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Desde que asumió, el ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa, ha declarado una y otra vez que el Mercosur está estancado y debe ser relanzado. Como un primer paso en ese camino, el gobierno uruguayo se propone reactivar las discusiones para alcanzar la firma de un tratado de libre comercio (TLC) con la Unión Europea. Para ello apuesta al liderazgo de Brasil —que ejerce este año la Presidencia pro témpore del bloque regional— y así lo planteará en el próximo encuentro bilateral que mantendrán los presidentes Tabaré Vázquez y Dilma Rousseff en mayo.
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Los inicios de las negociaciones de un tratado entre ambos bloques datan de 1999. Recién el año pasado, durante una cumbre en Caracas (Venezuela), los países del Mercosur acordaron qué oferta proponer a su contraparte, aunque nunca la presentaron formalmente a la Unión Europea.
Las fuentes del gobierno uruguayo explicaron que en general, en este tipo de acuerdos de libre comercio debe entrar —y por ende quedar desgravado— cerca del 90% del intercambio real entre los bloques.
La oferta del Mercosur, aseguraron, estaba “lejos del 90%” que se acostumbra, y por ello la Unión Europea transmitió por canales informales que en esas condiciones el acuerdo no prosperaría. Desde entonces las negociaciones permanecen estancadas.
Según los informantes, el principal problema de la oferta era la propuesta argentina que quedaba “muy por debajo” de la cifra esperada. La de Uruguay, dijeron, incluso superaba el 90%.
La Cancillería apuesta a destrabar las negociaciones este año, aprovechando que Brasil ocupa la Presidencia pro témpore del bloque. En mayo Vázquez viajará a Brasil para reunirse con Rousseff. El encuentro se concretará entre el 15 y el 20 de mayo, según adelantó el presidente el sábado 11, durante una conferencia de prensa con medios uruguayos en la VII Cumbre de las Américas en Panamá.
Fuentes del gobierno dijeron a Búsqueda que propondrán a Brasil incluir el tema TLC con la Unión Europea en la reunión.
En el Foro Empresarial de las Américas que se realizó en el marco de la Cumbre en Panamá, Rousseff dio una señal de optimismo sobre la posibilidad de alcanzar el acuerdo. “Brasil, dentro del Mercosur tiene hoy un claro compromiso para hacer un acuerdo con la Unión Europea”, dijo, según publicó el sitio web de EUBrasil, una asociación privada que busca fomentar el desarrollo de negocios entre la Unión Europea y Brasil.
Nin Novoa viajará hoy jueves 16 a Brasilia para encontrarse con su par Mauro Vieira. La definición de una fecha para el encuentro de Vázquez y Rousseff y el TLC “estarán sobre la mesa”.
Estancado.
Nin Novoa ha insistido en sus apariciones públicas en la necesidad de tomar medidas para sacar al bloque regional de su letargo. “Queremos un Mercosur que se sincere, que deje atrás la retórica vacía, que apueste a las concreciones y no a los discursos que no se cumplen, queremos un Mercosur que se plantee objetivos y acuerdos viables, si es necesario que ajuste sus objetivos a las necesidades actuales, con una agenda externa activa que rompa con el encierro”, dijo el 2 de marzo en su primer discurso como canciller.
El martes 14 de abril, al encabezar la ceremonia de inauguración de los cursos de la Academia Diplomática, el ministro volvió a referirse al bloque regional. “Queremos relanzar el Mercosur. Lo hemos relanzado muchas veces. Bueno, pero queremos seguir intentándolo, sincerarlo”, aseguró.
El informe “El Mercosur 24 años después”, presentado este mes por el Departamento de Negocios Internacionales e Integración de la Universidad Católica, da argumentos a la posición del ministro. El estudio, firmado por el doctor Ignacio Bartesaghi, hace un análisis de la agenda interna y la agenda externa del bloque a través de las decisiones tomadas por el Consejo del Mercado Común.
En 2014 el Consejo del Mercado Común tomó 47 decisiones en su agenda interna. Apenas cuatro se refirieron a temas económicos y comerciales, las que estuvieron vinculadas al “mecanismo de fortalecimiento productivo del Mercosur, la prórroga de regímenes especiales de importación, el Fondo Mercosur de garantías para micro, pequeñas y medianas empresas, y el programa marco de Ciencia tecnología e Innovación del Mercosur”.
En 2013 el órgano había tomado 18 decisiones y solo dos de ellas podían clasificarse dentro del área económica y comercial.
A juicio de Bartesaghi esos resultados confirman “el estancamiento del bloque en la agenda económico-comercial”.
“Si bien no se pretende desconocer la importancia de los aspectos políticos en los procesos de integración,(…) el desbalance hacia uno de los dos perfiles podría atentar contra el cumplimiento de los objetivos que justificaron en 1991 la creación del bloque”, sostiene en el informe.
En la agenda externa del bloque la tendencia es la misma, pero con un agravante: “el dinamismo mostrado por otros países” en la firma de acuerdos comerciales.
El especialista afirma que el Mercosur no tiene tratados con Estados Unidos, la Unión Europea, ni economías asiáticas, a excepción de un acuerdo “muy limitado” con India.
En cambio, “los miembros de la Alianza del Pacífico sí poseen acuerdos con Estados Unidos, la Unión Europea, han firmado o negocian con las economías de Asia Pacífico y en algunos casos integran las meganegociaciones comerciales”.
“En síntesis, la agenda externa del bloque se encuentra paralizada y la única negociación en curso de importancia económica (el TLC con la Unión Europea) corre el riesgo de volver a fracasar. Esta situación se da en momentos en que a nivel internacional se alcanzó el nivel de integración más profundo de la historia”, concluye.