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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáUno de los argumentos en favor de la ley de eutanasia ha sido el de “sufrimiento insoportable”. Ello nos llevó a reflexionar acerca de lo insoportable que ha de ser el sufrimiento que determina actualmente el creciente número de suicidios que ocurren en nuestro país. Parece contradictorio que procuremos prevenir por un lado esos motivos de sufrimiento, mientras que al mismo tiempo, promovamos una ley para poner fin a sufrimientos, no de tipo psicológicos sino físicos, que pueden calmarse con fármacos analgésicos, que suelen ser más eficaces que los que no consiguen prevenir el suicidio por manos propias, sin prever la intervención médica.
La contradicción nos lleva a pensar en otro tipo de motivaciones, que son capaces de promover la eutanasia, y que están más vinculadas a una causa económica, que procura ahorrar gastos en el tratamiento de pacientes crónicos, cuya baja expectativa de vida nunca debería ser fijada en su término, por decisión humana. Ello no conseguirá que siga constituyendo literalmente un homicidio. En todo caso, la contradicción constituiría un importante precedente para poner fin a esos otros tipos de “sufrimientos insoportables”, que son los que hoy intentan prevenir el suicidio. Quizá no valoremos debidamente cuando una persona, sin sufrimientos físicos, decide poner fin a su propia vida. El hecho que alarme el crecimiento en nuestro país de suicidios, debería alertarnos acerca de que existen medios paliativos para tratar el dolor…, pero de que existen medios de acompañamiento que hacen más soportable la soledad, el aislamiento y la falta de asistencia, que puede aliviar el sufrimiento…, sin necesidad de matar al que sufre. Ello, sobre todo cuando se disponen de medios farmacológicos para evitar el sufrimiento físico.
La ideología materialista que impide valorar al ser humano más allá del tiempo corporal capaz de ser compartido con los demás… quizá solo se valore en términos de un balance costo-beneficio, exclusivamente económico… que puede ser un argumento en favor de la eutanasia. Pero no parece que sea un argumento humanamente válido desde un punto de vista moral-social…, y no meramente político-ideológico. Al final, conspirará también contra el propio desarrollo socio-económico del ser humano.
Dr. Eduardo Casanova