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La congestión de los principales puertos del mundo y el aumento “disparatado” de las tarifas de los fletes marítimos —que se acumula desde el inicio de la pandemia— se está volviendo “insostenible” para los importadores de mercaderías uruguayos. Y los mayoristas de algunos rubros ven “imposible” evitar que eso no se traslade al precio final.
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Explicó que al aumento de los fletes marítimos, especialmente desde China (que en un año pasaron de US$ 1.150 a US$ 10.500 para un contenedor de 40 pies) se agregan otros factores que empujan los precios al alza. Entre ellos, mencionó algunos que están incrementando el valor de la mercadería en origen, como la valorización de la moneda china frente al dólar, el encarecimiento de insumos que utilizan las fábricas (como el cobre, el aluminio, plástico, cartón) y retrasos de seis a ocho meses en la producción de las industrias asiáticas tras reactivarse la economía mundial ante cierto control del Covid-19.
Sapelli informó que algunos proveedores chinos piden el pago por adelantado de la mercadería, entre otras condiciones que limitan y encarecen el negocio de los importadores uruguayos. Agregó que, ante ello, algunos mayoristas están cotizando pedidos y optando por proveedores regionales de Brasil, Argentina o México, aunque a veces no sea tan conveniente desde el punto de vista de la variedad de los productos o incluso en cuanto al costo de reposición.
El titular de la CCSU, así como otras fuentes consultadas del rubro mayorista y de algunas navieras con oficina en el país, coincidieron en que el nivel “altísimo” de las tarifas de transporte marítimo es un fenómeno global que no cedería en el corto plazo, dado el congestionamiento de las terminales portuarias y el aumento de la demanda que suele darse antes de las fiestas de fin de año. Explicaron que importadores de todo el mundo están reservando bodega previendo los atrasos en las partidas, lo que también presiona al alza el costo de los embarques.
El director de Grupo RAS, Ruben Azar, dijo a Búsqueda que se prevé que los fletes sigan caros un “tiempo largo”, también porque la estrategia de las navieras —que están concentradas en pocos jugadores— ha sido retirar barcos y frecuencias para recuperar las pérdidas tras años de fuerte competencia y precios de fletes muy bajos. “Están haciendo fortunas”, afirmó ese empresario logístico.
Los valores de flete de un contenedor de 40 pies desde Estados Unidos a Montevideo actualmente rondan los US$ 1.000, mientras que de Europa va entre 1.500 y 2.500 euros (sur y norte). En el caso de China la tarifa trepa a US$ 10.000, dijeron a Búsqueda desde las compañías navieras. Algunos importadores hablan de cifras mayores.
Demoras “increíbles”
Para los importadores, el incremento del flete marítimo, en especial desde China, era algo entendible dada la disminución de frecuencias de las navieras en un contexto de caída del comercio mundial y los problemas operativos con personal cuarentenado en tierra y a bordo por la pandemia de Covid. Entonces la suba era de entre 30% y 40%, pero sobre un valor bajo, explicó a Búsqueda Nathalie Manhard, directora del grupo de tiendas Parisien. Así, entre agosto y diciembre del 2020 los fletes acumularon un aumento de 180% en el caso de China y cercano a 80% los envíos desde Bangladesh e India, detalló.
Con el Año Nuevo chino los fletes de Oriente siguieron en ascenso hasta abril pasado, cuando hubo una pequeña disminución, que no se sostuvo. En junio se incrementaron en torno a 30%, dijo.
“En un año, entre julio 2020 y julio 2021, los fletes de cargas consolidadas desde China aumentaron más de 400% y desde India más de 215%. Ni siquiera lo comparo con 2019, porque en aquel entonces costaba US$ 20 el metro cúbico”, señaló la ejecutiva.
Según dijo, actualmente traer un contenedor de 40 pies desde China cuesta unos US$ 11.500, cuando en junio del año pasado valía US$ 1.300 (suba de 800%). En la misma línea, Sapelli mencionó que desde la mayoría de los puertos chinos “los valores de flete se multiplicaron por nueve”.
Manhard también aludió a los atrasos, cercanos a 60 días, que algunos importadores están teniendo. Indicó que el congestionamiento de los puertos del norte de Europa y Oriente repercute en la costa de Brasil y en el Río de la Plata. “Las demoras son increíbles, algo nunca visto antes, ni siquiera en plena pandemia. (…) No hay espacio, no hay contenedores para consolidar y luego de que el agente consigue alguno la carga permanece en espera en el puerto por semanas para que una línea marítima pase a retirarla. Las líneas cancelan o reprograman sus fechas y tenemos cargas que han demorado un mes en salir, lo cual es absurdo y es una pérdida constante de dinero”, se lamentó.
A ello, agregó Manhard, se suma la “caótica situación en la región”, con líneas marítimas que eluden Montevideo por el cuello de botella que se generó en Brasil. O “peor aún”, dejan la carga allí, en espera de un trasbordo.
Según un informe de julio elaborado por Grupo RAS, el estado de congestionamiento en los puertos estadounidenses es alto, en general, lo mismo que en los principales puertos de China (Ningbo, Shanghái, Shenzhen). En el norte de Europa es medio.
“Imposible” no ajustar
La directora del grupo Parisien reconoció que si bien “se trata de afectar lo menos posible el precio final”, con “estos aumentos” de costos “es imposible no trasladarlos” al cliente.
El índice de precios al consumo del Instituto Nacional de Estadística subió 11,6% desde febrero de 2020 —antes de la pandemia— en rubros mayoritariamente importados; mientras vestimenta y calzado se encarecieron menos que ese promedio (10,3% a junio), los artefactos para el hogar aumentaron casi 23% y las bicicletas 34%, analizó Búsqueda.
Sapelli señaló que los precios se van manteniendo en la medida que los comercios tienen mercadería, dado que “hay pedidos tristes” y poca venta en muchos giros. Se factura al costo histórico y no al de reposición. “¿Hasta cuándo?... En algún momento todo esto se tiene que blanquear, porque reponer hoy es más caro, si bien nadie sale desesperado por los altos costos y las bajas ventas” en el mercado interno, dijo.
En su opinión, los precios se mantendrán en aquellos bienes donde el margen es mayor y el comerciante puede absorber la suba de costos. En otros, como “autos, electrodomésticos, computadoras” vendidos en dólares habrá “un ajuste”, aunque no les “guste”.
El titular de la CNCS evaluó que la recuperación de la actividad del sector “será lenta, le va a costar levantar”.