Sr. Director:
Sr. Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáSi bien me comprenden las generales de la ley en el tema a abordar, tal condición no me impide referir a una acción de pretendida toma en exclusividad de José Batlle y Ordóñez.
A principios de esta semana el Partido Colorado presentó ante la Corte Electoral una denuncia por la utilización, por parte del sindicato de Profesores (Fenapes), de la imagen de Batlle y Ordóñez convocando a firmar contra la Ley de Urgente Consideración (LUC).
El diputado Conrado Rodríguez explicó a varios medios de prensa que utilizar tal imagen por parte del referido sindicato es “claramente violatorio” de las disposiciones electorales vigentes.
Constituye tal denuncia, a nuestro juicio, un error conceptual de importancia. Batlle y Ordóñez ha trascendido con holgura las fronteras partidarias, y hasta las territoriales, transformándose en el político de mayor influencia en la historia nacional. Sin duda.
Otro de los argumentos utilizados refiere a que el elector podría ser inducido a la confusión, ya que Batlle y Ordóñez está “indisolublemente” ligado al Partido Colorado. Si bien es real la asociación, no menos real es que lleva ya más de 50 años el alejamiento de una cantidad importante de dirigentes que han entendido que el Partido Colorado se ha apartado de los principios batllistas y, parece claro, que no por haber abandonado a la vieja colectividad han perdido la condición de batllistas.
Es un error también, a mi juicio, pues Fenapes y el PIT-CNT no son un partido político, por más asociación al Frente Amplio que le quepa. Ambos, seguramente, estarán integrados por ciudadanos de todas las pertenencias políticas.
Pero más allá de lo normativo el error es de corte político. El hecho que un sindicato y nada menos que el de los profesores se sienta identificado con Batlle y Ordóñez es más que saludable. De hecho, se reconoce la poco común vigencia de un hombre que nació hace 165 años.
Es un error del comité ejecutivo circunscribir a Batlle a un ámbito partidario de carácter exclusivo.
Don Pepe no pertenece a su descendencia, ni al Partido Colorado ni a colectivo alguno. Don Pepe, y la destacada generación que lideró, es lo que nos marca la diferencia con los países de nuestro continente y, también, de otros que actualmente recorren el camino de la incertidumbre institucional.
Don Pepe, como bien decía Renán Rodríguez, destacado batllista, abuelo del diputado citado arriba, impregnó al Uruguay de “batllidad”.
José Pedro Franzini