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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl monumento más importante de Montevideo corre el riesgo de ser encajonado. Luego del monumento de Artigas en la Plaza Independencia, es sin duda el monumento más emblemático del ser oriental; fueron esos pueblos gauchos, sin duda, la base de nuestra identidad y la argamasa social que apoyó a Artigas en su proyecto político.
Al primer golpe de vista propone al pasante su dignidad y el espíritu de la Libertad. El personaje principal de la escultura se enriquece con los frisos de bajorrelieves en el pedestal que muestran la gesta colectiva.
Tanto el porte del caballo como la actitud del jinete con la lanza alzada construyen el ideario colectivo y asientan valores. Parece tarea obvia pero no lo es, recordemos que Montevideo cuenta con monumentos de dos mercenarios y horror de horrores, con la escultura del Viejo Vizcacha.
Pudo pensarse que las administraciones democráticas luego de la experiencia dictatorial quitaran a los mercenarios de la vía pública y los instalaran en un museo, o que las Intendencias blancas o frenteamplistas construyeran en la plaza en que se encuentra Vizcacha un enorme monumento a Martín Fierro, pero no fue así. Con estos antecedentes vale hoy denunciar que se proponen encajonar el monumento al Gaucho levantando a su lado una torre de 17 pisos donde hasta ahora existió una casa de dos plantas.
El encuadre del monumento requiere un retiro con verdes y jardines verticales en las paredes linderas. La distancia que se le impuso en su momento a la torre El Gaucho puede tomarse como antecedente administrativo y como referencia espacial.
¿Tienen sensibilidad los señores ediles para con la ciudad que administran? ¿No podrán consultar al arquitecto Arana que tanto hizo por proveer a Montevideo de tantos bellos rincones verdes?
Fernando W. Rodríguez