Tetrahidrocannabinol (THC) es el nombre del componente activo que contiene lo que desde los tiempos del revolucionario mexicano Pancho Villa se llama marihuana (despectivamente por María y Juana).
Tetrahidrocannabinol (THC) es el nombre del componente activo que contiene lo que desde los tiempos del revolucionario mexicano Pancho Villa se llama marihuana (despectivamente por María y Juana).
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa denominación internacional más popular es el nombre científico: cannabis. También se le conoce como maruja, hierba, porro, cuete, faso o con la expresión portuguesa: maconha.
En la selva paraguaya, donde se produce y exporta de contrabando, se puede comprar un kilo puro por 2.000 dólares, mientras que en Buenos Aires o Montevideo ya cuesta cuatro veces más.
Un kilo producido clandestinamente en Argentina se ofrece a unos 10.000 dólares y tiene la ventaja de mayor pureza, indicó un empresario de ese país que cultiva para consumo propio desde hace 13 años y tiene un comercio de accesorios para plantar en espacios cerrados.
En Uruguay, 25 gramos de marihuana procesada (de menor calidad) se pueden conseguir por unos 500 pesos, con los cuales es posible armar unos 30 porros, aunque depende del grosor y largo de cada cigarro. Las bocas de pasta base o cocaína también ofrecen a menudo marihuana, pero muchos consumidores, sobre todo de la clase media, lo compran a dealers (distribuidores) no instalados que ofrecen solo este producto.
Las variedades más comunes son sativa e indica. Mientras que la primera “tira para arriba”, la segunda es relajante. El cannabis no solamente se fuma en forma de cigarrillos sino también en pipa, vaporizadores y también se incluye en comidas.
En Europa, el equivalente es el hachís, hecho desde hace siglos en bloques que se conoce con varios nombres, entre ellos chocolate.
En California y algunos otros estados de los Estados Unidos se vende bajo receta médica. En Portugal y el País Vasco (España) de forma legal y en Holanda, que fue el país pionero, en tiendas y coffee shops.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) clasificó al cannabis, que no crea dependencia física sino psicológica, junto al LSD, en el grupo 4 según su peligrosidad y por eso se le conoce como una “droga blanda”, por debajo del alcohol y los barbitúricos, los derivados del opio, la cocaína y las anfetaminas.
Mientras desde Naciones Unidas, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, el ministro del Interior venezolano Tareck el Aissami criticaron la decisión de Mujica, otros como el asesor gubernamental brasileño en seguridad pública, Marcelo Zacchi, tienen una opinión favorable.
Invitado a un seminario de la fundación socialdemócrata alemana Fesur en Montevideo, Zacchi apoyó el martes, la propuesta del gobierno uruguayo como un modelo alternativo y recordó que en California, País Vasco y otros lugares donde se aplican medidas similares, no ha aumentado el consumo.
“La propuesta uruguaya de legalizar la venta de marihuana —y hacer del Estado el único vendedor— refleja una urgencia global para encontrar soluciones nuevas y menos violentas a una vieja y mortal guerra sobre drogas”, publicó ayer la revista londinense “Time” bajo el título: “¿Debe el mundo seguir a Uruguay?”.