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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa carta al director de fecha 9/3/2023 escrita por Julio María Sanguinetti me merece una absoluta reprobación por las falsedades repetidas, en varias oportunidades, en las cuales atribuye que el Partido Demócrata Cristiano apoyó los comunicados militares 4o y 7o en la dictadura que dio comienzo hace 50 años.
A los efectos que puedan corresponder, haré una reseña de la actuación del Arqto. Juan Pablo Terra, a raíz de lo manejado por él, como presidente de la Junta Nacional del PDC en los años de la dictadura.
9 de febrero de 1973. Inicio del golpe de Estado del Ejército y la Fuerza Aérea.
El fatídico 9 de febrero de 1973 se produce en la base aérea de Boiso Lanza el golpe de Estado que da comienzo a la dictadura del Ejército y la Fuerza Aérea, quedando al margen y a favor de la democracia constitucional la Marina (con la única excepción de un oscuro mayor, Jorge Nader), la cual ocupó la Ciudad Vieja en contra de los milicos y los aviadores golpistas.
Después de lo acontecido ese nefasto 9 de febrero en la citada base aérea (con Bordaberry forzado a concurrir, ¿acaso preso?), los comunistas y la CNT al mando de Rodney Arismendi y José D’Elía, respectivamente, apoyaron los comunicados 4o y 7o emanados de los golpistas.
El Frente Amplio convocó a un acto en la Unión, en el cual junto con Seregni hablarían los cinco senadores del FA. ¿Hablarían?, dije bien; pero no hablaron. ¿Y por qué no hablaron?: muy sencillo y muy complicado, y, estimados lectores, no se trata de una paradoja. Fue más complicado que sencillo. ¿Sanguinetti estuvo enterado de ese affaire frentista? Se lo diré ahora si es que no lo sabe: resulta que Seregni estaba a favor de los comunicados 4o y 7o, como también se expresó estar de acuerdo con los milicos golpistas, diciendo que eran militares “peruanistas”, en alusión a los militares del Perú, quienes al mando del Gral. Juan Velasco Alvarado dieron el golpe de Estado y depusieron al presidente constitucional, el Arqto. Fernando Belaúnde Terry. Era notorio que la dictadura implantada en Perú contaba con muchísimos adeptos en la mal llamada
izquierda uruguaya.
Entre los cinco senadores hubo tres que estaban de acuerdo con Seregni, a saber: Enrique Rodríguez del Partido Comunista, Lista 1.001 del Fidel junto con Francisco Rodríguez Camuso y Zelmar Michelini, Lista 99.
Y, en desacuerdo, el Arqto. Juan Pablo Terra del Partido Demócrata Cristiano, Lista 808, y Enrique Erro de la Unión Popular, Lista 4.190.
Y la CNT, ¿qué hacía? La gente de José D’Elía no quería ser menos que Seregni (faltaba más) ni que el Partido Comunista y llegaron a ser “más papistas que el papa”, pero “les salió el tiro por la culata”. Resulta que la CNT, en su afán de apoyar o quizás más que eso en sobresalir en un servicio de bajeza y adulonería, ofreció a los golpistas “militares peruanistas” un paro general de 24 horas, en apoyo a los comunicados 4o y 7o. Y los milicos uruguayos con más puntería les devolvieron la “gentil alcahuetería” al responderle, el Ejército y la Fuerza Aérea, un 16 de marzo, conmemorativo de los 60 años de la creación de la Fuerza Aérea de Uruguay (FAU), por intermedio del orador del citado evento, el mayor de la FAU, Carlos Pace, agradeciendo a la CNT el apoyo que daba a los comunicados 4o y 7o, pero que en lugar de un paro general por 24 h aceptarían en cambio, con mayor preferencia, que se “trabajare en un día feriado”.
El domingo inmediato al acto del FA en la Unión, el presidente de la Junta Nacional del PDC y senador, el Arqto. Juan Pablo Terra, en su editorial dominical en Ahora, tuvo que poner las cosas inequívocamente claras sobre cuál era la posición del partido después del discurso asumido por Seregni.
Hasta aquí mi opinión sobre los hechos emanados durante el 9 de febrero de 1973, y con lo escrito daría el tema concluido si no hubiera llegado a mi persona las expresiones del Dr. Sanguinetti publicadas el 9 de febrero de 2018 en su semanario Correo de los Viernes al conmemorar los 45 años del inicio del golpe de Estado.
Sanguinetti comienza su nota expresando lo siguiente: “Parece mentira, pero han pasado ya 45 años de aquellos trágicos días de febrero de 1973 en que se desbordó el poder militar y subordinó al gobierno civil. Fue el comienzo del golpe de Estado que culminó el 27 de junio, cuando se cerró el Parlamento. Es un caso extraño de golpe desarrollado en cuatro meses, como en cámara lenta”.
