Sr. Director:
Sr. Director:
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáHoy los diputados del Frente Amplio Ana Olivera y Gerardo Núñez elevaron un pedido de informes a la Cámara de Representantes para que el Ministerio de Defensa informe si “tiene conocimiento de la realización de estas actividades y sus características”, así como de “si la organización Beraca se encuentra habilitada para la realización de este curso o entrenamientos de tipo policial y/o militar para civiles”. Una joven integrante de Beraca invita desde el jueves pasado a través de un video de Facebook a participar de “un campamento digital para todos aquellos que quieran alistarse en el ejército de Dios”. La joven, vestida de militar, continúa diciendo: “Va a estar buenísimo, y como es 100% virtual por primera vez no hay límite de edad”. En esa línea, se expresó el pastor Márquez el 11 de enero en la misma red social señalando: “Nuestro campamento, alista jóvenes en el ejército de Dios y nuestra lucha es la de Cristo, que nunca levantó armas ni ejércitos humanos. Nuestras armas son el amor, la misericordia, la fe, la oración, la palabra de Dios. (...)”
Recordemos que Olivera y Núñez son integrantes del Partido Comunista, el mismo que ayer 14 de febrero de 2014, durante un campamento en Punta Espinillo del Nuevo Partido Comunista (NPC), el adolescente Andrés Pereira fue muerto y su cadáver ocultado hasta que sus restos fueran encontrados el 13 de junio de 2017.
Entonces pregunto qué autoridad moral tienen estos dos representantes del Partido Comunista de pedir informes al respecto.
El cinismo de estas dos personas me ha hecho pasar por alto el dicho “A veces es mejor quedarse callado y dejar que las personas se descubran por su propia lengua”.
Roque Gallego Curbelo