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    miércoles 12 de junio de 2024
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    De terror

    No es broma

    El mamarracho de los ediles blancos de Montevideo, planteando un juicio político a la intendenta Carolina Cosse por violación de la Constitución, ha concentrado el interés de la opinión pública uruguaya, en este campeonato abierto a ver quién ensucia más la cancha, en el partido que vienen jugando gobierno vs. oposición.

    Está claro que doña Carolina les toma el pelo, los menosprecia, dice que va cuando la convocan, pero no va, no les contesta los pedidos de informes o les manda videítos o informes incompletos con lo que deberían ser las respuestas, y la calentura es incomprensible.

    Pero estos pichones de políticos, que juegan en las divisiones inferiores, se sintieron como el Tony Pacheco o el Chino Recoba, sin saber que, para hacer pisaditas, caños y moñas en un partido oficial, hay que jugar en primera. O preguntarle al DT antes del partido si los deja animarse a hacer alguna picardía de esas, y lo más probable es que el DT les diga que no. O que lo hagan en un amistoso o en un entrenamiento, pero no en un partido por el campeonato.

    Eso es lo que pensaba Fortunato cuando se levantó de la mesa después de cenar, y se fue a ver el informativo de cierre en la tele.

    El periodista arrancó diciendo lo mismo que ya sabemos todos, agregando los resultados de la reunión de la cúpula mayor del FA con doña Carolina, en la que se rasgaron tanto las vestiduras, que hubo que ir a buscarle ropa sana a las casas de Pereira y de Cosse, para que no salieran del local con esos harapos que quedaron.

    —Lo que la oposición interpreta —decía el informativista— es que el gesto de los ediles es una burda maniobra del gobierno para ocultar, tras una cortina de humo —(“de los cigarros de Montepaz”, pensó Fortunato para sus adentros)—, los desdichados casos de los pasaportes de los rusos, del pasaporte del narco, de la modificación de los empaques de los cigarrillos, y del descubrimiento del prontuario delictivo de Astesiano.

    —Qué aburrido todo esto —murmuró Fortunato, al que ya se le cerraban los ojos de tanta noticia repetida.

    —Y también se supo —prosiguió el informativo— que los ediles blancos han salido por las noches a sacar basura de los contenedores, regándola en las veredas, con el ánimo de decir después que la limpieza de la ciudad y la recolección de los residuos es otro de los fracasos de la administración municipal. Incluso —agregó— se afirma que hay videos tomados de cámaras de seguridad callejera que permiten identificar a algunos de los ediles que plantearon el juicio político rompiendo bolsas de basura y desparramando su contenido, así como otros colegas curules del Partido Nacional, los que, armados de picos, agujerean las calles para luego afirmar desde sus bancas que la intendencia no se preocupa de arreglar los pozos, y que la ciudad es un desastre.

    Fortunato creía oír estas terribles afirmaciones, pero sus ojos no lograban abrirse lo suficiente como para comprobar si era cierto.

    —Otra de las derivaciones esperables de esta compleja situación —decía ahora la tele, o eso creía oír Fortunato— es la indudable popularidad que ha significado el episodio para la intendenta Cosse, la que recoge el apoyo de sus partidarios y correligionarios, nótese que hasta su colega canario, el intendente Orsi, la ha ido a saludar y a abrazar a pesar de la distante relación que mantienen. Se comenta incluso —dijo el informativista— que Cosse habría recibido una comunicación de la vicepresidenta argentina, Cristina Kirchner, para lanzar su precandidatura a la presidencia uruguaya, invitándola a hacerlo en el Teatro Colón, con la asistencia de los uruguayos que residen en Buenos Aires. Por su parte —continuó la tele— los ediles blancos, molestos por la descalificación de la que ha sido objeto su propuesta, han redoblado la apuesta, expresando que proyectan denunciar a la intendenta ante la Justicia penal, acusándola de cometer el delito de ninguneo especialmente agravado, en reiteración real, junto con un delito de odio y desprecio democrático. Hay incluso —agregó— por parte de abogados constitucionalistas y penalistas del gobierno, acciones concretas procurando evitar este nuevo dislate jurídico por parte de los impetuosos ediles, pero no han logrado disuadirlos. La intendenta ha exhibido también en público —continuó el informativista— mensajes de apoyo recibidos de figuras internacionales, tales como Lula da Silva, Alberto Fernández, Evo Morales, Nicolás Maduro, Gustavo Petro, Rafael Correa y Daniel Ortega, solidarizándose con ella y condenando al gobierno uruguayo por perpetrar tamaño atentado contra el republicanismo democrático, ensañándose con una valiente mujer que enfrenta con coraje y decisión la violencia machista del neoliberalismo salvaje. Ante esta reacción proveniente de fuera de fronteras, los ediles proyectan denunciar el atropello de Cosse ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, solicitando que la intendenta sea acusada ulteriormente por esta institución ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya, para que sea condenada y luego enviada al exilio en Ruanda, con el fin de ser reeducada en el Centro Africano de Reinserción del Desvarío Antidemocrático.

    Fortunato abrió los ojos, y vio que la tele todavía estaba encendida, pero con rayas verticales de colores, indicando que la programación había terminado. Decidió irse a dormir en su cama, sin saber si lo que había creído ver y oír antes de dormirse era uno de esos episodios de terror de una de las series que él sigue en Netflix, o el informativo de cierre de las noticias de su país.

    Su confusión era más que razonable.

    Humor
    2022-10-12T21:00:00