Según un informe de situación del Instituto Plan Agropecuario, durante abril-junio y luego de una “prolongada sequía, el crecimiento de las pasturas naturales de otoño fue superior al promedio histórico y su calidad mejoró conforme lo hizo el clima”.
Como consecuencia, el rodeo de cría mejoró su condición corporal, lo que explica en parte el aumento de las faenas (29%) respecto al segundo trimestre de 2020. Si bien ese dato refiere a una fase más alta de la cadena cárnica —la industrial—, es un indicador indirecto de la actividad ganadera.
Otro rubro ganadero, el lechero, también incrementó su producción. La remisión a plantas industriales fueron 5,4% mayores, de acuerdo con estadísticas del Instituto Nacional de la Leche.
Mientras tanto, en el plano agrícola diferentes encuestas de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca informan de un importante crecimiento del sector.
Según la encuesta anual de arroz, la última zafra cerró con rendimientos en máximos históricos de 9.400 kilogramos por hectárea sembrada, aunque con menor superficie destinada a este cultivo.
Mientras tanto, la producción esperada de cítricos —relevada por otra encuesta— se estimó en 594.000 toneladas, lo que supondría un aumento de 19% frente a la zafra anterior. Se destacaron dentro del rubro las naranjas (23%) y los limones (21%).
Pesca
En abril-junio, y por tercer trimestre consecutivo, la pesca industrial registró una caída de las capturas (20%). Se destacó en particular la baja en la pescadilla (38%) y el aumento en las corvinas (11%), siempre al comparar con un año atrás.
En esta ocasión, la principal causa fue que los mercados permanecieron “muy quietos” y los precios “bastante deprimidos” a raíz de la pandemia de Covid-19. Además, una fuente empresarial dijo a Búsqueda que la zafra se hace “muy cuesta arriba por los costos” que supone. Aseguraron que, por otro lado, el sector se vio afectado por temas sindicales, que tuvieron parada la actividad durante varias semanas en mayo y en julio.
En meses más recientes —por fuera del trimestre de análisis—, están incidiendo complicaciones logísticas internacionales. “Hoy hay muchas toneladas vendidas sin embarcar, lo que provoca problemas para conseguir cámaras de frío para depositar la mercadería y problemas financieros por no poder exportar y recibir divisas”, explicó el informante.
Industria
La actividad fabril —sin considerar la refinación de petróleo— creció en promedio 23% durante abril-junio, aunque en la comparación mes a mes el aumento se fue moderando, según el índice de volumen físico del Instituto Nacional de Estadística. Por su expansión, se destacó la rama de ensamblaje de vehículos (470%) y la maquinaria (90%), mientras que la fabricación de papel y productos derivados fue la única que se contrajo (–9%).
La refinación de crudo que hace Ancap en la planta de La Teja, en tanto, aumentó 11%.
De un total de 53 sectores fabriles, 10 contrajeron su actividad, mientras que 43 aumentaron su producción con respecto a igual período de 2020, informó la Cámara de Industrias.
El crecimiento de la actividad industrial estuvo apuntalado, en parte, por la mayor demanda externa. Datos de la gremial del sector señalan que hubo un incremento de las exportaciones de manufacturas uruguayas.
Construcción
Con el avance de algunas grandes obras —en particular la vinculada a la segunda planta de UPM y la infraestructura conexa a ese emprendimiento como el Ferrocarril Central— el sector de la construcción habría seguido en expansión en el segundo trimestre, aunque los datos recabados son limitados. Por ejemplo, las ventas de cemento fueron 15% mayores que un año atrás.
La construcción de viviendas también se mostró dinámica, según fuentes empresariales.
Comercio
Una mejora de los niveles de empleo —a medida que avanzó la vacunación y retomaron su actividad algunos sectores— favoreció al comercio.
Sin embargo, en abril-junio las ventas fueron 3% menores que en los mismos meses de 2020 —si bien la baja fue menor a la de trimestres previos—, al tiempo que aumentó el número de empresas que declaró haber facturado más, según el índice de difusión (46%) informado por la Cámara de Comercio y Servicios (CCSU).
Durante el segundo trimestre se destacó el crecimiento interanual de rubros como informática (16%), jugueterías (11%) e indumentaria (10%), mientras que cayeron las ventas en electrodomésticos (9%), supermercados (8%) y ópticas (7%), entre otros.
Electricidad y gas
La actividad al interior de este sector se comportó de manera dispar.
Por la menor producción en las represas (–32%), la generación de energía eléctrica total se contrajo 4%, luego de dos trimestres de subas interanuales. Las demás fuentes de energía tuvieron aumentos, conforme a estadísticas del Ministerio de Industria, Energía y Minería.
Mientras tanto, el suministro de gas por cañería aumentó 25%.
Transporte y telecomunicaciones
Estos sectores tuvieron un comportamiento disímil, aunque los datos disponibles no permiten ser concluyentes acerca de su desempeño en abril-junio.
En el transporte, empresas de carga por carretera informaron que su actividad fue casi 60% superior a un año atrás, principalmente por los fletes de exportaciones (93%).
Las compañías de ómnibus urbano de Montevideo se reactivaron de la mano de la mayor movilidad de la gente. Medida por la venta de boletos, el rubro creció 35%, informó la Intendencia de Montevideo.
También creció el movimiento portuario. La Administración Nacional de Puertos informó que la actividad de contenedores en la terminal de Montevideo creció 20% y que transitaron 56 buques más (9%) que en el segundo trimestre de 2020.
A diferencia de lo que venía ocurriendo en trimestres anteriores, la actividad portuaria dejó de ser exclusivamente de carga, ya que el tránsito de pasajeros se reactivó, al menos en la terminal de Montevideo. Entre abril y junio pasaron 17.404 personas, que se comparan con las 1.620 del mismo lapso del año pasado.
En el sector de las comunicaciones, en tanto, la telefonía habría registrado una contracción al compararse con meses del 2020 en donde los servicios habían tenido un fuerte crecimiento al inicio de la emergencia sanitaria. En abril-junio pasado los nuevos servicios de telefonía e Internet pública bajaron casi 30%, mientras que las cancelaciones de servicios de Internet fijo aumentaron 1%, informó Antel.
El envío de paquetes y correspondencias tuvo un repunte, también al comparar con una fase de alto nivel de confinamiento de la población.
Otros servicios
Algunos servicios, como los notariales, y otros, como los de tipo financieros, mostraron una evolución despareja.
Los aportes de los escribanos a la Caja Notarial —relacionados con su nivel de actividad— aumentaron casi 56%, mientras que la recaudación por timbres profesionales lo hizo en más de 30%. Esos indicadores son consistentes con la dinamización de los mercados de inmuebles y automotor que señalan algunos operadores y datos sectoriales.
Entre los servicios bancarios más básicos, aumentaron tanto los créditos (6,7%) como los depósitos del público captados por los bancos (14%), conforme con las estadísticas informadas por las instituciones publicadas por el BCU.
Los servicios relevados por la CCSU tuvieron un crecimiento promedio de 15% en sus ventas. Hubo una baja entre las agencias de viajes (–4%), mientras que tanto los hoteles (27%) como los restaurantes (9%) aumentaron su actividad en un segundo trimestre todavía marcado por el problema del Covid.