Respecto a enero-marzo de 2014, el aumento del PBI se combinó con un modesto incremento de las importaciones de bienes y servicios, lo que explicó una mayor oferta final (3,1%). Por el lado de la demanda —que por definición registró idéntica variación que la oferta—, hubo un crecimiento tanto del gasto de consumo, como de las exportaciones y de la inversión (formación bruta de capital), según las cifras de Cuentas Nacionales difundidas el lunes 15 por el Banco Central (BCU).
En Economía se trabaja sobre la base de que la planificación presupuestal admita un incremento del gasto —más bien magra en los primeros años de ese quinquenio— y que sea consistente con el objetivo de abatir el déficit fiscal a un nivel equivalente a 2,5% del PBI al final del período de gobierno. En los 12 meses terminados en abril, las cuentas públicas dieron un resultado negativo de 3,7% del Producto, según el MEF.
El ministro de Economía, Danilo Astori, dijo el martes 16 en “El País” que el dato de crecimiento fue “bueno, sobre todo el interanual, no tanto el desestacionalizado”. Agregó que, frente a esto, se debe tener “mesura” y “no puede provocar ningún comentario eufórico”.
El jerarca aseguró que el segundo trimestre que se cierra en junio “va a mostrar un poco más de desaceleración, que es lo que Uruguay está viviendo ahora”.
En declaraciones al mismo matutino, el director de la Asesoría Macroeconómica del MEF, Andrés Masoller, reafirmó que “es de esperar que esta tendencia (de desaceleración) se profundice en el segundo trimestre. En este escenario, mantenemos la proyección de 2,5% para todo el año, que sigue siendo un resultado muy positivo”.
Y el subsecretario de esa cartera, Pablo Ferreri, repitió también que el PBI de enero-marzo fue un “muy buen dato”, aunque “no puede dar lugar a la euforia. Es un estímulo para trabajar con prudencia en lo fiscal”.
Enseguida de conocerse, las cifras de Cuentas Nacionales fueron comentadas por algunos economistas en las redes sociales.
Para Aldo Lema, de la consultora Vixion, la expansión en enero-marzo estuvo “dentro de lo esperado: moderación intertrimestral y aceleración interanual (por base de comparación)”.
“Buen dato de actividad”, valoró Alfonso Capurro, de CPA. El crecimiento frente a un año atrás fue cuatro décimas de punto mayor a lo que estimaba esa consultora.
Ignacio Munyo, del IEEM-Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo, se sumó al grupo de los que se quedaron cortos en sus proyecciones de expansión de la economía.
Más cauto, Javier de Haedo sugirió ver el “core” del dato y no el “headline”.
“Soy el único que el dato del PIB lo asusta”, escribió el consultor Diego Vallarino. Ese contador planteó que el crecimiento se basó en la industria pero eso “no será sustentable” y que tampoco lo es el aumento de las exportaciones, por lo que se necesitan medidas de competitividad en el corto plazo.
“Totalmente, pero ¿quién le pone el cascabel? Los gobiernos son cortoplacistas y la competitividad es de largo plazo, pública y privada”, tuiteó el economista y embajador ante la Unión Europea, Walter Cancela.
El director del Centro de Estudios sobre la Realidad Económica y Social, Ernesto Talvi, dijo el martes 16 en un foro en el complejo Kibón que el sistema político-institucional “maduro, sólido y esencialmente sano” es lo que le permite al país seguir creciendo, cuando los vecinos están en recesión.
El PBI
En el primer trimestre, el volumen físico medido por el PBI creció en todos los sectores de actividad respecto a un año atrás, con excepción de la construcción.
En el agro (3,7%), la mayor producción ganadera y forestal compensó el descenso en los cultivos de cereales y oleaginosos.
La actividad fabril creció 11,3%. Según el informe del BCU, fue por el impulso de las industrias exportadoras, principalmente por la producción de celulosa y, en menor medida, la elaboración de jarabes y concentrados, así como la faena en frigoríficos. Las plantas orientadas al mercado interno produjeron menos.
El sector de suministro de electricidad, gas y agua se expandió 18,1% en enero-marzo frente a los mismos meses de 2014, sobre todo por mayor generación de energía en las represas.
Debido a una menor actividad tanto del sector público (por reducción de obras de vialidad, lo que fue compensado en parte por la construcción de la central de ciclo combinado) como el privado (al terminarse la obra de Montes del Plata), la construcción se contrajo 2,6% en el período.
El sector del comercio, reparaciones, restaurantes y hoteles creció 1,2%. El BCU explicó que aumentó la comercialización de artículos importados, y que el turismo favoreció los rubros gastronómico y hotelero.
La actividad del transporte, almacenamiento y comunicaciones se incrementó 6,1% en el primer trimestre. Eso ocurrió por la mayor prestación de servicios de transmisión de datos y de aquellos complementarios de transporte internacional, según el informe.
La agrupación de “otras actividades” aumentó 2,3%.
Consumo e inversión
Por el lado de la oferta, al aumento del PBI en enero-marzo se sumó un incremento de 0,8% en las importaciones de bienes y servicios respecto a los mismos meses de 2014.
En la demanda, el gasto de consumo final creció 2,8% —por aumento tanto a nivel público como privado—, menos que en trimestres anteriores. La inversión, que venía bajando, se recuperó (2,1%), en tanto que las exportaciones de mercaderías y servicios fueron 5% mayores.