Juan Miguel Strauman vivió sus 36 años en la tranquilidad de Las Palmas, un lugar poco conocido de Durazno. Campo, campo y más campo compone las 2.100 hectáreas que abarca la Estancia Las Palmas, apenas habitada por su familia y decenas de vacas.
Juan Miguel Strauman vivió sus 36 años en la tranquilidad de Las Palmas, un lugar poco conocido de Durazno. Campo, campo y más campo compone las 2.100 hectáreas que abarca la Estancia Las Palmas, apenas habitada por su familia y decenas de vacas.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa ganadería es la actividad en la zona y Juan Miguel no escapa a eso. Tampoco lo hizo su madre Gabriela, ni su abuela Julia, ni mucho menos su bisabuelo Miguel. Todos ellos forman las cuatro generaciones que vivieron en ese terreno desde los años 1930.
Era chico pero recuerda cómo en la década de 1980 se investigó la zona en busca del hierro que podía estar bajo su terreno. Un grupo de geólogos determinó que allí había seis millones de toneladas, pero no pasó de números. La ganadería siguió siendo la actividad en su campo.
Ahora, ya siendo jefe de familia, se volvió a encontrar con el hierro bajo su terreno. La empresa Aratirí —filial de la india Zamin Ferrous— llegó en 2007 en busca de ese mineral. Ingresó varias veces en su campo, lo recorrió e hizo trabajos de prospección y exploración.
“Me hubiera encantado que nunca viniera nadie pero el hierro está abajo mío. No sé cuánto hay pero ahí está”, dice Strauman.
La empresa sí lo sabe. Esos resultados la llevaron a elaborar un proyecto económicamente explotable que presentó al Ministerio de Industria, Energía y Minería. Al igual que Strauman, el gobierno tampoco sabía cuánto hierro hay. Pero ahora sí.
El Ministerio analizó los datos presentados por Aratirí. Técnicos de la Dirección Nacional de Minería y Geología (Dinamige) estudiaron científicamente las muestras. Las contrastaron con los resultados que brindó una consultora internacional europea y así determinaron qué cantidad de hierro existe en la zona de Valentines.
Allí, bajo el suelo de los departamentos de Durazno, Florida y Treinta y Tres, “existen 715 millones de toneladas con una ley media de hierro de 28,1%”. según información del expediente del Proyecto Valentines de la minera Aratirí, al que accedió Búsqueda. Eso “redunda en 225 millones de toneladas de concentrado”, agrega el documento.
Aratirí pretende exportar anualmente 18 millones de toneladas de concentrado de hierro al 69%. Ello implica extraer 55 millones de toneladas de la roca existente en Valentines con una concentración de 28% de hierro para que, mediante un proceso de beneficiamiento, se llegue a 18 millones de toneladas con mayor porcentaje de hierro concentrado.
Si el contrato de inversión —aún en negociación— permite a la empresa extraer a ese ritmo los 225 millones de toneladas de concentrado verificadas por el gobierno, equivale a 12 años de explotación.
Tanto la empresa como el gobierno tienen la certeza de que este es el piso mínimo. Miembros de ambas partes consultados coinciden en que a medida que avance la explotación se encontrarán más recursos de los comprobados. Los resultados a los que llegó Dinamige lo muestran.
Debajo de las 522 hectáreas que ocupan las cinco minas de Aratirí (Las Palmas, Mulero, Morochos, Maidana y Uria) hay, según consta en el expediente, 428 millones de toneladas medidas (17%), 576 indicadas (23%) y 1.507 inferidas (60%).
La clasificación se basa en la normativa australiana JORC (Joint Ore Reserves Committee), referencia mundial para presentar la cantidad de mineral que hay en determinado yacimiento.
Los inferidos son datos probables pero sin demostrar; los indicados tienen mayor grado de confianza a partir de muestras pero aún están sin confirmar, y los medidos son los recursos confirmados.
Al definir una reserva minera, los recursos medidos e indicados son los únicos que se consideran válidos. Dinamige los verificó y en función de eso llegó a la presencia de 715 millones de toneladas con 28,1% de hierro.
La posibilidad de avanzar hacia los 1.507 millones de toneladas inferidas está centrada en un punto específico: Las Palmas.
El complejo minero abarca 14.505 hectáreas entre Durazno, Florida y Treinta y Tres pero 60% del hierro inferido está en Las Palmas Sur, otro 9% en Las Palmas Oeste y un 7% en Las Palmas Este.
El restante 24% se lo dividen: Uria el 7%, otro 7% en Los Cerros, 5% en Mulero, 4% en Maidana y un 1% en Morochos.
El geólogo Jorge Bossi, profesor Grado 5 de la Cátedra de Geología, conoce como pocos la zona. En 1963 él denominó “valentinesita” la roca de mineral de hierro ubicada en Valentines al descubrir los yacimientos de hierro que pretende explotar Aratirí.
“La gran diferencia es Las Palmas”, dijo Bossi en entrevista a Búsqueda meses atrás (Búsqueda Nº 1.761). El yacimiento bajo suelo de Durazno es el mayor descubrimiento que hizo Aratirí y allí está el mineral que hace rentable su inversión de U$S 3.000 millones. La empresa lo tiene claro. Por eso, cerca de la mitad de las muestras tomadas son de esa zona.
Aratirí realizó 1.137 pozos en siete posibles depósitos de hierro, según consta en el expediente. En Las Palmas hizo 308 y en Las Palmas Sur 128, en Uria 266, en Mulero 175, en Morochos 108, en Maidana 117 y en Los Cerros 37.
Hubo perforaciones cuyos resultados se agotaron a los pocos metros de profundidad. Hubo zonas donde las muestras superaron los 1.000 metros de profundidad porque los indicios le marcaron a los geólogos de la empresa que allí seguía existiendo hierro.
En total, Aratirí para llegar a sus resultados registró 215.138 metros perforados, de los cuales 109.175 fueron en Las Palmas y Las Palmas Sur. El resto se divide en 42.444 metros perforados en Uria, 18.691 en Morochos, 21.119 en Mulero, 18.246 en Maidana y 5.464 en Los Cerros.