Las tormentas, lluvias, suspensiones del juego, la falta de luz y el cambio de programación, fueron las notas salientes en el Honda Classic, uno de los torneos de mayor reconocimiento en el calendario del PGA Tour de Estados Unidos, el principal circuito de golf del mundo.
Luego de varias suspensiones por el clima, el torneo finalizó el lunes 2 con la imposición del norirlandés Padraig Harrington, quien superó en el segundo hoyo de desempate al estadounidense Daniel Berger.
Ambos habían finalizado igualados en la primera posición tras los 72 hoyos con un acumulado de 274 golpes, seis bajo el par de la espectacular cancha Champion Course del complejo del PGA National ubicado en Palm Beach Gardens, en el estado de Florida. Por ello fue necesario recurrir a un playoff, en el que se mantuvo la paridad en el primer capítulo y recién en el segundo, Harrington pudo lograr la victoria.
Por su triunfo, el sexto en el PGA Tour, el norirlandés de 43 años recibió un cheque por casi dos millones de los seis millones de dólares que repartió el certamen en premios.
En tanto, el colombiano Camilo Villegas tuvo una destacada actuación al finalizar en el puesto 16º, mientras que el argentino Fabián Gómez se clasificó en el lugar 70º. Villegas y Gómez fueron los únicos golfistas latinoamericanos en pasar el corte clasificatorio.
Trámite anormal
El pasado jueves 26 se disputó la primera jornada y al final del día el norteamericano Jim Herman quedaba como líder con una tarjeta de 65 golpes. En la segunda vuelta comenzaron los problemas al producirse tormentas y lluvias que llevaron a la suspensión del juego por más de dos horas. Cuando los golfistas volvieron a la cancha ya las autoridades y el público sabían que esa ronda no terminaría por falta de luz. Fue necesario entonces una reprogramación de lo que restaba del campeonato ante algunos pronósticos del clima nada alentadores. Esa segunda vuelta recién pudo completarse en la mañana del sábado 28, por lo cual hubo que esperar hasta pasado el mediodía para conocer cuál sería el corte clasificatorio.
Dicha marca finalmente quedó en cuatro sobre el par de la cancha, manteniéndose 76 jugadores en competencia. Finalizados los 36 hoyos, Harrington quedó como puntero de la competencia con un score de 133 golpes.
Los inconvenientes climáticos continuaron en la tercera ronda, ya que fuertes lluvias inundaron el Champion Course, por lo que fue imposible continuar el juego. En la mañana del domingo muy temprano, 26 threesomes debieron completar la vuelta para continuar con el juego por la tarde pero con una ya sabida definición del certamen que se daría recién el lunes 2.
Ante tanta incertidumbre, el inglés Ian Poulter quedó liderando los tableros tras los 54 hoyos con un acumulado de 201 golpes, con tres de ventaja sobre Harrington y el defensor del título, el estadounidense Patrick Reed. Apenas una hora finalizado el juego por la mañana del domingo, los jugadores debieron continuar con las acciones en una verdadera maratón golfística. Varios de ellos llegaron a jugar 27 hoyos en esa jornada, pero una vez más la falta de luz llevó a la suspensión del juego.
Reñida definición
Con tres golpes de ventaja y haciendo pares en la parcial ronda final, Poulter se mostraba sólido en la vanguardia del campeonato hasta que pegó un shank en el hoyo 14 que lo dejó completamente fuera de ritmo y la punta pasó entonces a manos de Reed.
Esos once hoyos que tuvo que jugar el grupo final en el cierre del campeonato fue un verdadero sube y baja demostrando una vez más lo difícil que es ganar un torneo en el PGA Tour.
Los nervios, la presión, la tensión se notaban en cada tiro. En ese contexto un chico de apenas 21 años, Daniel Berger, jugando una hora y media antes que los punteros sin ningún tipo de presión, terminaba con una espectacular tarjeta de 64 golpes, a la postre la mejor de todo el campeonato.
Berger colocaba el score de 274 golpes para los 72 hoyos y esperaba en la zona de práctica junto a su profesor la definición del torneo. Parecía que ninguno de los líderes quería ganar: Poulter hizo triple bogey en el hoyo 14, Reed doble bogey en el siguiente y Harrington otro terrible doble bogey en el 17.
Dados estos desempeños, el irlandés era el único que podía alcanzar la línea de Berger con un birdie en el hoyo 18, un logro que consiguió mostrando una gran categoría para forzar un desempate.
En la definición de un campeonato apasionante se enfrentaron la experiencia de Harrington con tres Majors en su carrera y la juventud de Berger, buscando su primer título en el circuito norteamericano.
Jugaron el par cinco del hoyo 18 y lo empataron al hacer ambos cinco golpes, por lo cual fueron al par tres del hoyo 17 donde Harrington pegó un tiro espectacular dejando su pelota a dos metros del hoyo. Toda la presión se trasladó al joven Berger, quien terminó tirando su primer tiro al agua para finalizar con un terrible doble bogey. Pese a la derrota, cabe destacar la actuación de Berger, quien salió a jugar nueve golpes detrás del líder y llegó a definir el campeonato.
En la contracara de la moneda, un sufrido triunfo para un gran jugador como Harrington que tuvo el enorme mérito de nunca entregarse. Hizo dos doble bogeys en la ronda final; sin embargo, una racha de cuatro birdies consecutivos entre los hoyos 11 y 14 lo puso nuevamente en la contienda.
Su última victoria en el PGA Tour fue precisamente en el Honda Classic del 2005. Luego llegaron las dos victorias en el Open Británico en el 2007 y el 2008, además del PGA Championship de ese mismo año, para destacarse con la obtención de tres Majors en su exitosa carrera.
Pero esto es golf y a partir de ese momento sobrevino para Harrington una severa crisis golfística que lo alejó por completo de los primeros lugares. Para ejemplo, basta recordar el puesto 297º del ranking mundial, con el cual llegó a jugar el Honda Classic.
Pero los grandes jugadores tienen un plus que los ayuda a superar esos malos momentos. En noviembre del año pasado ganó el Abierto de Indonesia, campeonato perteneciente al European Tour y las cosas lentamente comenzaron a enderezarse.
“En Indonesia encontré un aspecto técnico que me aclaró el panorama; a partir de ese momento confieso que volví a sentirme de manera diferente en un campo de golf”, afirmó el norirlandés en la conferencia de prensa posterior a su victoria.
“El golf es un deporte esencialmente mental, por lo cual tuve que luchar todo este tiempo contra mi mente además de algunos aspectos de mi swing que no me permitían ser consistente”, finalizó Harrington.
Ahora, tras la victoria llega para Harrington la posibilidad de jugar a partir de hoy el Cadillac Championship en el Doral de Miami, y más importante aún, la invitación para participar en el Masters de Augusta, el primer Major del año.
Rory McIlroy
El Honda Classic representó el estreno del número uno del mundo, el norirlandés Rory McIlroy, en el PGA Tour en la actual temporada. No fue el regreso deseado, ya que dos tarjetas de 73 y 74 golpes lo dejaron fuera del corte clasificatorio.
Vale destacar que McIlroy venía de ganar en la primera semana de febrero, el Abierto de Dubai, torneo perteneciente al circuito europeo.
“Estoy realmente perturbado, no me gusta quedar fuera del fin de semana en los campeonatos en que participo”. “Evidentemente, las tres semanas de descanso que tomé afectaron mi rendimiento. Intenté dar lo mejor en cada tiro pero sencillamente no podía lograrlo. De todos modos voy a practicar bastante en estos días para llegar a Doral de la mejor forma”, declaró el número uno del mundo antes de retirarse del PGA National.