyo a Álvaro Villar. En su alocución Mujica hizo referencia al uso de “taquitos y championes” dependiendo de donde camine Raffo, y la completó con “Montevideo olvidado las pelotas” aludiendo al slogan de campaña de la economista.

    No es la primera vez que Mujica sale al ruedo con agravios, insultos, descalificaciones y adjetivos irreproducibles con el objetivo de llamar la atención, ser noticia por unos días y también desviar la óptica de la ciudadanía de ciertos temas donde él es juez y parte y no tiene interés en que se debatan. En este caso, como no quiere atacar directamente a Carolina Cosse, lo hace vía Raffo para atraer “la noticia” hacia el MPP y su candidato, hoy por hoy en desventaja según las encuestas. Pero le salió mal pues el repudio a sus dichos fue generalizado. Algunos respondieron en la línea de Raffo y otros (la mayoría de los frenteamplistas) prefirieron callarse y fue lo mejor que podían hacer. También cabe la posibilidad de que termine “ayudando” a la oposición departamental y el tiro le salga por la culata. Los grupos feministas, tan sensibles muchas veces, nada han dicho aún, están dejando entrever ideología donde no debería haberla.

    Una cosa es ser gracioso u ocurrente en ciertas circunstancias, pero otra es tener como actitud de vida despacharse sin medir vocabulario ni consecuencias. Mujica en este tema es reiterativo, es un gen que no puede dominar y tampoco desea dominar, es una culpa que lleva con orgullo impulsado por un grupo bastante numeroso que le festeja sus ordinarieces y burlas hacia quienes no piensan como él. ¿Cómo se le puede pedir a una persona que respete al prójimo cuando ni siquiera respetó las instituciones y se levantó en armas contra la democracia? ¿Cómo pedirle a alguien respeto cuando desde la más alta jerarquía y haciendo mal uso de ella condonó una deuda millonaria a un amigo? O cuando refiriéndose al actual presidente dijo que “no confía un carajo en nadie y se mete en todo”; o cuando calificó a las autoridades de la FIFA como “manga de viejos hijos de puta” ante la sonrisa cómplice de su esposa. Y la lista es larga, muy larga siempre por el mismo sendero chabacano y vendiendo la idea de que para estar cerca de las clases sociales más vulnerables hay que hablar mal, utilizar mucho lenguaje lunfardo, “comerse la mayor cantidad posible de “s” y también las “d” (ej.: vamo a luchar por los desesperao, por los pobre, por los necesitao).

    Tiene inteligencia, pero no cultura ni preparación profesional, su inteligencia radica en la estrategia y todo lo hace con un fin basado en populismo. Él depende del populismo y denigra a todo aquel que no coincida con su objetivo, como supo hacer con el Poder Legislativo al decir que no hacían falta los profesionales. Acuñó la idea de que lo político está por encima de lo jurídico y trajo a Chávez y su Venezuela por la ventana del Mercosur, criticó con dureza el juicio político apegado a derecho a Fernando Lugo, miembro de su mesa de truco con los Kirchner, Lula y Evo Morales.

    También su estrategia se basa en dar una versión interna y otra hacia el exterior. La interna ya la hemos descripto, la externa es la del “filósofo de los pobres”, la de candidatearse al Premio Nobel participando en el acuerdo de verificación de la paz en Colombia, la de negarse a la dictadura venezolana y a las acusaciones penales hacia Lula. Va repartiendo bondad y justicia social en sus conferencias internacionales como si fuera un enviado del más allá, único intérprete y maestro de la igualdad. Y tan bien ha repartido esa imagen que hasta el mismo ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Bustillo, declaró que “fue un lujo tenerlo como presidente”. Estos dichos sorprendieron a propios y ajenos pues, en este caso, estamos hablando de una persona con excelente preparación, pero que es evidente que no estaba en Uruguay entre 2010 y 2015, años en los que Mujica, desde el máximo rango político para un ciudadano, pudo haber aplicado sus renovadas ideas y solo se dedicó y permitió los mayores despilfarros económicos y uso y abuso del amiguismo.

    En estos días ha anunciado por enésima vez que se retira, que está enfermo, ya cansado y dejará lugar a las nuevas generaciones. Manifestó lo mismo junto con Topolansky y Agazzi. Uno cumplió y se fue, los otros están ahí, aferrados al protagonismo pues no saben vivir sin él.

    Algún día la historia nos contará las verdades sobre Mujica, que, de cualquier manera, no justifican la irrespetuosidad y ordinariez en su forma de expresarse. Sabremos si Amodio Pérez o Marenales tenían razón, sabremos por qué cuando visitó a Dalmao en el Hospital Militar le dijo que sabía de su inocencia y no hizo nada, sabremos con quién ha pactado, sabremos por qué apoyó a Cosse en su carrera presidencial y ahora la dejó temiendo de su sombra y tantos otros hechos de un personaje al que es difícil encontrarle una definición corta y concreta. Irrespetuoso con quien discrepa, ordinario con el prójimo, mal hablado siempre, estratega en su accionar, sagaz en sus golpes dañinos, falto a la verdad en política y vende humo hacia el exterior. Todo esto es José Alberto Mujica Cordano, alias Pepe.

    Sergio Barrenechea Grimaldi

    Egresado de la Escuela de Periodismo de Búsqueda, primera generación (2017)