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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáA la senadora Mónica Xavier del Partido Socialista, se le ha ocurrido una genialidad, que se inspira en la Constitución de República Dominicana.
“Incorporar a la Constitución acuerdos de DDHH en materia internacional”, lo que para la senadora es un avance que nos pondría al nivel de Centroamérica en materia constitucional y de normativa que custodie los DDHH.
Basta con leer los artículos 72 y 332 de la Constitución de la República, para sentir un profundo orgullo del nivel de excelencia y avanzada que nuestro constituyentes han tenido desde la misma Carta Magna de 1830, que no solo recogió lo mejor de las Constituciones contemporáneas, sino que se inspira en la pluma de gigantes de nuestro Derecho y que son reconocidos en el mundo entero.
Si la idea de tirar esa propuesta como titular, para casi en letra chica, agregar que lo que pretende es “permitir el voto de uruguayos en el exterior; un mejor sistema de selección y designación de jueces, la ‘modernización’ del concepto de propiedad, y la modificación del sistema electoral vigente”. (Diario “La República”, 30 de setiembre de 2016), sería tranquilizador, pues estaríamos ante un habitual procedimiento populista.
Pero si por el contrario, esta idea se plantea de buena fe, es una pena que alguien que ha pasado tantos años en el Parlamento, desconozca que nuestra Constitución expresa en su artículo 72: “La enumeración de derechos, deberes y garantías hecha por la Constitución, no excluye los otros que son inherentes a la personalidad humana o se derivan de la forma republicana de gobierno”.
Por su parte, el artículo 332 expresa: “Los preceptos de la presente Constitución que reconocen derechos a los individuos, así como los que les atribuyen facultades o imponen deberes a las autoridades públicas, no dejarán de aplicarse por falta de la reglamentación respectiva, sino que esta será suplida, recurriendo a los fundamentos de leyes análogas, a los principios generales de Derecho y a las doctrinas generalmente admitidas”.
No pretendo en este artículo profundizar en Derecho Internacional, ni Constitucional, me basta con decir que dichos artículos son enanamente reconocidos, como la vía de acceso del bloque de DDHH a nuestro Derecho interno, siendo un País de avanzada en ésta temática.
Siempre la ignorancia puesta en acción, es peor que pasiva, pero es inevitable tener que encontrarnos con propuestas como la del diputado maragato del MPP Walter de León del “pasajero arrepentido de Uber” o la antedicha propuesta de la senadora Xavier...
Una vez, de chico, tratando de ayudar en campaña a un trabajador rural que estaba arreglando una portera, mi insistencia impertinente recibió un respuesta corta y sabia, que todavía recuerdo: “Mire, m’hijo, solo con callarse y no molestar, ya ayuda bastante”.
Quizás aquella enseñanza sirva hoy para los mencionados y tantos otros...
Dr. Marcelo Maute Saravia