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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCon el anteproyecto de reforma en manos de los ministerios de Trabajo y Seguridad Social así como de Economía, las autoridades de la Caja Notarial comenzarán la próxima semana a contactarse con legisladores de todos los partidos políticos. Su aspiración es que el Poder Ejecutivo envíe la iniciativa y que el Parlamento le dé una rápida aprobación, para que entre en vigor en enero próximo.
La propuesta apunta a asegurar la sostenibilidad financiera del instituto previsional de los escribanos: lograría un ingreso adicional de US$ 28,8 millones para el año 2032 junto con una reducción de gastos por US$ 6,2 millones. De lo contrario, se quedaría sin reservas en 2042.
“La mejora de la situación financiera prevista del régimen se debe especialmente al crecimiento de los recursos tanto respecto a las tasas de contribuciones de los activos y pasivos como a la introducción de un recurso fiscal”, señalan las proyecciones financieras encargadas a Luis Camacho, contador que años atrás integró la Asesoría en Seguridad Social del BPS.
En julio, las autoridades de la Caja Notarial presentaron un anteproyecto de reforma. Fija un régimen de transición de 20 años durante el cual los escribanos jubilados pagarán un impuesto equivalente a 2% de sus pasividades. A los nuevos retirados se les permitirá terminar su vida laboral a los 60 años de edad, pero se les irá exigiendo más tiempo de trabajo hasta elevar los mínimos a 65 años de edad y 35 de servicio. Se mantendrán las bonificaciones para quienes opten por retrasar su etapa pasiva.
También se modifica la tasa de aporte de los escribanos activos, que en los primeros cinco años de vigencia de la reforma será de 18,5% de los honorarios cobrados. Luego varía entre un mínimo de 17,5% y un máximo de 19,5% según si la caja registre déficit o superávit. Además, se incorpora un impuesto adicional de 15% sobre el valor de la tasa registral que percibe la Dirección General de Registros por la expedición de certificados, testimonios e inscripción de documentos. En su primer año de vigencia recaudaría US$ 4,5 millones.
Según los informes actuariales, con estas medidas la institución previsional de los notarios logrará revertir los déficits operativos y financieros que presenta hoy. Los estudios de Camacho —a los que accedió Búsqueda — concluyen que en 2062 conseguirá un aumento de recursos de US$ 36 millones y una baja en los gastos de US$ 49 millones. Esto, asumiendo que la cantidad de jubilaciones se mantendrá como en los dos últimos años, con tasas de mortalidad específicas para el colectivo y una postergación del retiro a partir de 2029, tal cual busca la reforma propuesta.
Si no se hicieran cambios, las proyecciones financieras realizadas indican que la caja agotaría sus reservas en 2033 y continuaría acarreando pérdidas operativas “como consecuencia del crecimiento del número de altas de jubilaciones, que tendrán una influencia decisiva”. Además, los déficits aumentarán en forma “sostenida”, pasando de US$ 23,5 millones en 2022 a US$ 57,7 millones en 2062. “(…) De no ajustar los parámetros actuales del sistema, el desfinanciamiento” previsto para dentro de 55 años alcanzaría un nivel similar al 0,7% del Producto Bruto Interno, según los informes.