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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl pasado martes 24 se realizó una asamblea de padres del Liceo Francés en donde la SFE (Sociedad Francesa de Enseñanza) “informó” acerca de la situación generada con la Embajada de Francia a raíz de la firma de una Convención para que se mantenga el apoyo económico y pedagógico de ese gobierno a dicha institución.
Tal como lo informara el diario “El Observador”, la reunión fue muy tensa y desnudó algunas verdades que son incontrastables y que la propia SFE terminó admitiendo.
En primer lugar, la SFE no tiene un plan alternativo de gestión del colegio en caso de romper la Convención. Así fue dicho por los propios directivos de la Sociedad. Supuestamente porque apuestan a firmar, cosa a la que se han negado en varias oportunidades, por lo que no queda claro este punto.
En segundo lugar, se maneja que el único punto de conflicto es la introducción de la figura de un Director Administrativo y Financiero (DAF) que supuestamente interferiría en el control y la gestión del Liceo al punto de generar problemas de responsabilidad con el fisco uruguayo a lo que tendría que responder la SFE. Es importante aclarar que no surge del texto propuesto por Francia, ni de las explicaciones brindadas en la Asamblea tales interferencias. Las mismas “podrían” ocurrir, de acuerdo a lo dicho por los propios directivos en varias oportunidades. Además, la figura del DAF es parte de una reforma global de la AEFE, oficina para la educación en el extranjero del gobierno de Francia. Creer que existe algún sórdido plan del gobierno francés para “intervenir” los fondos que maneja el Liceo Francés es, además de una ofensa, un chiste de mal gusto. Más bien da la sensación de que la SFE no quiere ser controlada. De hecho uno de los padres presentes, integrante de la Asociación, reclamó al tesorero la presentación del balance, quien no contestó la inquietud y se retiró poco después sin decir nada.
En tercer lugar, se plantea por parte de la SFE que es una negociación y que por tanto las partes deben discutir de igual a igual. La Sociedad pierde de vista que el Estado francés pone dinero voluntariamente en un Liceo que no necesita y, por lo tanto, exige cosas que debemos aceptar si queremos que el gobierno de ese país se involucre en la educación de nuestros hijos. Por lo tanto no son partes iguales, máxime si consideramos que la reforma es global y no afecta sólo a nuestro colegio.
En cuarto y último lugar, el Liceo Francés es convencionado desde el año 2002. Quiere decir que la SFE ha venido celebrando contratos con todos los alumnos que hoy cursan en ese colegio sobre la base de esta realidad. Un cambio en estas condiciones, por la exclusiva negativa de la SFE, implica una violación de esos acuerdos e introduce una cuota de incertidumbre en todas las familias que confiaron en la propuesta de la SFE en su momento.
En conclusión, es absolutamente imperativo que todos las padres exijamos a la SFE la firma de la Convención propuesta por la embajada de Francia, que si bien puede ocasionar algunas situaciones de cierta incomodidad, estas son supuestas. De lo contrario la pérdida está asegurada. En cuyo caso, además, perderá el país la posibilidad de contar con un centro de educación de excelencia.
Leonardo Martín
CI 3.420.516-5