—En esa evaluación hecha por la militancia surgió que hubo errores compartidos. Algunos de la campaña, otros del gobierno y otros de la fuerza política. ¿Comparte esa visión?
—Cuando se haga la evaluación, si es una evaluación orientada a buscar culpables, es un gran error. Tiene que ser una evaluación política de construcción, de aprendizajes. Soy ingeniera y me he pasado la vida llevando adelante proyectos, haciendo andar cosas, y la gracia es analizar lo que pasó para hacerlo mejor, para que crezcamos políticamente. Esa es la función esencial de la política
—¿Hay algún aprendizaje que le sirva al Frente Amplio para aplicar ahora en la elección municipal?
—Sí, dos cosas: que la política se hace con la gente y que la gestión también.
—¿Y cómo se reflejaría en su campaña eso?
—Exactamente así. Lo que trabajé en campaña desde febrero del año pasado hasta ahora ha sido una campaña cuerpo a cuerpo con la gente. Debo llevar más de 500 encuentros con comités, con grupos de vecinos, y esta campaña va a ser así también. Pero el segundo aprendizaje es que no solo hay que gobernar para la gente, sino que hay que gobernar con la gente. Eso implica entender que los proceso de comunicación para gobernar con la gente no son unidireccionales, que el centro no es el mensaje que yo quiero mandar, sino las personas, lo que tradicionalmente se veía como el receptor. Hay que entender primero las necesidades, escuchando muy bien, y trabajar soluciones profundas.
—¿El Frente Amplio no tuvo un oído puesto en la gente?
—Y sí. El resultado de octubre es un dato. Pero ahora hay un solo lugar para mirar, y es para adelante. Montevideo es muy importante. No solo por lo que implica para el país y para la calidad de vida de los montevideanos, sino para los que no son montevideanos y también están, porque es una ciudad universitaria donde pasan y viven gran parte de su tiempo una gran cantidad de estudiantes del interior.
—Ahora que inicia la campaña electoral…
—La campaña, para mí por lo menos, va a empezar después que el Plenario Departamental defina, porque yo todavía no soy candidata a nada.
—Su nombre aparece como posible candidata. Sectores como el Partido Socialista, el Partido Comunista, Casa Grande, PVP la respaldan. Y también aparece el nombre de Daniel Martínez. ¿Es un déjà vu ? ¿Es justo leerlo de ese modo?
—Yo no vengo planificando nada. Yo puedo hablar por mí. El proceso que se vino dando en mi caso ha sido natural, donde las cosas han fluido. Me tomé un tiempo para procesar si lo iba a aceptar o no. Y después se han ido decantando apoyos de distintos sectores del Frente Amplio. Daniel habrá tenido su propio camino. No puedo hablar por él ni tampoco lo haría.
—Hay quienes plantean que los problemas internos de la política a la gente no le llega ni le interesa.
—A mí tampoco. Por eso no le contesto a los compañeros cuando se expresan a través de los medios.
—Pero para esa gente puede ser una lectura válida decir que Cosse y Martínez se presentan a la Intendencia de Montevideo como una segunda opción, como un plan B, después de perder la elección nacional.
—En mi caso no se dio así. La verdad que no ha sido así. Durante todo diciembre recibí espontáneamente expresiones de adhesión de personas. Soy muy cuidadosa de no creerme las cosas, pero creo que mi candidatura es natural. Y después empecé a hablar con actores políticos y fue decantando. No hay un plan B.
—En el plano político se maneja que esto es parte de un acuerdo mayor con el Partido Comunista.
—Ese tema no se ha hablado con ninguno de los sectores. No es verdad.
—¿Y cuáles son entonces los puntos en común entre el Partido Comunista y el Partido Socialista tras tu candidatura?
—Tengo que ser muy cuidadosa porque el programa está en construcción entonces lo que hago es expresar una idea de alto nivel que marque un rumbo en el futuro de Montevideo. La propuesta a la que están adhiriendo los sectores es enfocarse en una Montevideo integrada, que vaya resolviendo las naturales confrontaciones de intereses que existen de desarrollo versus medio ambiente, entre otras. Al sur de bulevar Artigas y de avenida Italia hay un Montevideo y para arriba, sacando el Prado, hay otro. La propuesta que hacemos es integrar esos dos para democratizar la calidad urbana. El rol del espacio público va a ser determinante para esa resignificación.
—¿Por qué piensa que no se repiten los apoyos sectoriales que se dieron en las internas ahora en las municipales? ¿Qué cambió si las personas son las mismas?
—Yo no hice ni lo haré el ponerme a comentar las internas de los sectores. Todos los sectores tienen una o varias internas y tienen sus momentos históricos y sus evaluaciones.
—¿Usted no cambió su propuesta?
—Claro que no. Y además todos los lineamientos cuando pensaba el país siguen siendo para Montevideo.
—Hoy decía que comparte la idea de que a la gente que no le interesa el micro mundo de la política. ¿No le parece que es complicado de entender cómo para un sector hace pocos meses la persona idónea para ser presidente era una, pero ahora no lo es para intendente?
—Yo voy a hablar por mí. No voy a hablar por los sectores ni otros compañeros. Lo que no cambia en mí son las propuestas que hago y mi actitud hacia las propuestas. Yo me hago cargo de las propuestas que hago. Y cuando tengo una responsabilidad llevo adelante las propuestas que digo que voy a llevar adelante. La política es un tema que no depende de las voluntades de las personas, de líderes políticos, es un tema de construcciones colectivas que no se pueden planificar.
—Usted habla de integrar Montevideo. ¿Los temas básicos de la ciudad, lo que se conoce como el ABC —alumbrado, barrido y calles— están resueltos?
