Por años, el golf tuvo el estigma de ser considerado un deporte de adultos, seguramente porque permite su práctica incluso a una edad avanzada, pero la aparición de figuras como Tiger Woods o más recientemente el norirlandés Rory McIlroy mostraron al mundo que los campeones vienen cada vez más jóvenes.
Muchas de las figuras del pasado llegaron a destacarse y ganar títulos luego de una larga carrera, que por lo general había incluido una primera etapa esforzada como caddies y después la participación en numerosos torneos de giras menores, para pasar a los grandes circuitos. Hoy, las estrellas se revelan siendo casi niños, en muchos casos realizan una carrera universitaria en Estados Unidos con una beca de golf y apenas salidos de la adolescencia ya están listos para las giras mayores.
El proceso se acelera cada vez más, por lo cual se están batiendo récords de precocidad, como son los casos del italiano Matteo Manassero, el chino Guan Tian-Lang y la coreana-neocelandesa Lydia Ko. Los tres sorprenden compitiendo actualmente de igual a igual, con sus rostros infantiles, contra adversarios de extensas trayectorias.
Manassero, ya ganador
Manassero, nacido en Negrar, provincia de Verona, el 19 de abril de 1993, es la figura ascendente en el golf europeo. Se convirtió en el jugador más joven en conquistar un título profesional en el European Tour.
Con 16 años ya había sido el ganador más precoz del Amateur British Open, al vencer en la final a Sam Hutsby. Ese título le permitió clasificar para el Open Británico de 2009 disputado en Turnberry, Escocia. Salió a jugar con dos peso pesados como Tom Watson y Sergio García, pero no se impresionó: superó el corte y se clasificó empatado en el puesto 13°. Ganó además la medalla de plata al mejor aficionado del torneo.
Ese año llegó al primer lugar del ranking mundial amateur, posición que mantuvo hasta que se hizo profesional. El 9 de abril de 2010, con 16 años, 11 meses y 22 días de edad, Manassero batió el récord que Bobby Cole mantenía desde 1967, al convertirse en el golfista más joven en pasar el corte del Masters de Augusta. Al final ocupó el puesto 36 en ese certamen, el mejor resultado de un aficionado europeo en ese torneo en 73 años.
Esa actuación terminó de convencerlo y se convirtió en profesional, pocos días después de cumplir los 17. Debutó en el Abierto de Italia y a fines de octubre de 2010 conquistó su primer título: el Castelló Masters Costa Azahar, en Valencia (España).
Lo que siguió fueron también buenos resultados. Manassero fue segundo en el Hong Kong Open 2010, y en abril de 2011 logró su segundo triunfo, el Abierto de Malasia. Después, un tercer puesto en el Singapore Open, en noviembre de 2012. Esos resultados le catapultaron a concluir esa temporada en el puesto 22° en la lista de ganancias del circuito europeo, con un millón y medio de euros embolsados. En enero de 2013 figuraba 41° en el ranking mundial.
Los analistas ven en el italiano algo más que ganas y un excelente swing: madurez y espíritu ganador. Desde 2009 ya disputó siete Majors y aunque los resultados no fueron los mejores, obtuvo experiencia suficiente como para apuntar a realizaciones mayores en el corto plazo.
Un niño en el Masters
Del otro lado del mundo, surgió Guan Tian-Lang. Su récord, por ahora, es haber sido el más joven participante en un torneo del European Tour, cuando jugó el Volvo China Open con 13 años y 173 días de edad. Este joven representa el auge del golf en China, donde la construcción de canchas es constante. Además, el gigante asiático puso en marcha hace tiempo un ambicioso programa juvenil para formar golfistas.
En abril próximo, se convertirá en el golfista más joven en disputar el Masters de Augusta (un récord que estaba en poder de Manassero, con 16 años), pues para entonces tendrá 14 años, cinco meses y 17 días de edad. No dejará de ser una curiosidad para un certamen con reglas y costumbres tan estrictas. Precisamente, un reciente comunicado enviado por el director de comunicaciones del Augusta National Golf Club, Steve Ethun, resalta la participación de la nueva estrella asiática entre los 85 jugadores que formarán parte del próximo Masters de Augusta, el primer Major del año.
Tian-Lang comenzó a jugar a los cuatro años en la ciudad de Guangzhou, donde hay varias canchas y en seguida mostró condiciones y carácter, pese a competir casi siempre ante rivales de mayor edad.
El niño chino aseguró su participación en Augusta al ganar el campeonato amateur de Asia-Pacífico en Chonburi (Tailandia) por solo un golpe sobre su escolta Cheng-tsung Pan. Lo hizo al embocar un putt de poco más de un metro en el hoyo final.
“Pensé en el Masters en el último hoyo, pero quería concentrarme en mi juego. Estaba nervioso porque se trataba del putt de la victoria, pero todo salió bien”, dijo después. “Estoy muy emocionado, me siento muy feliz. No sé lo que pasará en Augusta, pero intentaré hacer lo mejor posible”, declaró luego.
Guan también se ganó un lugar en la etapa final de la escuela clasificatoria para el Open Británico a disputarse en julio en Muirfield. Además Tian -Lang se consagró campeón del mundo junior 2011 en San Diego, Estados Unidos.
La aficionada coreana
En las competencias femeninas, la dueña del asombro es Lydia Ko, una coreana que compite por Nueva Zelanda, todavía como amateur. Nació el 24 de abril de 1997 y se convirtió en la golfista más joven en ganar un certamen del LPGA Tour norteamericano, el circuito más importante del golf femenino del mundo.
Empezó a jugar a los cinco años, cuando conoció al profesional Guy Wilson, que manejaba el proshop del Papuke Golf Club en Auckland. Desde entonces, Wilson es su entrenador.
El 27 de abril de 2011 llegó al número uno del ranking mundial amateur femenino, posición que mantiene sin cambios hasta ahora.
Su primer título fue el NSW Open de Nueva Zelanda, el 29 de enero de 2012. No significó una sorpresa, porque el año anterior había ocupado el segundo puesto en este mismo torneo. El 26 de agosto del año pasado, triunfó en el CN Canadian Women’s Open por el LPGA Tour, convirtiéndose en la más precoz ganadora de ese circuito.
En 2012 obtuvo los siguientes premios: el Canadian Women’s Open, el US Women’s Amateur, el Australian Women Amateur y el New South Wales Open. Además, superó el corte en el Abierto Femenino de Estados Unidos y el Open Británico.
Pese a sus títulos, Ko sigue siendo una jugadora aficionada y no ha percibido un solo dólar por sus títulos. Por ahora sigue cursando sus estudios en Nueva Zelanda, aunque si quisiera acceder a una beca de golf en alguna universidad de Estados Unidos, sería admitida al instante. Sus allegados consideran que tarde o temprano, la niña se irá a competir a Estados Unidos, ya como profesional.
La oficina de Alto Rendimiento Deportivo de Nueva Zelanda le concedió a fines del año pasado 230.000 dólares para su preparación durante 2013 y 2014. Las invitaciones para torneos de prestigio en Estados Unidos, Europa y Japón le llueven, por lo cual tendrá muchos gastos. Mientras tanto, ella entrena varias horas todos los días. Solo faltó el día de Navidad de 2012, y fue porque el club estaba cerrado.