Uruguay sería “ingobernable” si alguno de los partidos tradicionales llegara a ganar las elecciones de 2014, porque “la propia izquierda” se encargaría de que eso fuera así, declaró el presidente José Mujica.
Uruguay sería “ingobernable” si alguno de los partidos tradicionales llegara a ganar las elecciones de 2014, porque “la propia izquierda” se encargaría de que eso fuera así, declaró el presidente José Mujica.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl mandatario formuló esa advertencia durante una entrevista publicada el último fin de semana en el diario “El Universal” de México y, luego, en otros periódicos de América. La entrevista fue realizada por el periodista Danilo Arbilla, ex director de Búsqueda.
El periodista le dijo a Mujica que manejaba información según la cual “hay gente dentro del Frente Amplio, quizá hasta allegados a usted, que consideran plantear el año que viene una reforma constitucional o electoral, no reeleccionista, pero sí para eliminar el balotaje y volver a la ‘ley de lemas’ y, más concretamente, al doble voto simultáneo. Parecería que el objetivo es evitar las divisiones, el desgaste y las heridas que provocan las internas y, sobre todo, asegurarse un triunfo que en las próximas podría peligrar en una segunda vuelta. ¿Qué sabe usted de eso?”.
El presidente respondió: “No, yo no estoy en eso. No me niego a discutirla pero, de hacer una reforma constitucional, yo me inclinaría quizás por otras cosas. Es un país notable este. Aquí para poner un impuesto a la tierra, salvo la contribución inmobiliaria, o tocar a los funcionarios públicos, es bravísimo. Realmente no había pensado en una reforma política con ese contenido. En realidad, mi preocupación central es que aquí existe una crispación política que no ayuda ni favorece lo que el país necesita, que son políticas de Estado básicas, mínimas, que garanticen su continuidad, su marcha. ¡Pobre país si llegara a ganar alguno de los partidos tradicionales! No porque no merezcan ganar ni nada por el estilo, sino porque resultaría ingobernable. ¿Y sabe por qué? Porque se ha creado un clima que la propia izquierda se lo haría ingobernable. Lo que hubiera pasado en Venezuela si hubiera perdido Chávez. ¡Pobre de la oposición si hubiera ganado! Ahora, también le digo que una reforma electoral como esa, al Frente por un lado le aseguraría seguir en el gobierno, pero por el otro también lo debilitaría y le haría perder cohesión. Nada es fácil”.
En el transcurso de la entrevista, el presidente dijo que la drogadicción “es una enfermedad y como tal hay que tratarla” y advirtió que “lo que es intolerable es el narcotráfico”.
Mujica afirmó que su gobierno se propone “arrebatarles el mercado” a los narcotraficantes mediante la regulación estatal de la marihuana. “El consumo ya existe y existe a espaldas nuestras”, dijo.
“La idea es tratar de regular el consumo. Primero, entregar un producto, si se quiere, más noble. No joder tanto a la gente. Segundo, identificar al consumidor y así, cuando se está pasando de la raya, poder decirle: ‘m’hijito, vamos a tratarnos porque por ahí la cosa va mal’. Tercero, combatir con más efectividad todas las otras drogas”, expresó.
El jefe de Estado también consideró “ampliamente favorable” para Uruguay la nueva reelección de Hugo Chávez como presidente de Venezuela “desde el punto de vista económico”.
“Con nosotros Chávez ha tenido una actitud muy generosa, ante la que no podemos tener otra respuesta que no sea de agradecimiento. Si dijera lo contrario no estaría bien; sería como morder la mano que te brinda ayuda”, explicó.
Luego de manifestarse contrario a la reelección presidencial, el presidente señaló que a los uruguayos no les gusta “el cesarismo” y se autodefinió como “un republicano a muerte”.
Mujica se refirió asimismo a la despenalización del aborto, aprobada la semana pasada por el Parlamento. Aceptó que disiente con el ex presidente Tabaré Vázquez en ese tema y, también, en el asunto de la marihuana.
“¡Concordamos en tantas cosas! Lo que pasa es que la gente solo se fija en aquellas pocas en que discrepamos. En las que estamos de acuerdo son tantas que por eso no les llama la atención. Es eso. Es que, como médico, es bravo lo de Tabaré”, dijo.
Mujica dijo haber estudiado el tema del aborto “a la luz del sistema sueco” y pensó “cuál es el método más racional para salvar la mayor cantidad de vidas”.
“Contra el aborto estamos todos”, pero “si a la mujer la dejamos sola, si no la atendemos, si no le damos apoyo, sobre todo si son gurisas, la cosa va mal. Mejor pongámoslas arriba de la mesa y tratemos de que reculen y apoyémoslas. Eso es mucho más inteligente que prohibir”, afirmó.
Al explicar por qué nunca fue a Cuba como presidente de Uruguay, conjeturó con que “tal vez no les sea muy simpático del todo, porque soy medio libertario y tengo mi manera de pensar”.
“Yo no pienso con el sentido del partido único. Soy socialista pero mucho más autogestionante, mucho menos estatista. Todo esto puede generar que no simpaticen mucho conmigo, pero yo los quiero pila”, dijo.
Mujica auguró que el océano Pacífico “va a ser el mar del futuro”, porque “lo que está pasando en Asia es irreversible” y va a ser “una región determinante en el mundo que viene”.
“Son espacios que no hay que dejar libres. Y no hablo de Uruguay. Uruguay no importa, no cuenta. Pero Uruguay está jugando su carta diplomática diciéndoles a los grandes de la región que hay que ir para allá”, manifestó.
Antes de recordar que cuando viajó a la desaparecida Unión Soviética no le gustó lo que vio allí porque no tenía nada que ver “con la revolución del proletariado”, el presidente dijo que si el gobierno de Estados Unidos lo invita a visitar oficialmente ese país, irá. “La decisión es de ellos”, alertó.