“Decimos que parece mentira porque esos acontecimientos siguen en el debate y mantienen una indiscutible actualidad. Lo que es tan evidente como la falsedad que sobre esos hechos sigue instalada en la versión frentista, que saltea su apoyo al golpe militar”.
Hasta aquí podría estar de acuerdo con Sanguinetti. Después, él mismo incurre en una imperdonable falsedad, que muy seguramente sea por “culpa de sus cejas”, que no le permiten ver la realidad pasada y le obstruyen el presente, y lo peor es que pretende para “el futuro de los escolares advertirles de la difusión de una falsedad”, incurriendo y repitiendo la peor falsedad como la suya propia. Es feo, muy feo y triste que un uruguayo haga el papel de Joseph Goebbels.
Julio María Sanguinetti pone en una misma bolsa de los que apoyaron el golpe militar del 9 de febrero de 1973 a todo el conglomerado del Frente Amplio “(con la honrosa excepción de Dr. Carlos Quijano, director de Marcha)”. Ataca falseando la realidad al Partido Demócrata Cristiano y sobre todo al senador y Arqto. Juan Pablo Terra. En esos años participé militantemente en el PDC acompañando a mi amigo y maestro Juan Pablo, sobremanera el 28 de junio de 1968, en su propuesta para la unión de fuerzas para la creación de un frente amplio, para contrarrestar una posible dictadura de Pacheco Areco. No voy a defender al PDC porque a partir de 1984 y junto con Juan Pablo estábamos en una oposición cerrada contra el FA, ante el ingreso del PVP y tras estos del MLN-Tupamaros. Además, si el PDC acepta y no se defiende de las falsedades de Sanguinetti, allá ellos. De mi parte y estando en 1994 en Bratislava remití mi renuncia a ese partido por reingresar al FA.
El Dr. Sanguinetti, abogado, sabe muy bien que ha usado frases “fuera de contexto” para enlodar cobardemente a Juan Pablo Terra, quien falleció el 13 de setiembre de 1991. Lo cual indica que Sanguinetti tuvo 18 años de intervalo para señalar su despechado y falso escrito contra Juan Pablo, en vida de este. Esperó la “friolera” de 45 años en hacer los comentarios que hizo el 9 de febrero de 2018 y, en las fechas en las cuales ya habían pasado, nada menos que 26 años y cinco meses del lamentado fallecimiento de mi amigo Juan Pablo. ¿Por qué Sanguinetti no lo hizo en el período de vida de Juan Pablo? ¿Acaso no supo nada o estaba en otra “galaxia” cuando Juan Pablo era detenido y preso en cinco oportunidades? Claro, Sanguinetti nunca estuvo preso y su actuación fue de protector en sus dos presidencias apoyadas implícitamente por los militares de la dictadura. Atacó a una persona cobardemente, pues no estaba ya con vida para defenderse.
Todo ello es historia, ahora contada cada cual como le gusta, pero había y hay cosas que son a gusto de personas que han vivido y transitado falseando la verdad, como lo ha hecho y lo hace Sanguinetti. Hasta Jorge Batlle Ibáñez dijo: “Sanguinetti me fracturó un brazo”. Y Sanguinetti, calladito la boca.
A mí me queda poca vida, pues tengo 88 años y 10 meses, y Sanguinetti es menor en tan solo dos años. Así que le pregunto a Sanguinetti que está con vida por poco tiempo: 1) qué sucedió en casa de su amigo Emilio Comforte en reuniones subrepticias con el Gral. Hugo Medina en tiempos de dictadura y al margen de las reuniones en el Club Naval; 2) ¿cómo toleró que Medina guardara en su caja de seguridad las citaciones judiciales amparando a militares golpistas a no declarar ante la Justicia civil y que su ministro dijera “no tengo conocimiento” y permanecieron en sus puestos el ministro Juan Vicente Chiarino en el Ministerio de Defensa y Hugo Medina como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas?; 3) el disparate mayúsculo al pretender Ud., Sanguinetti, reformar la Constitución y eliminar la representación proporcional para favorecer la formación de mayorías parlamentarias al partido ganador de un obsequio de tres o cuatro diputados y un senador. Fue su propuesta en 1996 y en febrero, en Búsqueda, se lamentó porque nadie le hizo caso.
No será mejor que explique esas tres interrogantes que muy posiblemente a nadie se le ocurrió preguntar y que cuando Ud. no esté más en este mundo a alguien con la misma cobardía que tuvo Ud. con Juan Pablo Terra se le ocurra preguntar.
Esteban G. Los Santos Izquierdo
CI 956.521-7