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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn la pasada edición de Búsqueda se publica una carta del lector Pablo Inthamoussu, en la que menciona mi nombre, a propósito de la creación de un nuevo lema que agrupará a la oposición en el departamento de Montevideo.
En lo personal, vengo escribiendo sobre el tema desde hace al menos tres años en las redes sociales. Mis primeras reflexiones sobre el punto despertaron reacciones adversas incluso entre líderes políticos de ambos partidos opositores, que hoy sin embargo suscriben con entusiasmo la iniciativa. En el caso del senador Bordaberry, es público y notorio que al comienzo descartó la idea y planteó reformar la Constitución para introducir el ballotage a nivel departamental.
La idea de crear un instrumento electoral común para generar una elección competitiva es algo que no tiene nada de original ni novedoso. En 1971 el Frente Amplio se creó bajo esa misma premisa.
En las elecciones departamentales, al otorgarse la mayoría absoluta en la Junta Departamental al partido que obtiene más votos aún sin superar la barrera del 50%, la posibilidad de generar una alternancia se ve dificultada.
En Montevideo el tema es particularmente notorio desde que el Frente Amplio ganó las elecciones en 1989. Aunque la curva ascendente de sus votos ya se detuvo y comenzó un abrupto descenso, la posibilidad de que se produzca una alternancia se ve impedida por la división de la oposición en dos lemas.
Bajo esta premisa, desde hace tres años vengo escribiendo sistemáticamente sobre el punto. El planteo pareció a los ojos de muchos un exabrupto, porque suponía que colectividades políticas enfrentadas compartieran un lema común. Varios vieron en la idea una suerte de propuesta herética, y otros simplemente se burlaron por considerarla una estrafalaria utopía.
Sin embargo, es algo muy fácil de entender, porque las rivalidades históricas de los partidos de la oposición nada tienen que ver con las tareas propias de un gobierno departamental. Cuáles serían las fronteras infranqueables que podrían impedir que blancos y colorados acuerden, por ejemplo, desterrar la mugre de las calles, plazas y veredas, u ordenar el ya caótico tránsito vehicular?
La democracia se perfecciona precisamente cuando se produce la alternancia de partidos en el poder. Esa es su verdadera prueba de fuego, porque demuestra que es el camino más idóneo para que los pueblos encuentren el mejor gobierno, y no para que los partidos se eternicen en el poder, con la inevitable secuela de corrupción e ineficiencia.
Graziano Pascale