En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Amanece en el aeropuerto de Carrasco el miércoles 16. Acaba de llegar de Tacuarembó el ómnibus que trae a los cinco estudiantes del liceo rural de Villa Las Toscas de Caraguatá —un poblado ubicado al este de Tacuarembó, “justo en medio de la nada” y con escasa conectividad—, que en un par de horas embarcarán rumbo a California, Estados Unidos. Van a participar en el First Lego League Open de Legoland, una competencia en la que intervendrán 100 equipos de seis países en proyectos de hidrodinámica y robótica, cuyo principal objetivo es involucrar a los jóvenes en la ciencia y la tecnología.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Los mellizos Paulino y Tariza Silva, Camila Martínez, Celina López y Sandro Pereira —la mayoría alumnos de cuarto año de secundaria, 15 años de edad—, acompañados por el profesor y guía Hugo Lima, representarán a Uruguay con un proyecto sobre la recolección de agua de inundaciones para almacenarla en el techo del liceo y reutilizarla en tiempos de sequía para regar la huerta. Se utiliza un sistema de sensores de humedad, además de “la construcción de un robot” con piezas de Lego.
Al profesor de Historia del liceo de Caraguatá se le nota —en la voz, en la cara— el orgullo de liderar a un equipo que obtuvo en 2017 el tercer premio en la categoría de First Lego League durante la quinta Olimpíada de Robótica, Programación y Videojuegos organizada por el Plan Ceibal, y que competirá en el Legoland de California con delegaciones de Brasil, Japón, Hong Kong, Estados Unidos y China.
“Esto es algo histórico para nosotros, un sueño para un pueblo de mil y pico de habitantes, justo en medio de la nada y con pésima conectividad”, cuenta Lima a Búsqueda, y trata de reírse, aunque no le sale. “No pudimos trabajar con Ceibal por videoconferencia, lo hacíamos usando un sistema que interpretaba lo que nos decían. Un mensaje de ayer a las cuatro de la tarde recién lo pude abrir a las diez de la noche… Todo a pulmón”.
El liceo de Las Toscas de Caraguatá, al este de Tacuarembó, cubre un radio de 40 kilómetros y concentra a más de 450 alumnos de 26 escuelas rurales de pueblos vecinos. El centro trabaja en doble turno con cinco grupos liceales de 1°, tres de 2°, tres de 3°, dos de 4°, uno de 5° Humanístico y otro de Biológico, y un 6° de Medicina, de Derecho y de Agronomía; su directora es Andrea Lisboa.
“Esto es algo histórico para nosotros, un sueño para un pueblo de mil y pico de habitantes, justo en medio de la nada y con pésima conectividad”
Lima —que desde hace siete años recorre casi todos los días 120 kilómetros desde la ciudad de Tacuarembó a Caraguatá— explica que para los liceos rurales es un elemento central del modelo educativo articular la propuesta curricular entre el centro, los alumnos y la comunidad para mejorar la calidad de vida, el medioambiente y la economía del pueblo.
“Ganadores”.
“El solo hecho de viajar de Caraguatá a California para aprender y compartir conocimientos científicos y experiencias con chiquilines de otras partes del mundo ya los hace ganadores”, dice a Búsqueda Magela Fuzatti, jefa de Laboratorios Digitales del Plan Ceibal, que impulsa la iniciativa y coordina al equipo.
Miguel Brechner, presidente del Ceibal, sostiene que estas experiencias “permiten que los pibes trabajen en grupo, que discutan entre ellos, que peleen por sus ideas y vean quién tiene razón; que sinteticen un producto para su comunidad, que compitan y que les vaya bien. La gente toma esto como si tal cosa… Pero vayan a ver de dónde vienen esos pibes. ¡No son del quintil 1A!”. (Búsqueda Nº 1.915).
La competencia en la que participarán los estudiantes de Tacuarembó este fin de semana consta de tres pruebas o categorías puntuables. Un jurado evaluará el proyecto científico y su proceso de investigación; otro puntuará y medirá por tiempo la construcción, el diseño y la funcionalidad de un robot sobre una pista con modelos de Lego, y un tercer jurado considerará los valores humanos en juego: el trabajo en equipo y el vínculo con la comunidad local.
“El solo hecho de viajar de Caraguatá a California para aprender y compartir conocimientos científicos y experiencias con chiquilines de otras partes del mundo ya los hace ganadores”
Toda la delegación de Caraguatá viaja por primera vez en avión. Ceibal se ocupó de facilitar los permisos de los menores y asumió los gastos de todo el grupo, incluidos pasajes y estadía en California. Allí el equipo hará una “breve presentación” y contestará a las preguntas del jurado, todo en inglés, asesorados por Fabiana Pedrini, líder de las Olimpíadas de Robótica. “El rol de Ceibal es formar, apoyar y facilitar. Pero el mérito es todo de los chiquilines y de sus docentes”.
“Siempre nos interesó la robótica y queríamos formar nuestro club. Pero nos faltaba docente y entonces nos juntamos entre nosotros, le pedimos apoyo a nuestro profesor de Historia, que no entiende mucho de robótica (ríen); contactamos con otros liceos y presentamos un proyecto de riego para trabajar en una materia que se llama AAM (Actividades Adaptadas al Medio)”, cuenta Celina, la menor del grupo, de 13 años.
Paulino, uno de los mellizos Silva, completa que el gran problema fue la “muy mala conectividad” que tiene el pueblo de donde todos son oriundos. Sandro asiente, con una bandera de Uruguay sobre los hombros.
Esta es la tercera edición en la que participa Uruguay en la competencia de Legoland. En 2016 ganó la olimpíada un grupo de liceales de la localidad de Tala, Canelones, que en 2017 compitió en el Mundial de Lego en Houston, Texas. “Los pibes de Tala” fueron reconocidos en Estados Unidos como el “mejor equipo de robótica novato” y en julio obtuvieron el premio al “mejor proyecto de investigación” de la NASA.
Entonces hasta el presidente Tabaré Vázquez los felicitó durante un Consejo de Ministros celebrado en Cerro Largo: “Jóvenes uruguayos ganaron el premio de mejor investigación de robótica en la NASA. Vale tanto como el triunfo de Maracaná”.
Otro grupo de Tala obtuvo el primer premio en 2017 con un proyecto para mejorar el olor y el sabor del agua en la ciudad canaria y que representó a Uruguay en Houston en mayo. En segundo lugar quedaron los estudiantes de la Escuela Técnica Superior Pedro Blanes Viale y del liceo 1 de Mercedes, Soriano, que viajarán en agosto a competir en México con un proyecto sobre aguas y energías renovables.
Entretanto, los liceales de Caraguatá, que lograron el tercer puesto en las últimas olimpíadas, no disimularon su ansiedad por subirse al avión rumbo a California. Embanderados y con camisetas de la selección uruguaya entraron a la zona de embarque y saludaron a familiares, profesores y amigos con ojos húmedos y un “chau, nos vemos”.