—Yo hablo a escala de integración porque es importante decirle a la gente el objetivo final. Lo que hizo con el tabaco Tabaré (Vázquez) fue llevar adelante un cambio cultural, que no lo hizo de una sola manera, sino con una cantidad de acciones. Por eso a mí me importa marcar el objetivo. Y por supuesto que Montevideo tiene que ser la ciudad más limpia, la ciudad más luminosa, la más ordenada. Por supuesto. Pero no alcanza con gestión, porque los temas son mucho más complejos y no se puede dividir en dos partes: esto es gestión y esto es política. Es mucho más rico y completo. Yo como gestión me hago cargo de que es mi responsabilidad poner la infraestructura para que la ciudad esté limpia. El contenedor tiene que estar, los recorridos tienen que estar. Gestión. Pero además hay muchas otras cosas que hacer, porque si solo vas a construir la carretera, pero no vas a poner estímulo para que la usen, ¿para qué la pusiste? Tenemos que trabajar en el cambio cultural para que llegue un momento en que te dé vergüenza tirar un papel en la calle. Pero tiene que estar la infraestructura para que tengas donde tirarlo.
—¿Y a escala de infraestructura cómo está la ciudad?
—Creo que este es el momento para operar esas dos cosas. Hay una sensibilidad con respecto al medio ambiente y es un tema que el Frente Amplio tomó. Estamos en el país de la energía renovable y eso también va a ayudar a proteger el medio ambiente y tomar acciones desde la intendencia. Acciones que ya se vienen realizando, porque yo, como ministra, llevé adelante muchas acciones conjuntas con la Intendencia de Montevideo para promover el transporte eléctrico. Y ese es un punto que para mí va a tener que estar. Tampoco quiero entrar en ese detalle porque está en construcción el programa, pero a mí no se me escapa que la gestión después es un enorme conjunto de detalles.
—En transporte, por ejemplo, fomentará el uso de medios alternativos al auto. ¿Están las condiciones para moverse por toda la ciudad en bicicleta?
—No, pero se avanzó mucho. Yo conceptualmente creo que lo que tenga que ver con formatos multimodales es muy bueno. Me parece que hay que continuarlo. En este momento, con la construcción del programa, yo puedo decirte un tema conceptual porque tengo que trabajarlo. En vez de centrarme en el cómo, me centraría en el qué: lo que me gustaría es bajar el tiempo promedio de la gente en el transporte porque es tiempo de su vida. Y así estaría acotando distancia y promoviendo que la gente esté más rápido y mejor en los lugares donde tiene que estar. El espacio público no solo tiene que estar cerca, sino que tiene que serte fácil llegar.
—Usted mencionó como prioridad mejorar los espacios públicos. En los últimos años, uno de los temas que se discutió al respecto fue la cantidad de personas que vive en la calle. ¿Cómo le parece que la intendencia debe enfrentar ese problema?
—Mi tendencia natural es a tratar de entender el problema. Y yo creo que el Mides lo ha medido. El Mides lanzó un informe muy completo en el cual decía cuántos eran, alrededor de 2.000, y además da cuenta de la multicausalidad del fenómeno. Estuve viendo este fenómeno en otros países, y en especial el de Finlandia. Uno se pregunta, ¿en Finlandia hay gente en la calle? Y eso me reforzó lo que plantea el Mides. Uno piensa siempre que es por adicción, por salud mental o porque no tiene trabajo, y resulta que puede ser cualquiera de esas cosas porque hay gente que tiene trabajo e igual prefiere estar en la calle. Es un tema bien complejo y lo que me queda claro es que no se puede hacer de a una institución. Casi que hay que hacer un cuerpo a cuerpo. Finlandia se mandó una solución del más alto nivel que ojalá tuviéramos la cabeza y las condiciones para hacerla. Nosotros lo haremos a la uruguaya, va a hacer casi un cuerpo a cuerpo. Porque entiendo que si bien tienen derecho a estar en la calle, también los montevideanos tenemos derecho a caminar por la vereda y la calle.
—Usted dice que no quiere anunciar propuestas concretas porque el programa de gobierno del Frente Amplio para Montevideo todavía no está pronto. ¿El programa son sugerencias, como dijo Martínez en el debate presidencial?
—No, no son sugerencias. Son lineamientos programáticos, y es la gran diferencia del Frente Amplio con los otros partidos. La frase de Tabaré: “La Constitución en una mano y el programa en la otra”. Eso es lo que pienso.
—¿Por qué el montevideano que quiera votar por el Frente Amplio, que está conforme con la gestión, no lo debería hacer por la continuidad que representa la reelección de Martínez?
—Eso es algo que nunca te voy a contestar, porque nunca voy a hablar mal de un compañero. Y porque además pienso que Daniel hizo una buena gestión. Yo jamás voy a hablar mal de otro compañero. Si tengo algún tema lo hablo personalmente. Yo he demostrado que la unidad es más que una frase para mí.
—Uno de los argumentos que usó el Partido Comunista para apoyarla fue la necesidad de enfrentar “cualquier intento regresivo de pérdida de derechos” durante el próximo período. ¿Qué rol debe jugar la Intendencia de Montevideo en un momento en que el gobierno nacional va a tener otro signo político?
—Sea cual sea el gobierno nacional, la meta para Montevideo es tener una ciudad integrada. Si hay un desequilibro que la polariza, voy a hacer todo lo posible por introducir elementos de equilibrio. Si hay una medida que desequilibra la ciudad, entonces desde la Intendencia se hará todo lo posible para equilibrarla.
Información Nacional
2020-01-23T00:00:00
2020-01-23T00:00:00