• Cotizaciones
    jueves 09 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    El bajo precio de la netflixidad

    No es broma

    Los uruguayos asistimos azorados a la movida hollywoodense que ha revolucionado (hasta con tanques de guerra y carros de asalto) la —hasta ahora— razonablemente pacífica plaza Independencia.

    Asombrados, y sin encontrar explicación posible, los huesitos del prócer suenan como castañuelas dentro de la urna que guarda sus restos en el Mausoleo, hoy transformado en un extraño amontonamiento de carpas de campaña, puestos de maquillaje, depósitos de cajones de cerveza, máquinas con caños de humo artificial, baños químicos para los cientos de extras, y miles de nalgas al aire, desafiando al frío invernal sin pudor ni calzones. ¿Cómo se llamaba aquel spaghetti-western de Clint Eastwood? ¡Ah, sí!: Por un puñado de dólares...

    Las 33 palmeras que nos recuerdan a los 33 Orientales lucen unos curiosos preservativos verdes, al igual que la base del monumento a Artigas. En la nube en la que se encuentren, don José le comentará al coronel don Juan Antonio que nunca se imaginó algo igual en ese sitio-homenaje, hoy transformado en la alegre romería de Conquest, capaz que con Keanu Reeves en el papel de Artigas, lo siento, Esmoris, pero los dólares mandan y meten fuerza.

    Brillante negocio este, obtenido por el aggiornado gobierno de izquierda, que les ha alquilado a los otrora malditos yanquis-go-home el rico patrimonio de los orientales por un palito verde, y al mismo tiempo ha logrado —en plena campaña electoral— abatir el desempleo, al tener a todos esos uruguayos que decidieron desnudarse sin vergüenza, aumentando el porcentaje de “nuevos puestos de trabajo”, que tanto garganteó in situ don Ernesto Murro. Aunque cabe desmentir el insidioso rumor que circula en el ambiente, que dice que Murro hizo un casting para el show de las colas al aire, y no pasó la prueba. No, señor. Son fake news. Él fue a disfrutar del logro artístico-comercial.

    Lo que también circula como rumor, pero con bastante más posibilidades de que sea cierto, es que Murro fue al set a conversar con los productores del filme para analizar conjuntamente otros proyectos cinematográficos comunes entre la fuerza política que nos gobierna y la fuerza artística y audiovisual que nos arrienda espacios y servicios.

    Uno de esos proyectos llevaría el título en inglés de The Flying Egg (traducido al español como El escarnio avícola). En él, un grupo de hombres y mujeres desnudos perseguirían por Casavalle al Pelado Martínez lanzándole huevos, y al fin de un largo recorrido, uno de los proyectiles reventaría en el coco del candidato derramando yema y clara sobre su fatigada y sufrida humanidad. Martínez se proyectaría a partir de ese desgraciado episodio como “mártir de la democracia”, fingiría que no se lavaría los restos del huevo reventado hasta el día de las elecciones (aunque en realidad se trataría de sangre dorada fabricada por Matutina) y pronunciaría decenas de discursos aludiendo al episodio como “un evidente dezprezio de los ziudadanoz que creen que ze haze opozizión reventando al candidato progrezizta, mientraz que ningún huevo ha caído zobre la cabeza de loz candidatoz de loz demáz partidoz, como prueba irrebatible de la conjura opositora, ¡¡¡vamoarriba!!!”.

    Otra de las coproducciones se intitularía I See Dead People, aunque en español se llamaría La Epopeya del Bicho. En ella, Eduardo Bonomi acompañado de su leal escudero Gustavo Leal, rodeados de una multitud de gente desnuda, recorrerían las comisarías barriales al grito de “Bonomi es Bonomi, Leal es Leal y Kesman es Kesman”, induciendo a los comisarios a no incluir los asesinatos por ajuste de cuentas en las estadísticas de homicidios que deben reportar al Ministerio del Interior, con lo que mejorarían sustancialmente las estadísticas del ministerio en época de elecciones.

    Se trabaja asimismo en el guion de una superproducción que llevaría por título The optical illusion (en español titulada como El hada Marina), en la que Marina Arismendi, Ana Olivera y los 163 cargos de confianza del Mides, todos ellos desnudos (menos las actrices principales, por exigencias de la censura estética que rige en la legislación norteamericana, que permite que Scarlett Johansson aparezca desnuda en un filme, pero impide que lo haga Olivia de Havilland, que acaba de cumplir 103 años) recorren las calles de Montevideo.

    Todos ellos se desplazan en un camión lleno de ollas con sopa caliente, frazadas y café, con el fin de repartirlo entre los miles de personas que, les han dicho, viven en la calle, en el más absoluto desamparo. Pero pasan al lado de esos bultos cubiertos con trapos y cartones, y al levantarlos, se dan cuenta de que son materiales amontonados, desechos, basura y bolsas de residuos, no encontrando a ninguna persona debajo o al lado de ellos. “¡Milagro del hada Marina!” —gritan todos a coro, comprobando que el cuento de las “personas en situación de calle” no es sino un artilugio malintencionado de la oposición, y que la única basura que hay en la calle es la que no ha recogido Adeom, que sigue de paro en paro aunque el PIT-CNT les haya pedido que aflojaran la mano hasta después de las elecciones. El Adagio a mi país, de Zitarrosa, es la música de fondo de esta coproducción que rivalizará en rating con la de Kusturica sobre el Pepe, lo que podremos comprobar una vez que, también pasadas las elecciones, Netflix levante la censura preelectoral que protege la imagen del Pepe blandiendo una 45 adentro de un banco y sintiéndose feliz.

    La que no ha podido concretarse es una que se le había ocurrido a los productores americanos, que consistiría en reproducir las imágenes de una ciudad tranquila y pacífica, como les han dicho que es Montevideo, y como lo demostrarían las imágenes que se tomarían de los miles de cámaras de identificación que pululan en todos los postes, paredes, esquinas, faroles y árboles de la ciudad, instaladas por las autoridades.

    Pero el intento fracasó, porque también querían poner, como hecho anecdótico, la fuga de Rocco Morabito de la Cárcel Central. Y justo ese día las cámaras no estaban funcionando…

    Queda para la próxima de ciencia ficción.

    // Leer el objeto desde localStorage